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El Club de Marketing Mediterráneo impulsa la II Edición de los Premios MIA a las marcas de la provincia

El Club de Marketing del Mediterráneo, una asociación sin ánimo de lucro que representa a empresas, profesionales, instituciones, centros formativos y medios de comunicación vinculados al sector del marketing en Alicante y Valencia.

Su objetivo es profesionalizar la gestión empresarial mediante la difusión del marketing y la investigación. Y de este modo contribuir al desarrollo de la cultura del marketing en las empresas e instituciones valencianas como filosofía empresarial de éxito.

La actividad del Club de Marketing del Mediterráneo se fundamenta en ofrecer actividades y servicio a sus socios, y en continuar desarrollando proyectos como el Observatorio de marcas valencianas en el exterior, la Noche Mediterránea del Marketing, el Club de Primeras Marcas, la plataforma de proveedores marketingcmm y por supuesto los Premios MIA a las marcas de la provincia de Alicante.

Juan Manuel Baixauli, presidente del Club de Marketing Mediterraneo, se reunió con el Círculo de Economía de la Provincia de Alicante, ante el inminente celebración de la IIª edición de los Premios MIA, el gran evento de las marcas de la provincia de Alicante ¡No te pierdas la entrevista!

¿Por qué crea el Club de Marketing del Mediterráneo los PREMIOS MIA a las marcas alicantinas?

Con el objetivo de reconocer por primera vez a las empresas alicantinas que mejor estrategia de marca han desarrollado en los últimos años, el Club Marketing Mediterráneo (CMM) concede estos premios a las mejores marcas de la provincia de Alicante.

¿Qué se premia?

Las categorías las conforman la Estrategia de Marca, la Innovación, la Protección de Marca, la Marca Digital y la Marca Familiar. Han sido promovidas por las empresas Suavinex, Proyecta Innovación, Padima, Sistel y Gibeller respectivamente.

Los premios MIA también reconocen la Trayectoria Profesional. Además, el evento presenta nuevas categorías esta edición como el Premio a la Marca Experiencia de Cliente y el de Marca Socialmente Responsable, impulsados por Necomplus y Accuna respectivamente.

Los premios valoran resultados obtenidos en cuanto a impacto en medios, incremento de ventas, retorno de la inversión, creatividad, innovación, estrategia digital, protección de la marca o posicionamiento de la marca entre otros factores. Para ello se analizan aspectos como la competitividad del mercado, las características del sector o la madurez del producto.

¿A qué responde la incorporación de estas dos nuevas categorías?

Los Premios MIA están obligados a adaptarse continuamente a las tendencias empresariales. Hemos creado el Premio “Experiencia de Cliente”, impulsado por Grupo Necomplus, la empresa de outsourcing de servicios experta en esta área. Porque todas las compañías tratan de generar fuertes vínculos con sus clientes y obtener resultados sostenibles en el tiempo.

Asimismo, esta segunda edición contará con el premio marca “socialmente responsable” para aquella entidad que genere acciones de índole social y medioambiental que impacten en la sociedad, que incorpore la responsabilidad social corporativa a su estrategia general y que proponga recursos de proyección y sostenibilidad para sus empleados tal y como propone la Clínica de Fertilidad Accuna, impulsora de este galardón.

¿Quién decide los ganadores?

Un jurado compuesto por miembros de la Junta Directiva del Club de Marketing del Mediterráneo, su Comité de Alicante, centros formativos, patrocinadores, y entidades colaboradoras analizarán aspectos como la competitividad del mercado, las características del sector o la madurez del producto.

Hasta el momento se ha celebrado una edición de los PREMIOS MIA, ¿Quiénes fueron los ganadores?

En su primer año Fundación Turismo Benidorm, Miniland, Ficherotecnia, Actiu, Gioseppo, Gaviota Simbac y Juan Perán, de Pikolinos fueron los galardonados en las categorías de Marca Turística, Protección de Marca, Marca Digital, Estrategia de Marca, Marca Familiar, Marca Innovadora y Mejor Trayectoria Profesional respectivamente.

¿Hay aún posibilidad de presentarse a los premios?

Por supuesto, las inscripciones se realizan a través de la web www.premiosmia.es hasta el próximo 27 de febrero.

¿Quién ha hecho posible este certamen?

Las compañías alicantinas que he citado anteriormente y empresas referentes de nuestro sector en Alicante como Small, Convershare, 3 Dids, Why Strategic y Blau Comunicación.

