Etiqueta: visión estratégica

Salir de la zona de confort

La semana pasada, asistí a una de las charlas organizadas por el Círculo: la que dio Gabriel Pons, director de Marketing de MNTG Experience. Para ponernos en situación, solo indicar que MNTG Experience es la empresa propietaria de las marcas Mustang, SixtySeven, Mariamare, Estefanía Marco, MNTG Attitude, Mustang Outlet y Cheiw (¡sí, la de los chicles!).

Gaby Pons explicaba la trayectoria de éxito de la empresa y en un momento de su conferencia dijo una frase que me llamó mucho la atención y me dejó pensativa. Contaba que, atraídos por la visión de ampliar su actividad hacia distintos mercados, acudieron a una agencia de marketing estratégico en Estocolmo para que les “sacara de su zona de confort”.

Cuando oí esta expresión, sentí admiración por la claridad de ideas que representa en dos aspectos: por un lado por tener ganas de explorar nuevas oportunidades aun cuando, con lo que ya tenían, sus resultados eran buenos. Y por otro lado, por darse cuenta de que tal vez, su forma habitual de hacer las cosas, que les estaba funcionado hasta el momento, no era suficiente si querían abarcar nuevos retos.

En efecto, hace falta tener una visión estratégica muy clara para no apoltronarte en lo que ya sabes hacer y que por otra parte te funciona bien. Demasiadas empresas de larga trayectoria han terminado desapareciendo por este mismo motivo. Cegadas por unos resultados estables, no saben ver que a su alrededor el mundo evoluciona hasta dejarlas obsoletas y sin capacidad para reaccionar.

El éxito a largo plazo pasa por evolucionar al mismo tiempo que el entorno, o incluso mejor hacerlo antes: ser capaz de anticiparse y adaptarse a un cambio ha sido siempre la clave de la supervivencia y el éxito no solo de las empresas, sino de todas las formas de vida en nuestro planeta.

Pero ¿es suficiente con esto? Creo que no. No basta con buscar nuevas oportunidades de crecer. Hace falta también darse cuenta de que si queremos obtener resultados distintos, tenemos que hacer las cosas de forma distinta. El famoso “siempre lo hemos hecho así” es otro de los enemigos mortales de la supervivencia en las empresas. Con mucha más frecuencia de lo deseable, los equipos cortos de visión se aferran a este principio involucionista para evitar el riesgo de lo desconocido.

Por ello me sorprendió esa expresión que empleó Gaby Pons: hace falta, otra vez, tener las ideas muy claras y mucha humildad para saber que, aunque tu forma de hacer las cosas haya funcionado hasta ahora, es necesario que “te saquen de tu zona de confort” si quieres lograr el éxito en tus nuevos retos.

No es fácil salir de la zona de confort. La misma expresión lo dice: “confort”. Es donde nos sentimos confortables, controlamos la situación y todo es conocido y fácil. ¿Para qué meterse en berenjenales y complicarnos la vida? Pero resulta que es precisamente fuera de esa zona donde están las grandes oportunidades y el crecimiento.

Salir de la zona de confort no tiene porqué significar dar un salto cuántico. Basta con pequeños retos diarios que vayan ampliando esa zona centímetro a centímetro. Decía Lao Tsé, filósofo chino de la antigüedad, que un viaje de mil kilómetros empieza por un primer paso. ¿Y por qué no empezar por desterrar para siempre el famoso “esto siempre lo hemos hecho así”?

Reflexión 8.02.2012

 

El Instituto de Estudios Cajasol ha reunido al secretario general de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Antonio Carrillo; la directora general del Parque Tecnológico PTC Cartuja 93, Angeles Gil; el responsable de recursos humanos de Eads-Casa, Fernando Sarmiento y el director de Personas y Organización de Detea, Antonio Barba, en una mesa redonda sobre el perfil y el desarrollo del directivo en la empresa actual.

En este acto se han señalado las principales cualidades necesarias en las personas que toman decisiones empresariales en el contexto actual, como son la visión estratégica, adaptación al entorno y al cambio, compromiso y sentimiento de pertenencia con su empresa, responsabilidad, proactividad y formación continua. Asimismo destacaron el enfoque internacional, basado en el dominio de idiomas.

según Carrillo deben tener «visión emprendedora, capacidad de renovación y de desarrollo de ventajas competitivas y gran compromiso con su empresa». «Tras un período de fuerte expansión», añadió, «en estos momentos el directivo debe centrarse en el control y la gestión agresiva de costes».

Ángeles Gil coincidió con esta descripción, añadiendo un enfoque más ético al afirmar que «en tiempos de incertidumbre son más importantes que nunca los principios en los que un directivo debe basarse; Principios justos, éticos y razonables, como transparencia, veracidad, humildad frente al equipo y capacidad de escuchar y ponerse en lugar del otro».

El representante de Detea describió dos cualidades indispensables en un directivo: «la capacidad para gestionar personas y capacidad para gestionar el cambio».

Integrante de una de los sectores con mejores perspectivas en la actualidad, el aeronáutico, Fernando Sarmiento analizó el cambio en el concepto de directivo que ha vivido su empresa en los últimos años. «En nuestra empresa trasladamos una regla básica a los jóvenes que desean ser directivos, el 2+2+2, dos idiomas, dos funciones y dos países en tu carrera profesional», ha concluido.

(Publicado en El Economista)