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Ciclo de jornadas ‘Experiencias de Internacionalización: Impacto en las áreas funcionales de la empresa’

APD y Excelia invitan a los socios del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante a conocer las claves para abrir con éxito nuevos mercados fuera de España en una jornada exclusiva en la que tomará parte el presidente de nuestra asociación, Javier Fur, y profesionales de Cuatrecasas bajo el título ‘Experiencias de Internacionalización: Impacto en las áreas funcionales de la empresa’

La cita: el 25 de octubre, a las 9:00h, en Fundesem (Deportista Hermanos Torres, 17) 

Consulta AQUÍ el programa completo

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Dotar a la organización de una dimensión internacional es uno de los objetivos estratégicos de crecimiento más importantes para cualquier empresa una vez abarcado con solvencia el mercado doméstico. Las ventajas de poner en marcha planes de internacionalización suponen un importante impulso para las compañías desde el punto de vista del aprovechamiento de nuevas oportunidades y la diversificación geográfica de los ingresos.

A la hora de apostar por la internacionalización, las organizaciones disponen de tres modelos cuya aplicación depende de las características y necesidades de cada una. Estas tres vías son la exportación, la implantación directa en el país de destino y la posibilidad de franquiciar a empresas locales. Todas
ellas tienen sus ventajas y sus inconvenientes, y exigen un análisis previo que ayude a determinar cuál de las tres soluciones es la más óptima.

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Valores para la salida de la crisis: caminando hacia la empresa sostenible

El Círculo de Economía de la Provincia de Alicante es una asociación empresarial sin ánimo de lucro integrada en la red  CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos), que apoya la investigación, la innovación y la cultura emprendedora, a la vez que impulsa la adopción de las técnicas más avanzadas y eficientes de gestión empresarial entre todas las empresas y directivos de las empresas alicantinas, y específicamente entre nuestros socios.

Pretendemos consolidarnos como un foro de opinión empresarial y directiva complementario y compatible con otras asociaciones, con la finalidad de poner en valor las figuras del empresario y los directivos de empresa que son, sin duda, figuras clave en el desarrollo económico y social de nuestro entorno, en el concepto de “empresas de personas para personas”, basado en la cualificación, el compromiso, la innovación, la calidad y la ética como elementos diferenciales de nuestras empresas y sus dirigentes.

Nuestro objetivo, pues, son las personas capaces de crear y mantener esas empresas; ayudarles a encontrar las mejores herramientas y conocimientos más actualizados para la gestión; apoyarles en sus proyectos de creación o consolidación de sus empresas; y la búsqueda de sinergias entre los socios que permitan la colaboración en proyectos comunes desde la transparencia, y adoptando actitudes que persigan el crecimiento conjunto.

Y para ello contamos como argumento diferencial con nuestra integración en CEDE, que en la actualidad agrupa a 43 entidades y más de 140.000 directivos de todos los sectores, lo que sin duda le otorga la mayor representatividad en un colectivo, el de los directivos y ejecutivos, fundamental para el progreso de nuestras empresas y, por tanto, clave en el progreso social, a la vez que conformamos un grupo de opinión con capacidad de influencia en los temas más trascendentes en relación con las empresas.

En tanto que presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante, tengo el honor de pertenecer a la Junta Directiva de CEDE, presidida en estos momentos por Isidro Fainé, presidente a su vez de Caixabank, lo que nos permite, entre otras cosas, estar en excelentes condiciones para trasladar a nuestros directivos las mejores prácticas de gestión a nivel nacional que se puedan estar desarrollando en cualquier parte de nuestro país.

En el Círculo tenemos directivos y empresarios de prácticamente todos los sectores, y aunque la crisis afecta a todos los ámbitos de las relaciones sociales y económicas, lo cierto es que su impacto no ha sido exactamente homogéneo ni, en consecuencia, la respuesta ha sido la misma, con algunas pautas comunes como el adelgazamiento, en general, de una parte importante de nuestro tejido industrial para adaptar estructuras y capacidades a las nuevas posibilidades del mercado, una mayor focalización en los costes, y un esfuerzo evidente por internacionalizar nuestra actividad, acorde con las exigencias de un mundo y un mercado global.

Creo que tras unos años de una cierta confusión motivada por un crecimiento que parecía imparable y por una cierta confusión en los valores que son el pilar no solo de las empresas sino del modelo mismo de sociedad, estamos volviendo a poner los pies en el suelo y los directivos hemos tomado plena conciencia de la situación y sabemos cómo abordarla en nuestras empresas. Volver a construir sobre valores sólidos y compartidos, y no sobre cimientos de barro, es el camino correcto.