¿Por qué merece la pena asociarse al Club Marketing Mediterráneo en Alicante para un profesional de esta disciplina?

En el CMM atraemos a los profesionales de marketing que muestran interés por aprender y relacionarse con colegas del sector. Nuestros socios alicantinos, en menos de cuatro años, han tenido la oportunidad de conocer en persona a empresas alicantinas referentes internacionalmente, han aprendido de nuestra profesión, lo han pasado bien en actividades lúdicas y sobre todo, han conocido a compañeros de profesión con los que contrastar inquietudes.

Sistel expone su experiencia de digitalización en la fabricación del sector plástico en Alicante

Manuel Cazorla_Sistel-Evento Plásticos Vicent(1)Sistel ha impulsado el cambio tecnológico y la innovación en el proceso de producción del sector del plástico y, en concreto, en la fábrica que Plásticos Vicent posee en Alicante. Así ha quedado patente en la jornada que reunió en sus instalaciones a más de 60 directivos de las empresas del sector plástico e industrial de la comarca.

Durante el evento, Plásticos Vicent explicó el éxito que ha conseguido al migrar a un sistema más competitivo, contando su experiencia en la implantación de SAGE X3 de la mano de la consultora alicantina Sistel. Para Plásticos Vicent, SAGE X3 ha supuesto un importante avance en la digitalización del proceso productivo de la fábrica, consiguiendo una mejora en el control de la producción y la eficiencia de los procesos asociados a este cambio tecnológico.

En el acto, que contó con una visita a la fábrica de Plásticos Vicent, estuvieron presentes Sandra Hernández, Controller Financiero de Plásticos Vicent; Manuel Cazorla, Director General de Sistel; Francisco Bernal Mora, Director Business Management de Sistel, y Patxi Olaeta, Channel Manager Enterprise Market Europe de SAGE España.

No quiero ser Director General

Si empiezas a subir de escalafón. Y vas promocionando. Y cada vez trabajas más horas. Y estás pendiente del móvil sábados y domingos. Y solo hablas de tu empresa. ¿Crees que eres un triunfador? Yo te juro que no.

No me importa que te hayan nombrado presidente o VP. SuperCEO, consejero delegado, director general, director de directores, etc… Si experimentas en tu piel alguno de estos síntomas:

–        No puedes apagar el móvil sin sentirte nervioso

–        Tus jornadas son como mínimo de 10 horas al día

–        Estás siempre ocupadísimo y todas tus tareas son importantísimas

–        Cuando duermes, le das vueltas a cosas del trabajo, y vueltas, y vueltas,…

–        Durante el fin de semana miras los correos del trabajo varias veces al día

–        Tus conversaciones habituales giran en torno al trabajo, clientes o proveedores

–        Tu práctica deportiva es inexistente

–        Tu agenda no reserva tiempo para el contacto con los amigos (no relacionados con el trabajo)

–        No realizas ninguna actividad extralaboral (no relacionada con el trabajo)

–        No es extraño que tengas  sensaciones de angustia o stress

–        Con frecuencia te encuentran malhumorado o irritable

–        Por la noche y el fin de semana tu estado habitual es… cansado.

No te engañes. No tienes nada de triunfador. Esto no podía ser lo que querías. Desprográmate.

Eres una víctima del sistema.

 

 

 

 

 

 

Y no es nada grave si somos conscientes, lo asumimos y lo identificamos. ¿La parte difícil? Romper la baraja. Y no hacer caso a los cantos de sirena del sistema que intenta marcarte lo que es o no importante.

Atento a esto:

Al inicio de la vida profesional no somos más que un lienzo en blanco. Reconozcamos que es bastante frecuente trabajar en exceso. Yo mismo trabajé con veinte y cuatro años diez horas diarias de lunes a sábado. Y afirmo más, en una campaña de navidad trabajé veintiún días seguidos.

Agotador. Pero aleccionador. Mi aprendizaje fue verdaderamente intenso y productivo.

Mas basta de engaños. Ahora no es necesario. No lo es. El know how aprendido durante todo este tiempo, si hemos sido avispados, nos tiene que dar la suficiente:

–        Objetividad

–        Conocimiento del sector

–        Visión global

–        Previsión de futuras caídas

–        Expertise

–        Templanza en los conflictos

–        Anticipación

–        Conocimiento de la existencia de ciclos

De forma que podemos hacerlo mejor que antes en menos tiempo.

Confía en ti. Estoy en lo cierto.

