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No quiero ser Director General

Si empiezas a subir de escalafón. Y vas promocionando. Y cada vez trabajas más horas. Y estás pendiente del móvil sábados y domingos. Y solo hablas de tu empresa. ¿Crees que eres un triunfador? Yo te juro que no.

No me importa que te hayan nombrado presidente o VP. SuperCEO, consejero delegado, director general, director de directores, etc… Si experimentas en tu piel alguno de estos síntomas:

–        No puedes apagar el móvil sin sentirte nervioso

–        Tus jornadas son como mínimo de 10 horas al día

–        Estás siempre ocupadísimo y todas tus tareas son importantísimas

–        Cuando duermes, le das vueltas a cosas del trabajo, y vueltas, y vueltas,…

–        Durante el fin de semana miras los correos del trabajo varias veces al día

–        Tus conversaciones habituales giran en torno al trabajo, clientes o proveedores

–        Tu práctica deportiva es inexistente

–        Tu agenda no reserva tiempo para el contacto con los amigos (no relacionados con el trabajo)

–        No realizas ninguna actividad extralaboral (no relacionada con el trabajo)

–        No es extraño que tengas  sensaciones de angustia o stress

–        Con frecuencia te encuentran malhumorado o irritable

–        Por la noche y el fin de semana tu estado habitual es… cansado.

No te engañes. No tienes nada de triunfador. Esto no podía ser lo que querías. Desprográmate.

Eres una víctima del sistema.

 

 

 

 

 

 

Y no es nada grave si somos conscientes, lo asumimos y lo identificamos. ¿La parte difícil? Romper la baraja. Y no hacer caso a los cantos de sirena del sistema que intenta marcarte lo que es o no importante.

Atento a esto:

Al inicio de la vida profesional no somos más que un lienzo en blanco. Reconozcamos que es bastante frecuente trabajar en exceso. Yo mismo trabajé con veinte y cuatro años diez horas diarias de lunes a sábado. Y afirmo más, en una campaña de navidad trabajé veintiún días seguidos.

Agotador. Pero aleccionador. Mi aprendizaje fue verdaderamente intenso y productivo.

Mas basta de engaños. Ahora no es necesario. No lo es. El know how aprendido durante todo este tiempo, si hemos sido avispados, nos tiene que dar la suficiente:

–        Objetividad

–        Conocimiento del sector

–        Visión global

–        Previsión de futuras caídas

–        Expertise

–        Templanza en los conflictos

–        Anticipación

–        Conocimiento de la existencia de ciclos

De forma que podemos hacerlo mejor que antes en menos tiempo.

Confía en ti. Estoy en lo cierto.

Si el ascenso puesto a puesto es:

–        Trabajar cada vez más horas.

–        Decir que no a cada vez más cosas

–        Olvidar tu desarrollo familiar.

–        Olvidar tu desarrollo en el ocio o en habilidades extralaborales.

–        Y no contar con tranquilidad de mente.

En ese caso, entrego con la cabeza alta el coche de empresa, el móvil corporativo, la tarjeta de visita y crédito, la placa y el bolígrafo con el logo.

Porque entonces no me da la gana de ser director general.

Que lo sea otro.

Imaginar. La planificación de los recursos humanos en las empresas (4)

En esta serie de posts sobre la importancia de la planificación de los recursos humanos en la empresa como clave de competitividad, no puedo dejar de hablar de la importancia de la imaginación, de la creatividad de todos en la empresa para avanzar.

La mejora continua –de la que hemos hablado en el Círculo en muchas ocasiones- parte de este concepto, de potenciar y aprovechar las aportaciones de todos para adaptar permanentemente nuestro producto/servicio a las mejores expectativas de nuestros clientes reales y potenciales, de manera que podamos identificar una ventaja competitiva que reconozcan nuestros clientes y que les impulse a repetir compras con nosotros.

Facilitar un ambiente dentro de la empresa que prime la confianza, que relativice el miedo al fracaso, que apueste por la innovación, por la orientación clara al cliente objetivo de la empresa, es imprescindible para crear relaciones a largo plazo, desde luego mucho más allá de una compra puntual por un cliente, y mucho más allá de la retribución por unas horas de dedicación al trabajo de los empleados.

Y por supuesto, que apueste por la formación continua de la plantilla, única forma de asegurar su adaptación a las circunstancias cambiantes que hay que enfrentar cada día.