Y es que aunque con la globalización, la internacionalización de la economía y la emergencia y rápida difusión de las tecnologías de la información y las comunicaciones básicamente asociadas a internet, el cambio forma ya parte inseparable de nuestras vidas, en el fondo los valores esenciales sobre los que construimos las sociedad y sobre los que se asientan las empresas no cambian: confianza, prudencia, integridad, respeto a los demás, cualificación, seguridad, solvencia, equipo, compromiso, corresponsabilidad real en el desarrollo económico, social y medioambiental … son y serán básicos para el progreso sostenido.

Durante el  año 2013, hemos continuado desarrollando actividades (conferencias, talleres, jornadas técnicas, espacios para networking, …) tendentes a mantener actualizada la cualificación y la información de nuestros socios sobre la realidad del entorno y en las técnicas de gestión más avanzadas, para facilitar el tránsito de sus empresas en un escenario complejo.

En paralelo, hemos trabajado con los futuros directivos de nuestras empresas mediante el convenio de colaboración que mantenemos con la Universidad de Alicante, en la transferencia de conocimiento tanto académico como empresarial a los alumnos de últimos cursos y postgrado en disciplinas relacionadas con la gestión y dirección de empresas.

La extensión de nuestra actividad así como de las opiniones de nuestros colaboradores a través de los blogs del Círculo (133 artículos publicados por 15 editores activos) y en los medios de comunicación, ha constituido otra línea de extensión de nuestras propuestas al entorno social y empresarial de la provincia de Alicante.

Todo ello para el desarrollo de un tejido empresarial que será mucho más especializado, con cada empresa focalizada en la parte de la cadena de valor del proceso en la que sea más eficiente, en la que pueda alcanzar ventajas competitivas, mucho más abierto a colaborar con otras organizaciones con el objetivo de avanzar juntos a través de la cooperación; innovador y, por supuesto, mucho más internacionalizado que nuestras empresas actuales.

Y en cuanto a los empleados, el contexto exige que sean muy cualificados, activos, comprometidos con la empresa durante su periodo de vinculación a la misma, con mentalidad global, con disposición para moverse por todo el ámbito de operaciones de la compañía, convencidos de que su valor es su actualización permanente y un tema muy importante, con idiomas, que el mundo va mucho más allá de nuestras fronteras nacionales, las empresas también tienen que ir, y los empleados tienen, al menos, que seguirlas.

CaixaBank, nombrado “Banco del Año 2013” por The Banker

El presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, ha declarado que “recibir este reconocimiento confirma el acierto de CaixaBank al centrar todos los esfuerzos en dar prioridad a la calidad del servicio a los clientes y a preservar la reputación de la institución, sin renunciar a nuestros valores de siempre”.
Juan María Nin, consejero delegado de la entidad, ha afirmado que la entidad “mantiene el objetivo de consolidar su posición de solvencia y liderazgo, con un crecimiento rentable en el sector de banca de particulares, donde 27 de cada 100 españoles son clientes de la entidad”.

CaixaBank, entidad líder del mercado financiero español, ha sido designada por la publicación británica The Banker como “Banco del Año 2013” en España (“Bank of the Year in Spain 2013”). The Banker, revista especializada en el sector bancario del Grupo Financial Times, ha valorado la solidez de la actividad bancaria y la solvencia de CaixaBank, que han permitido consolidar el liderazgo de la entidad en España, a pesar de las dificultades que atraviesa el sector financiero en toda Europa.

La publicación subraya, especialmente, las innovaciones tecnológicas desarrolladas por CaixaBank para responder a las cambiantes necesidades de los clientes y del entorno.

El acta del premio, entregado en una gala celebrada en Londres, destaca, además de las fortalezas financieras de CaixaBank, un modelo de negocio prudente, unido a la capacidad para generar ingresos y continuar con un proceso de expansión orgánico e inorgánico, que ha incluido la capacidad para absorber con éxito las últimas adquisiciones de Banca Cívica y Banco de Valencia.

La revista The Banker es una revista mensual fundada en 1928 y está considerada como una de las principales publicaciones financieras mundiales. Pertenece al Grupo Financial Times y cuenta con distribución en más de 180 países.

Los galardones de la revista The Banker premian a las consideradas “entidades financieras más importantes del mundo”. El jurado reconoce a aquellos bancos que han demostrado una mayor “capacidad de ofrecer beneficios a los accionistas y de obtener una ventaja estratégica” a lo largo del año.

