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Lo que hacen los líderes (1)

Jeff Immelt, presidente de General Electric, una de las empresas más admiradas del mundo, en la que tuve la suerte de trabajar durante 20 años, solía enseñar a los jóvenes talentos emergentes de la compañía su decálogo personal sobre lo que los buenos líderes hacen para influir en su entorno:

1)      Responsabilidad personal: Hoy en día, liderar es construir equipos y anteponer a los demás antes que a ti mismo. No se trata de ti, sino de los demás.

 

Como líder, una de las responsabilidades más importantes es desarrollar a las personas. El liderazgo es la habilidad de obtener lo mejor de las personas, no solo para la organización, sino porque uno se preocupa por ellas. Si no es así, no deberías ocupar ese puesto.

 

2)      Simplifica constantemente: Todo líder tiene que poder explicar claramente los tres temas clave en los que trabaja su organización. Si no puedes, es que no estás liderando bien.

Hoy en día, las empresas se mueven en entornos y mercados que cambian a velocidad de vértigo. Sus líderes deben enfocarse no solo en los resultados inmediatos sino también en la longevidad y el éxito de la compañía a largo plazo. No se puede sobrevivir pensando que “todo es importante”. Si es así, entonces estás muy desencaminado.

3)      Comprende la profundidad y el contexto: lo más importante que aprendí como Director General (dice Jeff Immelt) es el contexto. Es comprender cómo tu empresa encaja en el mundo y cómo respondes tú a ello.

Esto enlaza con el punto anterior: ¿el foco de tu empresa está puesto en tener buenos resultados y también en crecer? Es esencial que como líder, sepas exactamente cuál es tu papel y el de tu equipo en este contexto.

4)      La importancia de la alineación y la gestión del tiempo: al final de cada semana, tienes que dedicar tiempo a las cosas que son realmente importantes: fijar las prioridades, medir los resultados de las acciones, y premiar a los buenos.

Los buenos líderes empiezan el día sabiendo cuáles son sus momentos de mayor rendimiento para tratar en ellos los temas más importantes. Es imperativo aprender a gestionar tu energía y tu tiempo. La delegación de tareas rutinarias debe ser tu canción de moda.

5)      Los líderes se forman constantemente y enseñan a los demás: la función principal de un líder es enseñar. La gente que trabaja contigo no tiene por qué estar de acuerdo con lo que dices, pero tienen que sentir que estás dispuesto a compartir lo que has aprendido.

Enseñar a otros, ser mentores, desear compartir experiencias, asesorar y ayudar a los demás a tener éxito: en eso consiste el liderazgo de personas. Debes comprender la importancia no solo de respetar a todas y cada una de las personas que te rodean sino también de valorar su contribución.

Estos cinco primeros consejos del decálogo de Jeff Immelt nos hablan de líderes enfocados en servir a los demás y en gestionar las prioridades. En el próximo post veremos qué otras cosas nos tiene reservadas. Entre tanto, como Coach de Ejecutivos que soy, no puedo despedirme sin preguntarte: ¿Cuál de estos consejos vas a poner en práctica esta semana?

Responsabilidad medioambiental de las empresas

Las empresas se justifican ante la sociedad fundamentalmente por su capacidad para ofrecer productos y prestar servicios que satisfagan las necesidades y expectativas de las personas, así como por su vinculación al desarrollo positivo económico, social y medioambiental de su entorno.

Cada día más la sociedad es consciente de los impactos ambientales, de las externalidades negativas que pueden ocasionar las empresas y les exige un mayor rigor en todos sus procesos, lo que se traduce en una creciente presión legislativa, competitiva y social sobre las mismas.

Esta situación se puede abordar desde la industria de una manera reactiva (resolver los problemas tras haberlos ocasionado –lo que en temas ambientales puede llegar a ser muy gravoso, tanto en coste económico como en reputación-), o aceptarla y transformarla en una oportunidad competitiva trabajando el respeto y mejora del medioambiente desde la prevención.

Lo que en ningún caso podemos hacer es desconocer la legislación y no tener perfectamente definido nuestro mapa de riesgos, también en temas relacionados con la protección del medio ambiente.

