Etiqueta: pasividad

La asertividad

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad. Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.

La asertividad es  también, una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Una persona asertiva sabe expresar sus sentimientos y opiniones positivas como negativas en cualquier situación social. El ser asertivo proporciona diferentes beneficios, incrementa el respeto por uno mismo y la satisfacción de hacerse valer y de valorar las opiniones y deseos, también, de los otros. Asimismo las personas asertivas suelen ser mejor valoradas, aceptadas y respetadas por los demás.

Conseguir un nivel adecuado de asertividad supone un aumento de nuestra autoestima, mejorar la calidad de las relaciones interpersonales, aumenta nuestra capacidad de negociación, el trabajo en equipo, la convivencia,  y, al fin, permite un mayor respeto por nosotros mismos y por los demás. También supone mayor resistencia a las presiones, en situaciones personales, sociales, familiares y laborales. No olvidemos que ser asertivo también supone aceptar la asertividad de los otros, y mostrarnos tolerantes con sus deseos, peticiones y necesidades, aunque no estemos de acuerdo ni los compartamos.

La comunicación asertiva permite controlar conflictos y situaciones difíciles, consiguiendo un comportamiento más positivo que favorece las relaciones, al mismo tiempo que se minimizan sentimientos de ansiedad y reacciones de estrés, ayudando a manejar los desacuerdos de forma constructiva.

Un libro recomendable y fácil de entender en este sentido para introducir el concepto y algunas estrategias asertivas: “La asertividad, expresión de una sana autoestima” de Olga Castanyer Mayer-Spiess en el que se conceptualiza la asertividad como una habilidad estrechamente ligada al respeto y cariño por uno mismo, y por ende, a los demás.

 

¿Eres asertivo/a?

Test de asertividad de Rathus

(publicado en formato formulario y con auto-corrección en la web de psicoactiva.com)

La escala (test) de asertividad de Rathus consta de 30 ítems. Se refiere a conductas donde el sujeto tiene como objetivo expresar opiniones, peticiones o negación ante determinadas presiones de otros.

Puedes rellenar el cuestionario y obtener los resultados  en el siguiente enlace:

http://www.psicoactiva.com/tests/asertividad.htm

La importancia la asertividad en la empresa. Las 7 fases del entrenamiento asertivo.

Si quieres ser respetado por los demás, lo mejor es respetarte a ti mismo. Sólo por eso, sólo por el propio respeto que te tengas, inspirarás a los otros a respetarte. Fedor Dostoievski

La palabra Asertividad se utiliza con mucha frecuencia en nuestro lenguaje habitual, aunque no siempre de una forma adecuada. Por este motivo me gustaría revisar un poco su sentido como “afirmación de la certeza de una cosa”. Una persona asertiva es aquella que afirma con certeza, conociendo los propios derechos y defendiéndolos, respetando a los demás. La asertividad se encuentra en el punto central de un continuo en el que a un lado encontramos la agresividad y al otro la pasividadUna persona pasiva olvidará sus derechos para dar siempre su brazo a torcer a favor de otros. Alguien agresivo, intentará imponer sus ideas y sus preferencias, olvidando los derechos de los demás. La persona asertiva hará respetar sus derechos sin olvidar los de los demás.

La conducta asertiva es muy importante en el día a día de nuestra empresa ya que va a facilitar nuestro trabajo y el de los demás. Si por el contrario nos encontramos en uno de los extremos de la línea, tanto en el extremo pasivo como el agresivo, nuestra conducta nos generará malestar, lo que se reflejará en el día a día de la empresa.

Una parte muy importante de nuestra asertividad es aprender a decir no, esta acción puede ser necesaria en algunos momentos y puede ayudarnos, por ejemplo, a ser más productivos evitando que asumamos demasiadas tareas que no podremos cumplir. 

Es importante, por tanto, trabajar nuestra asertividad tanto en nuestra vida personal como laboral. Los pasos que llevaremos a cabo en el entrenamiento asertivo son los siguientes:

1. Detectar cuál es nuestro estilo básico de conducta, saber si somos asertivos, agresivos o pasivos. Conocer los diferentes estilos y reconocerlos en nuestro comportamiento. En esta fase nos pueden ayudar algunos test que nos den pistas sobre el estilo que nos caracteriza.

2. Identificar situaciones en las que queremos ser más asertivos. Existen situaciones en las que detectaremos que tenemos problemas por la falta de asertividad y que nos gustaría trabajar. En esta fase habremos de realizar un registro de estas situaciones, sabiendo cómo estamos reaccionando actualmente y cuál es la conducta que nos gustaría modificar.

3. Describir las situaciones problemáticas. El autorregistro para esta descripción deberá contener lo que hacemos, lo que pensamos y lo que sentimos en esas situaciones.

4. Detectar ideas irracionales. Muchas veces nuestro comportamiento no asertivo es debido a que estamos utilizando ideas irracionales que deberíamos detectar para poder adecuarlas y modificarlas. Algunas ideas de este tipo serían “Tengo que caerle bien a todo el mundo” “No puedo herir a otros, prefiero ser yo quién sea herido”, etc.

5. Definir nuestra respuesta asertiva en estas situaciones. Definir de la forma más real posible cómo van a ser nuestras respuestas, cómo vamos a empezar a ser asertivos y cómo responderemos en las situaciones que suelen ser problemáticas para nosotros.

6. Ensayar nuestras respuestas. Ensayaremos estas situaciones para enfrentarnos a ellas con la mayor seguridad posible. Cuantos más ensayos y más reales sean, más fácil nos resultará extrapolarlo a una situación real.

7. Llevar las acciones a situaciones reales. Enfrentarnos a estas situaciones modificando las conductas que hemos ensayado, utilizando diferentes técnicas asertivas existentes. Seguiremos utilizando autorregistros para ir mejorando nuestras conductas y detectar cómo nos estamos sintiendo con los cambios que hayamos ido introduciendo.

Es fundamental trabajar la asertividad en nuestra vida personal y profesional. Defender nuestro derecho sin olvidar los de los demás nos ayudará a sentirnos bien y ganar confianza, un equilibrio no siempre fácil de conseguir.

Y tú, ¿sábes decir no?, ¿eres asertivo?

José Antonio Carrión Lópezsubdirector de programas y profesor de Organización de Empresas de la UA.

 

«Este artículo se publicó originalmente en http://campusyempresa.com/2012/la-importancia-la-asertividad-en-la-empresa-las-7-fases-del-entrenamiento-asertivo/)”.