Asimismo, la publicación británica reconoce cómo, en un entorno complejo y exigente como el actual, CaixaBank ha sido capaz de mantener el presupuesto de la Obra Social para 2013 en 500 millones de euros, el mismo importe reservado para estos proyectos en cada uno de los últimos 5 años. Esto hace que la Obra Social “la Caixa” siga siendo la primera de España y una de las cinco más importantes del mundo.

CaixaBank, elegido “Best Bank in Spain” por Euromoney por segundo año consecutivo

CaixaBank, líder del mercado español por cuota de mercado y socio del Círculo, ha sido elegido por la publicación británica Euromoney como “Mejor Banco de España” 2013(‘Best Bank in Spain’) por segundo año consecutivo. Además, la publicación británica ha designado a CaixaBank como el “Mejor Banco del Mundo en Innovación Tecnológica” (‘Best Retail Bank for Technology Innovation’) y, de esta forma, se convierte en la primera entidad en recibir este reconocimiento global, en el que competían entidades de todo el mundo. Euromoney ha valorado el liderazgo comercial y tecnológico de CaixaBank, unido a su solvencia, solidez, calidad de servicio y mantenimiento de su compromiso social.

Ambos premios se entregaron en una gala celebrada en Londres, durante la que Euromoney Magazine destacó el liderazgo de CaixaBank en el mercado español, tras las últimas operaciones corporativas llevadas a cabo, y el mantenimiento de un modelo de banca basado en la excelencia en el servicio y la innovación. La entidad cuenta con 13,8 millones de clientes, 6.400 oficinas, y unos activos de 367.000 millones de euros, así como una penetración del 26,1% en banca de particulares, después de experimentar aumentos generalizados en cuotas de mercado.

El presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, ha agradecido el premio y ha afirmado que supone “un reconocimiento a nuestra manera de hacer las cosas en CaixaBank: con prudencia, sentido de la anticipación, profesionalidad y responsabilidad”.

Fainé ha destacado que la entidad “debe continuar con el proceso de adaptación y reinvención que le permita seguir manteniendo lo que es esencial en el proyecto de CaixaBank: el servicio a las personas y el desarrollo económico y social en su sentido más amplio”.
Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin, ha afirmado que la entidad “va a seguir apostando por mantener sus fortalezas financieras de liquidez, solvencia y calidad de los activos”.

Nin ha apuntado que “estamos convencidos de que CaixaBank será una de las entidades que saldrán fortalecidas de la actual situación económica, y estamos dando los pasos necesarios para que así sea”.

Los Premios a la Excelencia de la revista Euromoney (‘Euromoney Awards for Excellence’) suponen uno de los reconocimientos más prestigiosos en el sector financiero. Como ‘Best Bank’ (‘Mejor Banco’), Euromoney premia a aquellas instituciones en el sector financiero que demuestran “liderazgo, innovación e impulso en los mercados en los que destacan”. En cuanto al premio al ‘Mejor Banco del Mundo en Innovación Tecnológica’ (‘Best Retail Bank for Technology Innovation’), la publicación financiera reconoce “innovaciones en las finanzas durante los últimos 12 meses que hayan cambiado radicalmente la forma en la que un banco hace negocios, ya sea por sí mismo o con sus clientes”.

Valores sobre los que construimos las empresas

Aunque con la globalización, la internacionalización de la economía y la emergencia y rápida difusión de las tecnologías de la información y las comunicaciones, básicamente asociadas a internet, el cambio forma ya parte inseparable de nuestras vidas, en el fondo los valores básicos sobre los que construimos las sociedad y sobre los que se asientan las empresas no cambian: confianza, prudencia, respeto a los demás, cualificación, iniciativa, seguridad, solvencia, crecimiento compartido, integridad … son y serán básicos para el progreso sostenido.

(Extraído de entrevista a Javier Fur, Presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante, en la revista inQUALITAS http://www.inqualitas.net/entrevistas/18452-vivimos-en-el-cambio-y-en-entornos-que-a-partir-de-ahora-seran-siempre-inciertos)

Sobre la crisis y los cimientos de las empresas

La realidad de la crisis es una realidad evidentemente económica con una gran influencia del sector financiero, que durante un tiempo ha podido animar algunas burbujas desde la convicción –que ahora sabemos completamente errónea- de que habíamos entrado en aquel círculo virtuoso del que hablaba días pasados y que aseguraba el crecimiento continuo.