Para profundizar en las estrategias medioambientales más adecuadas, en el alcance de la legislación en relación con la actividad empresarial, y en la corrección de los problemas que pudieran ocasionarse, básicamente desde la prevención y el aseguramiento de esos riesgos, hemos convocado esta jornada empresarial en colaboración entre el Círculo, la Cátedra Prosegur de la Universidad de Alicante, el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Alicante, el bufete jurídico Gómez Acebo & Pombo y la consultoría de riesgos Globalfinanz, de acuerdo con el programa siguiente:

Fecha: 14-03-2014

Lugar: Salón de Actos del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Alicante. Sede en Elche (Av. de Candalix, 42, Elche)

10 h.Presentación:

Enrique Javier Fur Quesada, Presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante

10,15 h.- Ventajas de la prevención en el comportamiento medioambiental de las empresas.

José Francisco Molina, profesor de Organización de Empresas de la Universidad de Alicante. Experto en implantación de sistemas de gestión medioambiental en las empresas.

10,45 h.- Impactos medioambientales. Responsabilidad de las empresas. Novedades legislativas en materia de medio ambiente industrial.

Pedro Poveda Gómez, socio del Bufete Gómez Acebo & Pombo.

11,45 h.- Aseguramiento de la responsabilidad medioambiental. Mapa de riesgos de la empresa.

José Antonio Jareño Moratalla, socio fundador de Globalfinanz.

12,10 h.- Coloquio.

12,30 h. Clausura sesión.

Si deseas asistir, puedes inscribirte a continuación:

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Observaciones

 

La productividad de las personas

«El aspecto que mejor determina la capacidad productiva de un trabajador es su nivel de satisfacción con las tareas que lleva a cabo en la empresa, el hecho de que se sienta cómodo, a gusto, y de que sienta que tiene cierto nivel de responsabilidad». Como el profesor Sandalio Gómez, del IESE, indica, «si nos sentimos importantes y valorados en nuestro puesto» es más probable que seamos trabajadores productivos «con total independencia de que salgamos a fumar o no nos levantemos de la silla».

«Se dan ocasiones en las que el trabajador realiza labores harto repetitivas en su empresa y en las que la creatividad no es necesaria», indica Gómez. Es pues, en estos casos, en los que el empleado tiende a aburrirse y desconecta de sus labores mirando las redes sociales, hablando con su compañero de al lado… «Sin embargo -prosigue- si la persona en cuestión se siente motivada en su puesto y considera que tiene cierto grado de responsabilidad e integración dentro de su empresa la desmotivación no será tal. Factores externos como salir a fumar, charlar o distraerse ayudan a restar productividad, cierto, pero no son factores determinantes, pues nuestra voluntad y actitud en el trabajo serán cruciales para conseguir objetivos».

(Fuente: http://www.abc.es/economia/20131021/abci-productividad-laboral-trabajo-201310151303.html)

 

CaixaBank, elegido «Best Bank in Spain» por Euromoney por segundo año consecutivo

CaixaBank, líder del mercado español por cuota de mercado y socio del Círculo, ha sido elegido por la publicación británica Euromoney como «Mejor Banco de España» 2013(‘Best Bank in Spain’) por segundo año consecutivo. Además, la publicación británica ha designado a CaixaBank como el «Mejor Banco del Mundo en Innovación Tecnológica» (‘Best Retail Bank for Technology Innovation’) y, de esta forma, se convierte en la primera entidad en recibir este reconocimiento global, en el que competían entidades de todo el mundo. Euromoney ha valorado el liderazgo comercial y tecnológico de CaixaBank, unido a su solvencia, solidez, calidad de servicio y mantenimiento de su compromiso social.

Ambos premios se entregaron en una gala celebrada en Londres, durante la que Euromoney Magazine destacó el liderazgo de CaixaBank en el mercado español, tras las últimas operaciones corporativas llevadas a cabo, y el mantenimiento de un modelo de banca basado en la excelencia en el servicio y la innovación. La entidad cuenta con 13,8 millones de clientes, 6.400 oficinas, y unos activos de 367.000 millones de euros, así como una penetración del 26,1% en banca de particulares, después de experimentar aumentos generalizados en cuotas de mercado.

El presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, ha agradecido el premio y ha afirmado que supone “un reconocimiento a nuestra manera de hacer las cosas en CaixaBank: con prudencia, sentido de la anticipación, profesionalidad y responsabilidad”.

Fainé ha destacado que la entidad “debe continuar con el proceso de adaptación y reinvención que le permita seguir manteniendo lo que es esencial en el proyecto de CaixaBank: el servicio a las personas y el desarrollo económico y social en su sentido más amplio”.
Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin, ha afirmado que la entidad “va a seguir apostando por mantener sus fortalezas financieras de liquidez, solvencia y calidad de los activos”.