Si el ascenso puesto a puesto es:

–        Trabajar cada vez más horas.

–        Decir que no a cada vez más cosas

–        Olvidar tu desarrollo familiar.

–        Olvidar tu desarrollo en el ocio o en habilidades extralaborales.

–        Y no contar con tranquilidad de mente.

En ese caso, entrego con la cabeza alta el coche de empresa, el móvil corporativo, la tarjeta de visita y crédito, la placa y el bolígrafo con el logo.

Porque entonces no me da la gana de ser director general.

Que lo sea otro.

El éxito sostenido exige mirar con los ojos del cliente.

El éxito sostenido de una empresa pasa por entender y satisfacer permanentemente las expectativas de sus clientes objetivo.

Existe una vieja máxima en la gestión de las empresas que se constituyen con intención de largo plazo: “ocúpate de tus clientes, que ellos se ocuparán de tus resultados”.

La primera condición, por tanto, es identificar a los clientes objetivo, a los diferentes segmentos cuyas necesidades y expectativas cubriremos con nuestra actividad, y es que el cliente es cada día menos genérico.

Es necesario, por tanto, definir una oferta de valor clara para un colectivo concreto y poner todo nuestro foco en ese grupo de clientes, a los que tenemos que estar en condiciones de ofrecer un producto/servicio de alta calidad acorde con sus mejores expectativas.

El primer problema es definir ese concepto de calidad que sea capaz de orientar las actividades de toda la organización.

En este sentido, en algún otro momento hemos utilizado en los blogs del Círculo una definición de calidad con la que coincido y que puede servirnos de guía de gestión en la empresa:

“Calidad es la adecuación constante y eficiente del producto/servicio de la empresa a la expectativa que del mismo tienen los clientes, de manera que su percepción suponga permanentemente una ventaja competitiva de la empresa respecto a sus mejores competidores”.

Un concepto, por tanto, dinámico (“adecuación constante”), capaz de aportar resultados positivos a la empresa (“eficiente”) y ventajas competitivas sostenibles (“mejor percepción que la de los mejores competitivos”), y con el foco siempre puesto en el cliente.

Y es que, sin duda, el cliente es el motor que mueve a la empresa. Y no solo el motor: es el motor, es la referencia, es el objetivo. El cliente a largo plazo, el cliente vinculado, fiel, prescriptor, cómplice.

Pero como decía no el cliente genérico, sino el cliente individual; a lo sumo un segmento de clientes con pautas de comportamiento y expectativas comunes acerca del producto/servicio que ofrece nuestra empresa.

Identificar, por tanto, correctamente a nuestros clientes objetivo es la primera condición para el éxito.

Esta es también otra regla de aplicación directa a la gestión empresarial: tener un objetivo es imprescindible, aunque ese objetivo pueda evolucionar a lo largo del periodo de planificación. Es el que nos ayudará a encontrar el camino correcto.

La primera cuestión que debemos plantearnos es “¿dónde quiero llegar?”, porque si no conocemos el destino deseado, cualquier camino sirve, aunque probablemente serán caminos a ninguna parte.

Este planteamiento sirve tanto para comenzar nuestro proceso de fabricación (¿qué características debe tener nuestro producto, qué necesidades pretende satisfacer, para qué tipo de clientes?), como para liquidar stocks acumulados y que han dejado de ser útiles o accesibles para el colectivo de clientes al que inicialmente se dirigían.

Esta segunda parte, la liquidación de stocks, adquiere especial relevancia en épocas de recesión, en que las previsiones de ventas anteriores al inicio de la crisis contribuyeron a la acumulación de inventario de producto terminado de difícil salida para el público objetivo inicial.

La solución de estos stocks pasa por una de las dos vías siguientes:

–       Liquidación por precio, subasta, …

–       Identificación de nuevos colectivos objetivo –nacionales o extranjeros- con capacidad e interés en adquirir estos productos. Pero esta alternativa no es inmediata, sobre todo porque habitualmente exige inversiones importantes en identificación de nuevos colectivos y posicionamiento entre ellos. No sirve cualquier cliente de cualquier país, sino aquellas personas cuya expectativa de calidad coincida con nuestro producto ya fabricado. En otro caso, estaremos perdiendo el foco y haciendo esfuerzos y gastos inútiles que solo contribuirán a empeorar la situación de nuestra empresa, cuando no a trasladar una imagen negativa de un mercado o un sector que probablemente lo que necesite sea volver a poner en valor su producción para recuperar la vía del crecimiento.