Los intraemprendedores son, por tanto, figuras imprescindibles en las empresas de hoy. En realidad, deberíamos aspirar a tener una empresa de intraemprendedores, así como sistemas para canalizar las inquietudes despertadas en los empleados.

Y existen sistemas que facilitan esa función: los buzones de sugerencias; los Círculos de Calidad; los Equipos de Proyecto; los concursos de ideas; … son instrumentos de los que dispone la empresa que, correctamente gestionados, deben convertirse en programas capaces de aportar un valor fundamental a la compañía.

La gestión correcta de estos programas exige reconocimiento, apoyo, soporte, estructura específica, formación, y una cultura de empresa que reconozca los logros con naturalidad y con objetividad.

El éxito de la empresa es consecuencia de una gestión directiva visionaria a la vez que contingente, capaz de adaptarse a cada momento y a cada persona (también aquí sería de aplicación una adaptación de aquel principio de gestión de la sostenibilidad ambiental acuñado en la Cumbre de Río :”piensa globalmente, actúa localmente”), pero también de la participación activa de cada uno de los empleados de la compañía.

Imaginar el futuro y transformarlo en realidades útiles es una labor, al final, de todos en la empresa. Y todos nos jugamos demasiado en ese envite como para no cuidarlo como merece.

Empieza tu viaje con un equipo y con pasión.

Así terminaba su intervención Berenice Güerri, investigadora-emprendedora artífice de la empresa Glen Biotec, primer spin off de la Universidad de Alicante desarrollada en torno a una idea: eliminar el picudo rojo que ataca a las palmeras. Se trata de un excelente modelo de empresa creada a partir de un sueño: eliminar el picudo rojo mediante un agente biológico que acaba con él, en este caso un hongo.

El problema que tiene que resolver el emprendedor, decía Berenice, es el de hacer rentable ese sueño, concretar la idea en un producto que el mercado esté dispuesto a comprar haciendo realidad, en el caso de Glen Biotec, el objetivo de transferir de manera rentable los resultados de la investigación a la empresa, aunando pasión y eficiencia, ilusión y objetividad; siendo capaces de intentar caminos diferentes para alcanzar determinados objetivos.

Emprender, en opinión de Berenice, es una forma de vida “porque no te queda tiempo para vivir otra cosa”, pero con un concepto claro: hacer siempre lo mismo es el camino más directo al fracaso, porque solo puedes competir en precio. Cada día es un día importante para reinventarse, para empezar; y empieza ese viaje con un buen equipo y con pasión.

Glen Biotec fue una de las dos experiencias (la otra fue la del Grupo Gourmet, empresa líder en el sector de hostelería de alta calidad en Alicante, con más de 30 años y en permanente proceso de reinvención, que tiene en la innovación su principal motor de crecimiento) que se expusieron en la jornada “R-inventando la empresa: innovación y tendencias”, desarrollada en la Universidad de Alicante y dirigida por el CEEI de Alcoy con el apoyo de la cátedra Prosegur de la U.A., el Observatorio Universitario de Inserción Laboral, el Círculo y Fundeun.

Tras la presentación por la Directora de la Cátedra Prosegur, Reyes González, la sesión comenzó con la ponencia: “Innovando a partir de tendencias del mercado”, con Jordi Tormo y Roberto Payá, técnico y director, respectivamente, del CEEI de Alcoy.

Jordi empezaba diciendo que ha llegado el momento del cambio; tenemos que empezar a pensar que nuestro sueño es posible adelantándonos a los deseos de la gente.

Vivimos en el cambio constante y cada día más acelerado. El tiempo que han tardado los medios de comunicación para alcanzar los 50 millones de usuarios es un buen ejemplo: 38 años tardó la radio; 13 años la televisión; 4 años internet; y solo 9 meses la red social Facebook.