Nin ha apuntado que “estamos convencidos de que CaixaBank será una de las entidades que saldrán fortalecidas de la actual situación económica, y estamos dando los pasos necesarios para que así sea”.

Los Premios a la Excelencia de la revista Euromoney (‘Euromoney Awards for Excellence’) suponen uno de los reconocimientos más prestigiosos en el sector financiero. Como ‘Best Bank’ (‘Mejor Banco’), Euromoney premia a aquellas instituciones en el sector financiero que demuestran “liderazgo, innovación e impulso en los mercados en los que destacan”. En cuanto al premio al ‘Mejor Banco del Mundo en Innovación Tecnológica’ (‘Best Retail Bank for Technology Innovation’), la publicación financiera reconoce “innovaciones en las finanzas durante los últimos 12 meses que hayan cambiado radicalmente la forma en la que un banco hace negocios, ya sea por sí mismo o con sus clientes”.

La Marca España: una tarea de todos

El pasado 19 de junio se desarrolló el desayuno CEDE con Carlos Espinosa de los Monteros, Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España, al que tuvimos ocasión de asistir con el motivo adicional de participar en la Junta Directiva y Junta General de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), de las que forma parte el Presidente del Círculo.

Carlos Espinosa realizó una exposición muy didáctica para explicar qué es la marca España; cómo impacta en la imagen de nuestro país en el exterior y qué repercusiones tiene; cual es nuestra situación actual y qué podemos hacer para mejorarla.

Seguiremos en este breve resumen la misma secuencia de la intervención del Alto Comisionado

–          ¿Qué es la marca España?

La marca-país es diferente a la marca comercial. Marca España es un intangible no traducible en un logo, símbolo, canción, aroma, … es algo que hace referencia más al mundo de las percepciones que al de las realidades. Está formada, por tanto, de las percepciones que se identifican con nuestro país.

–          Esto de la Marca España, ¿no será una frivolidad? Puede sonar a maniobra de distracción para evitar tratar problemas más serios.

En este punto, conviene ver qué hacen los demás, y todos los países importantes del mundo dedican importantes recursos/esfuerzos a elevar la imagen del país, y lo mismo están haciendo los países emergentes. Es una práctica habitual. Es un planteamiento que conviene abordar en positivo pero que incluso, desde una perspectiva de impacto negativo, podríamos concluir con el concepto “si tú no haces algo por tu imagen, otros se ocuparán de ello”, y probablemente no siempre en la dirección correcta.

Es importante, por tanto, prestar atención a la imagen de un país.

–          ¿Tiene sentido económico dedicar ese esfuerzo?

Si estamos dispuestos a pagar, por ejemplo, un 30% más por un vehículo que por otro cuando sabemos que tienen al menos un 90% de piezas iguales siendo la justificación fundamental la marca “made in Germany”, estamos dando un valor económico muy importante a esa marca.

La imagen facilita exportaciones, atrae turismo, inversiones, facilita financiación, … la imagen, sin duda, se puede traducir en dinero.

–          ¿Realmente se puede hacer algo para cambiar la imagen de un país?

Volviendo al ejemplo alemán que es, sin duda, una de las referencias actuales, la marca Made in Germany es símbolo de calidad, confianza, garantía, … pese a que en sus inicios tenía una connotación exactamente inversa (en 1895, en Reino Unido, se obligó a los productos alemanes a ser marcados con Made in Germany para identificar productos de baja calidad que competían en condiciones de ventaja con los productos locales). En estos 115 años, la situación se ha invertido por completo.

Otro ejemplo es Italia, que en los años 60´ del siglo pasado era percibido como un país líder en cultura e historia, pero con cierto atraso industrial. Un trabajo riguroso de los italianos ha evolucionado la imagen del país, sin abandonar el liderazgo en cultura e historia, hacia el concepto de diseño e innovación (moda, mueble, textil, automóvil, …)

–          ¿Cómo se puede trabajar para mejorar la marca España?

Carlos Espinosa lo plantea en tres etapas: Análisis de la situación actual; ¿dónde queremos estar en 8/10 años?; ¿de qué instrumentos disponemos para pasar de la primera a la segunda etapas anteriores?.

Estamos mejor de lo que pensamos, aunque nuestra imagen no es homogénea en todo el mundo.

Para trabajar en la mejora de la Marca España nos interesan básicamente tres zonas:

–          Los países que integran el G.8 (80% de nuestros turistas y de inversión extranjera, y reciben el 70% de nuestras exportaciones). Aquí tenemos una imagen bastante buena, similar a la de Francia o Italia.