El dinero abundante y barato, las titulizaciones de activos, el crecimiento rápido como único factor de éxito, … fueron engordando esa burbuja inmobiliaria (que no se vio durante mucho tiempo por las dificultades de asociar burbuja con la solidez de un inmueble) que ha derivado en la triste y complicada situación actual.

Pero sería injusto asociar la crisis solo a determinada banca. Eran colaboradores necesarios pero no únicos responsables.

En mi opinión, por debajo de esta crisis económica lo que subyace es una crisis de valores que ha priorizado el éxito a corto plazo, el beneficio inmediato, el crecimiento a cualquier precio, … frente a los valores tradicionales de la prudencia, la solvencia, la seguridad en las transacciones comerciales.

Y es que aunque con la globalización, la internacionalización de la economía y la emergencia y rápida difusión de las tecnologías de la información y las comunicaciones básicamente asociadas a internet, el cambio forma ya parte inseparable de nuestras vidas, en el fondo los valores básicos sobre los que construimos las sociedad y sobre los que se asientan las empresas no cambian: confianza, prudencia, respeto a los demás, cualificación, iniciativa, seguridad, solvencia, crecimiento compartido, integridad … son y serán básicos para el progreso sostenido.

Creo que tras unos años de una cierta confusión motivada por ese crecimiento parecía que imparable, hemos vuelto a poner los pies en el suelo y los directivos hemos tomado plena conciencia de la situación y sabemos cómo abordarla en nuestras empresas. Volver a construir sobre valores sólidos y compartidos, y no sobre cimientos de barro, es el camino correcto.

Las ayudas a la banca, un tema recurrente.

Que no son estrictamente así, cuando se producen, sino apoyos al funcionamiento del sistema, apoyos a la recapitalización y a la liquidez de esos bancos para hacer frente sin traumas a sus compromisos con clientes y financiadores que, al final, suponen garantías para los clientes de esos bancos en crisis, así como apoyo a economías –habitualmente regionales, hasta ahora- a las que esos bancos se han vinculado históricamente y especialmente en los últimos años.

Es un tema recurrente objeto de múltiples debates en los que no quiero entrar y mucho menos defender a la banca que seguramente, en general, tampoco lo necesita.

Se han cometido errores, sin duda, y los responsables de esos errores reiterados deben abandonar sus puestos. Pero hasta donde sea posible, creo que no sería justo castigar a esos responsables sobre la espalda de los clientes de aquellos bancos que, insisto, ni son todos ni la mayoría, sino un grupo muy pequeño que se ha visto especialmente afectado por la evolución de la crisis (burbuja) inmobiliaria.

Esas ayudas pueden llegar a ser reales en esta segunda fase del proceso de reestructuración bancaria si se llegan a ejecutar las garantías plasmadas en esquemas de protección de activos que tratan de garantizar los fallidos que se puedan producir en el “banco ayudado” hasta un determinado porcentaje y durante un periodo de tiempo, y están siempre vinculadas al cambio en la gestión de ese banco que pasa a ser absorbido por otro, que es el que imprimirá nuevos criterios de funcionamiento a partir de la integración.

Es verdad que habitualmente las dificultades de los bancos con problemas derivan de una gestión deficiente de los riesgos (de crédito y de liquidez) en la época de bonanza, lo que abonó, junto a otros factores y actores, la famosa burbuja. Y eso contraviene frontalmente las buenas prácticas bancarias. Por eso el cambio en el modelo de gestión es imprescindible.

Pero si con las ayudas se consigue mantener la confianza de los clientes a través de incorporar seguridad a sus ahorros en sentido amplio, más allá del Fondo de Garantía de Depósitos –que es algo que no estaba prácticamente en la mente de ningún cliente de banca antes de esta crisis-, al menos por la etapa pasada, a la vez que apoya la confianza en las instituciones que favorezca el flujo del crédito solvente (que no es posible volver a caer en el error), esas ayudas estarán bien empleadas.

Es un tema muy reiterado y puede parecer hasta retórico, pero es la verdad: por muy tangibles que sean los productos, por muy real que sea la economía –que evidentemente lo es-, lo cierto es que sin confianza no funciona nada. Por encima de la garantías –que no son más que una segunda línea de defensa en las transacciones comerciales- ninguna relación se perfecciona si no existe previamente una percepción de confianza entre las partes.

Esas “ayudas a la banca” son, en mi opinión, uno de los instrumentos capaces de aportar confianza. Eso sí, solo uno de los elementos. Hacen falta muchos más.