Y con las dificultades que la velocidad del cambio incorpora, sin duda podemos innovar a partir de las tendencias que observamos en las personas (“una tendencia es un patrón en la forma de pensar y comportarse de una mayoría de consumidores durante un periodo de tiempo). Algunas tendencias que observamos en este año 2013, son:

1.- El consumidor urbano. Cada día tenemos más ciudades y son más grandes, lo que ofrece oportunidades a los emprendedores que sepan plasmar en productos/servicios concretos las nuevas expectativas y necesidades de esos consumidores. Oportunidades relacionadas con facilitar encuentros urbanos, con el orgullo de ser urbano, con la posibilidad de escapar puntualmente de la ciudad, con la trascendencia urbana (“urbanitas” que no quieren perder las referencias del campo. Un ejemplo de esta oportunidad es la que trata de concretar Aerogarden, empresa que impulsa el cultivo de plantas y verduras en casas y en entornos urbanos), o lo eco-urbano (consumidores cada vez más concienciados de la necesidad de ser corresponsables en el desarrollo sostenible de la sociedad en armonía con el medio ambiente).

2.- De nuevo, hecho aquí. Recuperando valores como la proximidad, la artesanía, etc.

3.- Vive la experiencia. Muchos consumidores ya no se conforman solo con tener cosas, quieren vivir la experiencia de participar activamente en la elaboración de algunos de sus productos, en ocasiones por el precio, pero habitualmente por la posibilidad de vivir más intensamente la relación con el entorno (fabricar tu propio vino, construir tus muebles, etc.)

4.- Súper ecológico. El consumo ecológico tiene que ver con la sostenibilidad de cada uno de los elementos que componen el producto/servicio que consumimos. La empresa Ecobioball, proveedora de pelotas de golf ecológicas y biodegradables fabricadas con comida para peces es un buen ejemplo de aprovechamiento de la oportunidad que ofrece esta tendencia.

5.- New life inside. Productos que permiten la generación de vida y protegen la naturaleza (la empresa Esprout fabrica lápices que tras terminar su periodo de vida útil pueden ser plantados –incluyen una semilla que genera una planta-).

6.- Recommerce, o compra de productos de segunda mano.

7.- A la caza de la oferta. Para muchos consumidores, encontrar la mejor oferta se convierte en un motivo de orgullo y estatus (ya no se presume solo de productos de alto precio).

8.- Customización. Búsqueda de productos que sin ser exclusivos, permitan diferenciarse.

Estas y otras tendencias son fuente para los emprendedores de encuentro de oportunidades de negocio en la medida en que permiten añadir nuevos productos, servicios o experiencias a determinados segmentos de consumidores

Jordi terminaba con una frase “quien sigue al rebaño, acaba pisando el excremento”, casi lo de “innovar o morir”.

A continuación Roberto Payá trató de mostrar caminos que permitan transformar esas tendencias en oportunidades de negocio.

El futuro, decía Roberto, será como nosotros queramos que sea . ¿A qué desafíos nos enfrentamos?, a la identificación correcta de necesidades/expectativas de las personas no atendidas correctamente, a las que aportar soluciones nuevas.

Deterioro medioambiental, agudización geográfica, sociedad disociada, amenazas a la paz, conectividad, globalización, poder creciente del cliente, eficiencia energética, sostenibilidad, … apuntan algunas de esas oportunidades/expectativas en las que podemos profundizar para encontrar nuevos productos para satisfacer nuevas necesidades de los clientes con nuevos modelos de negocio, teniendo siempre presente que la parte más importante para evaluar la viabilidad de un proyecto es ver si existe mercado, si existen clientes potenciales dispuestos a pagar el precio que el producto exige, y es que la innovación, en palabras de Michael Schrage, no es lo hacen los innovadores, sino lo que los clientes aceptan.

Existen diferentes metodologías que pueden ayudar al emprendedor a concretar esa idea en un negocio rentable.

¿Cómo convertimos la solución al problema detectado en un negocio con posibilidades?: Metodología Lean Startup.

–       1º.- Diseño del producto piloto inicial, del producto posible para contraste con el mercado.

–       2º.- Validación por los clientes. Los clientes previamente identificados ¿están realmente interesados en el producto?, ¿en qué condiciones?.

–       3º.Medición. Diseño y aplicación de indicadores que nos permitan ajustar el producto

–       4º.Extensión a un mercado amplio. Sin precipitación pero sin parar, adaptando la velocidad a los recursos escasos y a las modificaciones en las expectativas de los clientes, que la clave del éxito la tiene siempre el mercado.

La siguiente cuestión es ¿cómo construimos un modelo de negocio de éxito?, una guía puede ser el Business Model Canvas, herramienta que describe los fundamentos sobre cómo una organización crea, desarrolla y captura valor del mercado.