–          América (desde México hasta Chile), con imagen desigual: buena en México, Brasil y Panamá; buena con tendencia al alza en Centroamérica (países andinos); y deteriorada en países con regímenes políticos poco afines como Argentina, Venezuela y Bolivia.

–          Continente Asiático, con imagen pobre. No mala, sino escasa. Hay un desconocimiento importante de la realidad española. Aquí España se asocia básicamente con deporte (selección de futbol, Real Madrid y Barcelona, Nadal, Fernando Alonso), algo de gastronomía y muy poco con la industria.

–          Hay una cuarta zona importante, los países del Golfo, en la que tenemos un cierto prestigio y aceptación de nuestra tecnología, aunque nuestra marca está por desarrollar.

 

–          ¿A qué imagen aspiramos?.

En primer lugar, queremos ser percibidos como un país simultáneamente tradicional y moderno, con una historia y cultura amplias a las que no renunciamos, enriquecidas con la percepción de país moderno (en este punto en 2013 y 2014 focalizamos nuestra prioridad en EEUU, con la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de Florida por Ponce de León, o la fundación de la primera ciudad norteamericana, San Agustín, también en Florida y también por españoles; etc.). Nuestro mensaje en estos acontecimientos: España contribuyó de manera decisiva a la construcción de EEUU y sigue participando en esa construcción con empresas españolas en proyectos muy relevantes en el país (autopistas, plantas de generación de energía solar, proyectos arquitectónicos singulares, …), con influencia creciente del idioma español en los Estados Unidos de América (“España estuvo aquí en las fases iniciales del país, y sigue aquí ahora”, es la esencia del mensaje en EEUU).

El segundo atributo: somos un país sólido y solidario, con presencia en el contexto mundial favoreciendo el progreso de los países menos desarrollados.

La solidaridad es un valor en alza en el contexto actual y lo será más en el futuro. España tiene una gran tradición en este punto, tanto a través de órdenes religiosas como de ONG´s seglares propias y concreción en nuestro país de organizaciones supranacionales, además de haber construido unas redes nacionales de solidaridad ejemplo para el mundo (ONCE, red nacional de trasplantes, Cruz Roja Española, etc.)

Tercer atributo: España como país diverso.

Tenemos todos los climas, fauna, flora, diversidad cultural (salvo del imperio Chino, tenemos huella de todos los imperios que en el mundo han sido), lingüística, …, lo que facilita el interés de nuestros visitantes por volver una y muchas veces.

Cuarto atributo: Flexibilidad.

Tenemos una historia reciente magnífica de transición ejemplar de una dictadura a una democracia, ejemplo para muchas transiciones posteriores y actuales.

Las reformas estructurales que se están haciendo –decía Carlos Espinosa- son reconocidas por inversores internacionales como las más serias de Europa, y en este mundo en cambio permanente, los países flexibles son los más atractivos para invertir con visión de futuro.

Como resumen de todo lo anterior, el objetivo de la Marca España es identificarnos como un país Fiable.

Hoy tenemos una imagen media en fiabilidad, más asociada a países del Norte.

Ese es nuestro esfuerzo: convertirnos en un país fiable, serio, responsable, cumplidor de la palabra dada.

–          ¿Cómo se mide todo esto?

“Lo que no se mide no existe”. Hoy tenemos 134 indicadores elaborados por instituciones básicamente internacionales que nos permiten compararnos con otros países (la marca, más que en términos absolutos, tiene sentido en comparación con los demás: somos percibidos como mejores o peores que otros; y la evolución temporal de cada indicador), de los que trabajamos con 40 con series históricas de al menos 3 años, y profundizamos en no más de 8 índices globales y 30 sectoriales.

–          ¿Con qué medios contamos?

Medios escasos, con importantes restricciones presupuestarias acordes a este tiempo, buscando la colaboración empresas/administración para construir juntos, avanzando, pero poco a poco. Tratando de ganar la confianza y el respeto de los agentes sociales para conseguir un mayor compromiso de todos.

Al respecto, el Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España hizo especial énfasis en el imprescindible respaldo desde el interior, en elevar el sentimiento/orgullo de pertenencia a esta nación como vía para mejorar nuestra imagen exterior (hizo referencia a diferentes encuestas a nivel europeo que muestran que somos el país de nuestro entorno con peor imagen interna de nosotros mismos).

–          ¿Cómo canalizar pequeñas iniciativas de personas que quieren ayudar en la promoción de la marca España en los términos expuestos?

Existe una página web: marcaespaña.es con amplia información sobre temas muy relevantes de nuestro país coherentes con la imagen que pretendemos y más de 1.500 links a otras tantas marcas individuales.

Se ha constituido una Asociación de Amigos de la Marca España (amigosmarcaespaña.es) con vocación de crear delegaciones por Comunidades, Provincias, etc.

Todos desde nuestras posiciones –decía el ponente- construimos o destruimos marca España, que debe ser el paraguas que acoja a todas las demás marcas (parafraseando un principio de marketing, decía Carlos Espinosa, “si tienes una marca, tienes una marca; si tienes dos marcas, tienes ½ marca; y si tienes tres marcas, no tienes ninguna marca”; o, lo que es lo mismo, “fuera del paraguas, normalmente uno se moja”).

Al final, el moderador del coloquio, Fernando Barnuevo, concluía con una frase del presidente norteamericano J.F. Kennedy, que podría resumir también el imprescindible compromiso de todos con nuestra marca “No preguntes que puede hacer EEUU por tí, sino que puedes hacer tu por EEUU” (marca España, al final, como hemos comentado en otras ocasiones respecto al turismo, somos todos).

Los valores, una actitud personal.

Asumir los valores de una organización en la que nos interesa estar es una responsabilidad individual. La práctica de los valores expresa el grado de compromiso que tenemos con esa organización.
Aún no estando de acuerdo, podemos seguir correctamente una orden.
Pero la práctica de valores requiere de convicción y eso es algo que depende de tu decisión.
Todos sabemos que un trabajo bien hecho respaldado por valores es superior al que sólo se hace por cumplir con una orden.
Tú decides poner en práctica inmediatamente tus creencias. Decides no posponerlas.
Decides actuar de acuerdo con tus principios, por convicción y no porque te están viendo o vigilando.
Decides la actitud con la que eres parte de una organización y qué clase de persona eres en ella.

(Fuente: http://www.elvalordelosvalores.com/practica/index.html)

Posiciona tu empresa: 10 claves para mejorar la eficacia de tu equipo.

Organizado por la Cátedra Prosegur de la Universidad de Alicante con el apoyo, entre otras entidades, del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante, se ha desarrollado el Taller de CEGOS: “Posiciona tu empresa: 10 claves para mejorar la eficacia de tu equipo”, con Oscar Miralles, director de CEGOS para la Comunidad Valenciana.

El objetivo del taller -al que asistieron más de 100 personas entre alumnos de la Universidad, empresarios y directivos- en palabras de la directora de la Cátedra Prosegur, profesora Reyes González, era ayudar a posicionar la empresa en este entorno tan competitivo, a través del desarrollo del talento directivo y del talento de todos los trabajadores ya que, según apuntaba, el factor clave de diferenciación es, en estos momentos, el que aportan las personas de la compañía.

Y en esos términos se desarrolló el taller partiendo de un breve análisis del contexto para centrar el contenido en las claves de gestión de las personas, capaces de dar respuesta a situaciones complejas que a partir de ahora serán las habituales en las empresas.

En ese análisis del entorno que afecta a las empresas, el ponente apuntaba que ante el cambio producido y la constatación de que ese seguirá siendo el signo de nuestro tiempo, el foco es necesario ponerlos en las personas, por lo que para tener éxito resulta imprescindible contestar correctamente a las preguntas, “¿cómo podemos gestionar a las personas de la empresa para obtener ventaja competitiva?”, “la forma en que hacemos habitualmente las cosas, ¿es siempre la mejor forma?”.

En el análisis del contexto, el ponente planteaba que hoy la mayor parte de los mercados son de oferta, existen muchas posibilidades de elección para los clientes, muchas ofertas de productos iguales o alternativos en entornos muy próximos (la tecnología está prácticamente toda disponible, por lo que no es, en general, un factor diferencial), lo que provoca que la diferenciación, más que en el producto, esté vinculada al servicio asociado a ese producto (presentación, atención, cualificación de empleados, servicio post venta, etc.), lo que exige empleados implicados, comprometidos con la empresa, con capacidad de decisión en situaciones complejas. En estas condiciones, solo la cualificación, la confianza en las personas y el compromiso marcan el camino, y esa es la función básica de los gestores de personas en las empresas hoy: transmitir ilusión a su gente, convicción, pasión por lo que hacen, y transmitirlo desde el ejemplo.