El secreto del éxito está siempre en el mercado. Es imprescindible identificar correctamente a los clientes para los que la propuesta de valor resulte relevante (low cost, calidad, diferenciación, …), así como los canales de distribución más adecuados (canales físicos propios o franquicias, redes sociales, TV., venta telefónica, internet, máquinas vending, …) capaces de generar flujos de ingresos que permitan mantener el modelo, sobre los recursos y actividades clave (especialmente las personas y sus modos de relación), con los socios estratégicos adecuados y un modelo de costes adecuado para la sostenibilidad del negocio capaz de adaptarse a los cambios que ocurren en el entorno, lo que apunta a la tercera herramienta importante a tener en cuenta: la estrategia del Océano Azul: Creación de productos y servicios en los que la competencia sea irrelevante porque descubres mercados en los que aún no hay competencia. Esta estrategia se construye identificando nuevas expectativas y modificando atributos de productos capaces de cubrir esas expectativas (el Circo del Sol es un buen ejemplo de revolución de un mercado muy maduro en el que descubrió una nueva y gran oportunidad).

Frente a la estrategia tradicional centrada en la rivalidad y en tratar de servir mejor al grupo de compradores tradicionales Océano Rojo, por la “sangre derramada en la batalla”), la de Océano Azul pretende redefinir el grupo de compradores identificando nuevos atributos capaces de satisfacer sus expectativas y participar activamente en la orientación de esas expectativas en el tiempo.

La conclusión de Roberto fue “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Finalmente, Raquel Perramón, de Grupo Gormet, explicó las claves que han permitido al Grupo crecer a lo largo de más de 30 años en un sector tan maduro y competitivo como el de la hostelería. Claves basadas en el equipo, en la comunicación tanto interna como externa, en el uso intensivo de todas las posibilidades de las nuevas vías y canales de comunicación, en la anticipación a las necesidades y expectativas de sus clientes objetivo (el proyecto “Olive to live” es un ejemplo de esa anticipación; como los Talleres Gourmet, que tratan de cubrir el interés creciente de algunos clientes por conocer detalles y vivir experiencias más intensas en torno a la cocina), la identificación de nuevos colectivos de clientes (Tribeca, su restaurante de bocadillos para celíacos responde a esta estrategia).

En resumen, como apuntaba Berenice en su intervención, “cada día es un día importante para reinventarse para empezar

La importancia de la transferencia de emociones en la empresa.

Santos Fernández, presidente honorífico de Aedipe Comunitat Valencianaen una entrevista concedida al portal digital Rhmedia reivindica unos conceptos que él consideraba sólidos para la gestión de las organizaciones y de las personas: honradez, respeto, compromiso y confianza.

Abunda, como ya hemos comentado aquí en repetidas ocasiones aunque nunca está de más recordarlo, en la creencia acerca de que el factor humano es crítico para el éxito de las empresas y que por tanto debe tener una óptica estratégica.

Esgrime también que, en estos momentos de crisis, las empresas, a través de sus departamentos de recursos humanos “deben proveer a su empresa de los procedimientos, procesos y políticas que garanticen la mejor gestión del conocimiento y talento de su personal”.

Para Santos, el talento no es sino los conocimientos y experiencia que obran en la organización a través de sus trabajadores y por tanto debe crearse un entorno o clima que invite a comprometerse mediante prácticas de gestión de alto rendimiento que darán como fruto la atención y servicio al cliente de modo prioritario, la productividad y la reducción de costes.

Estas prácticas son del todo lógicas, pues las más importantes podríamos decir que son “la selección de las personas con objetividad y rigor, un entorno de trabajo seguro y no precario, una retribución competitiva en el entorno de la organización condicionada a resultados, la formación amplia y motivada para alcanzar promociones y la información clara y compartida”.

Aboga igualmente, en estos momentos de prejubilaciones masivas, por una gestión eficaz del mentoring para conseguir una adecuada transferencia de los conocimientos dentro de la empresa.

Razón parece que no le falta, pues como explica Virginio Gallardo, nuestro sistema educativo no enseña lo importante. Por lo menos en lo que a gestión de empresas y liderazgo se refiere, pues si bien puede servir para formar técnica o profesionalmente, a los alumnos se les priva de aquellas materias que les garantizarían el éxito en su vida profesional como la presentación eficaz, la negociación, el trabajo en equipo, la empatía y la escucha activa, la flexibilidad interpersonal …

José Luis Gascó es Director del Master de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad de Alicante.