Este concepto genérico de gestión es necesario concretarlo para que resulte útil a las empresas, lo que se puede conseguir a través de 10 claves:

1.- Deja claro el rumbo. Asegúrate de que todas las personas conocen los objetivos globales y los que les afectan directamente (la visión compartida es fundamental en las empresas y, sin embargo, poco frecuente).

Aún es habitual el concepto de que la estrategia y los objetivos deben ser determinados y compartidos solo por la alta dirección, cuando para la eficacia en su aplicación en la empresa es necesario contar con la participación de todos en la elaboración, sin menoscabo de la responsabilidad final que sobre ambos temas tiene la dirección de la compañía, pero conseguir que todos en la empresa hagan suyos sus objetivos supone muchos pasos avanzados en el camino del éxito.

Algunas recomendaciones para aplicar esta primera clave, son:

–       Antes de decidir, pregunta a tu gente.

–       Comunica la estrategia y los objetivos (no es necesario el documento completo del análisis realizado, pero si las conclusiones más importantes. Transmite a la plantilla las decisiones relevantes y no confidenciales de la Dirección).

–       Pregunta a clientes y proveedores, que forman parte imprescindible de tu cadena de valor y te pueden aportar muchas ideas para adaptación de la empresa al entorno.

–       Relaciona (explica) cualquier decisión importante en relación con la estrategia de la empresa, de manera que se entienda claramente la coherencia de la actuación.

2.- Apuesta por la transparencia. Haz que las personas sepan qué está ocurriendo.

Frente al concepto anterior de que la información es poder y que compartir la información nos hace vulnerables, se impone el nuevo paradigma: la confianza en las personas, la transparencia, es la clave del éxito.

Para ello,

–       Es necesario crear un sistema periódico de información interna para que todos los empleados sepan qué está pasando (un cuadro de mando que permita que toda la empresa conozca la evolución de los indicadores básicos de gestión).

–       Publica y difunde entre empleados, clientes y proveedores tus cuentas anuales.

–       Rompe reinos de taifas en tu organización (crea grupos de trabajo interdepartamentales).

3.- Crea espacios de participación. Sin implicación no hay compromiso, lo que exige hacer realidad en la empresa la aplicación del concepto –evidente, pero no siempre entendido- de que quien mejor conoce un puesto de trabajo es el empleado que lo desempeña que es, por tanto, quien más puede aportar para su mejora.

Algunas recomendaciones para su concreción en la empresa, son

–       Que los directivos pasen un tiempo en la línea (cuando se incorporan a la empresa y en diferentes momentos de su trayectoria profesional). Es la forma de tomar el pulso real al negocio.

–       Implica a los empleados en la mejora efectiva de los sistemas de trabajo (buzones de sugerencia, círculos de calidad, equipos de proyecto, etc.).

–       Genera canales de comunicación “abajo-arriba”, de manera que las percepciones, inquietudes, éxitos y problemas detectados por los empleados puedan llegar a los ámbitos de dirección de la empresa.

4.- Haz de la responsabilidad personal el principal estilo de actuación.

Frente al concepto más extendido de la importancia de contar con buenos líderes que arrastren a los empleados –que no hay que descartar, por supuesto- lo realmente importante hoy es contar con un liderazgo compartido, con empleados cualificados y capaces de tomar las decisiones oportunas en su puesto de trabajo.

Para ello,

–       Implanta sistemas de evaluación del desempeño. Constata que las personas hacen lo que deben hacer.

–       Adecúa la retribución a la aportación de cada empleado. Evita sistemas de retribución a todos por igual. El salario debe ser variable dentro, lógicamente, de la legalidad vigente, y asociado al trabajo y aportación que realiza cada trabajador.

–       Implanta la política de la “no justificación” (prohibido utilizar expresiones como “es que ….”. Las cosas que ocurren son responsabilidad de cada uno).

5.- Se amable y exigente. Se amable y exigente. Practica el reconocimiento y la sinceridad para buscar la mejora.

Evita el concepto ya superado de que “para hacerte respetar, se distante” y confía en las personas. Los procesos, los recursos, las estrategias … ayudan a avanzar hacia los objetivos, pero solo las personas los consiguen. Los resultados dependen de las personas, por lo que en función de lo que esperes de las personas, obtendrás de ellas.

Algunas pautas en este sentido, pueden ser

–       Acércate a las personas y mantén un estilo coloquial. Un leve cambio en tu tono o en el gesto ya muestra que algo pasa.

–       Las dificultades ayudan a crecer. Pon a las personas ante retos y actuaciones retadoras.

–       Fomenta el aprendizaje basado en el esfuerzo personal.

6.- Cuestiona constantemente la forma de hacer las cosas. No te conformes.

Pon en duda el concepto de que cuando las cosas se han hecho siempre así es por alguna razón, que no hay que cambiar lo que funciona. Implanta la mejora continua en la organización. Ten la humildad de pensar que las cosas se pueden hacer de otras maneras que quizás mejoren tus prácticas actuales.

Para ello,

–       Genera sistemas de calidad.

–       Escucha a tus clientes (ten en cuenta que ninguna empresa tiene derecho a subsistir; ese es un tema que hay que ganarse día a día).

7.- Convierte la política de gestión de personas en un socio del negocio.

Desde la gestión de personas, es necesario acompañar a los colaboradores para que consigan resultados de negocio, para lo que es imprescindible trabajar en su motivación reforzando las buenas prácticas y reorientando las mejorables, para lo que es imprescindible

–       La gente de RRHH deben entender del negocio de la empresa.

–       Los objetivos de RRHH deben ser traducibles a resultados de negocio.

–       Las herramientas de gestión deben ser entendidas, también en su aportación a la empresa, por todos los empleados.

–       Descentraliza la gestión de personas en sus responsables directos (la función de RRHH debe ser la planificación la orientación, la definición de políticas, dejando la aplicación concreta, las tácticas, la responsabilidad primera en la gestión de los responsables directos de las personas. No se trata, decía el ponente, de repartir el pan, sino de facilitar la levadura para que cada unidad prepare su pan).

8.- Promueve pasión y entrega. La diferencia la marcan las personas. Haz que lo hagan posible.

Algunas recomendaciones en este punto, son

–       Los modelos de presencia deben dar paso a sistemas de objetivos.

–       Exigir entrega no es explotar. La entrega es dedicar el tiempo necesario para hacer las cosas bien a la primera.

–       Mantén el equilibrio entre la vida personal y profesional de los empleados.

–       Ten en cuenta que los errores de intención (que permiten el aprendizaje rápido) son mejores que los aciertos mediocres.

9.- Practica el lenguaje claro y meditado. Habla sin  dar rodeos pero explicando el por qué de las cosas, para lo que debes tener en cuanta

–  A la hora de dar una instrucción, explica por qué y para qué.

– Cuando tengas que dar feed back, no des rodeos. Se asertivo, respeta y se constructivo, pero claro.

Las personas exigen personas honestas que digan lo que piensan.

10.- Disfruta de los resultados, genera un ambiente positivo y de ilusión, frente al paradigma antiguo de que mantener la tensión y la amenaza ayuda a obtener resultados positivos.

Para ello, es importante

–       No dar por normales los resultados positivos. Carga las pilas de positividad para cuando sea necesario gestionar problemas a resolver (agradece lo normal y felicita lo extraordinario).

–       Vigila el lenguaje, elige palabras positivas.

–       La amenaza solo es útil un tiempo.

Y una conclusión final: Somos espejo y ejemplo para nuestros empleados. Las palabras pesan muy poco comparadas con lo que pesa el ejemplo.

El equipo de trabajo.

Aunque parezca paradójico, lo único que permanece en nuestro tiempo es el cambio.

La internacionalización de la economía, la globalización de los mercados, las expectativas cada vez mayores de los clientes, el aumento de los competidores, el uso intensivo de las tecnologías de la información, los nuevos criterios de Responsabilidad Social Corporativa …, hacen que nada sea hoy como era ayer y nada será mañana como es hoy.

El entorno es, por tanto, cada día más incierto, lo que exige aplicar nuevas ideas para competir; innovar, apostar por la creatividad de las personas, por su capacidad de imaginar y definir lo nuevo, y su aplicación para lograr los objetivos de innovación y cambio en la empresa. La creatividad no tiene que ver solo con inspiración o personalidad y sí especialmente con constancia, motivación y voluntad.

La creatividad  es un proceso natural, al alcance de todos, pero debe ser estimulado. Exige flexibilidad, contraste de opiniones, y es fundamental para facilitar la adaptación al cambio: no podemos aplicar soluciones viejas a problemas nuevos; pero precisa un contexto empresarial adecuado: depende del grado de participación de los empleados, de su libertad para debatir, de su implicación, de la confianza, …, del equipo de trabajo.

Trabajar en equipo es un estilo de realizar la actividad laboral; es asumir una serie de valores (dignidad, tolerancia –apertura, generosidad, respeto a las diferencias- responsabilidad –frente a nosotros mismos y frente a los demás-); es conseguir un espíritu que anima un modelo de relaciones basadas en la participación, en la confianza,  en la libertad para debatir, en la comunicación, en la sinceridad, en el apoyo mutuo, en el respeto a las personas.

Y a través del trabajo en equipo, entre todos, navegando todos en el mismo barco, conseguiremos óptimo rendimiento, excelente calidad, decisiones eficaces, flexibilidad, alta moral del grupo, clientes satisfechos, resultados sostenibles.

Trabajo en equipo desde nuestras unidades básicas, con reuniones periódicas para planificar y distribuir la tarea, así como para evaluar los resultados obtenidos (resultados en satisfacción de empleados –“¿cómo me he sentido al realizar el trabajo?, ¿qué he aprendido?”-, en satisfacción de clientes y en seguimiento de actividad, -volumen de negocio y margen-) y elevar, entre todos, la cualificación del equipo completo.

Y en esas reuniones …

–         Muestra confianza a tus compañeros

–         Comparte y aplica las mejores prácticas

–         Asume tu parte de responsabilidad en el resultado de la unidad

–         Apoya el trabajo de todos tus compañeros

–         Colabora para crear una cultura de éxito en el equipo

Entre todos … no hay objetivos imposibles.

 

Los valores en la cultura empresarial.

En el pasado, era frecuente considerar poco compatibles la eficacia financiera y operativa de una empresa con un enfoque humano de su actividad, tanto hacia el entorno como con sus empleados. “Estamos para crear valor para los accionistas, para los propietarios” olvidando que quienes crean valor realmente son los empleados con su compromiso y cualificación, y los clientes con su vinculación a la compañía en base a productos y un servicio excelentes.

En empresas que realmente se planteen a largo plazo, hoy es muy difícil mantener ese análisis. Tenemos que ganar dinero hoy, pero sin comprometer negativamente nuestro futuro, lo que exige ser eficientes desde el punto de vista operativo y financiero, pero serlo igualmente desde el punto de vista de las personas que se relacionan con la empresa desde todas las posiciones porque al final son los grupos de interés, los stakeholders,  los únicos capaces de asegurar el futuro.

Y no es fácil, sin duda, que las nuevas tecnologías han hecho el mundo mucho más pequeño, mucho más accesible, mucho más interconectado, mucho más globalizado, con una competencia cada vez más agresiva e incluso menos reconocible, en cualquier sector.

Eficacia financiera y eficiencia operativa que pasan necesariamente, desde un punto de vista de Gestión de Personas, por mejorar y adaptar constantemente a las necesidades de los nuevos tiempos la cualificación de los empleados, en línea con las necesidades y expectativas de los diferentes segmentos y colectivos que componen nuestra base de clientes estratégicos.

Esta compatibilidad entre eficacia financiera, eficiencia operativa  y enfoque humano, si somos capaces de hacerla operativa, se puede convertir en una diferencia competitiva fundamental en un momento tan complejo como el actual, otorgándonos una ventaja realmente sostenible, ya que se basa en intangibles difícilmente imitables por nuestros competidores.

Y esto implica reforzar el enfoque humano y la cualificación personal y profesional (con valores humanos y profesionales a la vez), fijando sólidamente en nuestra cultura empresarial valores como: Compromiso, Confianza, Responsabilidad, Seguridad, Eficiencia, Creatividad, Honestidad, Proximidad.

Porque no podemos olvidar que trabajamos con y para las personas, y en todo este planteamiento de focalización en el cliente, el empleado es la clave. Porque la Marcase manifiesta, más que en ningún otro momento, en el “momento de la verdad”, en el contacto directo entre el empleado y su cliente, sea interno o externo: profesionalidad, el cliente como primera prioridad, y servicio diferencial de calidad a cada cliente individual, deben ser las claves de esta transformación externa.

Directivos

«Ser un buen directivo entraña compromiso, defender la posición, mantener el criterio o frenar las injusticias, arrimarse al toro con arte y valor. Antes o después, a Don Tancredo no le esperan los honores dela Puerta Grande, sino la indiferencia de la memoria colectiva o el menosprecio del respetable bajo una lluvia de almohadillas».

Plácido Fajardo, en Expansión y Empleo