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Cajamar y Círculo de Economía de Alicante unen esfuerzos para favorecer la financiación de las pymes

El Círculo de Economía de la Provincia de Alicante ha renovado el acuerdo de colaboración con Cajamar Caja Rural al objeto de facilitar crédito y contribuir al desarrollo de las más de 80 empresas y despachos profesionales alicantinos asociados a esta organización empresarial. De este modo la entidad financiera vincula su actividad al liderazgo empresarial y directivo alineándose así con los valores que abandera la asociación empresarial.

Enrique Javier Fur, presidente del Círculo de Economía, y Manuel Nieto, director territorial de Cajamar, han renovado este convenio que establece líneas especiales de financiación, entre ellas ‘Credipyme 360’ dirigida a facilitar liquidez a las micro, pequeñas y medianas empresas para que puedan cubrir sus necesidades de circulante, crear nuevas líneas de negocio o abrir delegaciones, entre otros.

El acuerdo incluye otras líneas vinculadas a la financiación de impuestos, préstamos  FEI y líneas ICO. Igualmente, se establecen productos y servicios específicos para las exportaciones e importaciones, en condiciones especiales que les permitan obtener liquidez para potenciar sus operaciones en el mercado exterior.

El Círculo de Economía de la Provincia de Alicante es una asociación empresarial sin ánimo de lucro, integrada en la red CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos), cuyo fin es apoyar la investigación, la innovación y la cultura emprendedora, y a la vez mantener actualizados a los empresarios y directivos en las técnicas más avanzadas de gestión empresarial.

En esta línea, Cajamar ofrece respaldo a las actividades impulsadas por el Círculo de Economía Alicante ligadas a la transformación digital, la innovación y la formación del directivo a través de las herramientas más novedosas impartidas en las principales escuelas de negocio de ámbito nacional.

Cajamar y Círculo de Economía de Alicante unen esfuerzos para favorecer la financiación de las pymes

CONVENIOEl Círculo de Economia de la Provincia de Alicante ha suscrito un acuerdo de colaboración con Cajamar Caja Rural al objeto de facilitar crédito y contribuir al desarrollo de las más de 70 empresas y despachos profesionales alicantinos asociados a esta organización empresarial.

Enrique Javier Fur, presidente del Círculo de Economía, y Francisco Javier Ruiz, director territorial de Cajamar, han firmado este convenio que establece líneas especiales de financiación, entre ellasCredipyme 360’ dirigida a facilitar liquidez a las micro, pequeñas y medianas empresas para que puedan cubrir sus necesidades de circulante, crear nuevas líneas de negocio o abrir delegaciones, entre otros.

El acuerdo incluye otras líneas vinculadas a la financiación de impuestos, préstamos  FEI y líneas ICO. Igualmente, se establecen productos y servicios específicos para las exportaciones e importaciones, en condiciones especiales que les permitan obtener liquidez para potenciar sus operaciones en el mercado exterior.

El Círculo de Economía de la Provincia de Alicante es una asociación empresarial sin ánimo de lucro, integrada en la red CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos), cuyo fin es apoyar la investigación, la innovación y la cultura emprendedora, y a la vez mantener actualizados a los empresarios y directivos en las técnicas más avanzadas de gestión empresarial.

CaixaBank, elegido “Best Bank in Spain” por Euromoney por segundo año consecutivo

CaixaBank, líder del mercado español por cuota de mercado y socio del Círculo, ha sido elegido por la publicación británica Euromoney como “Mejor Banco de España” 2013(‘Best Bank in Spain’) por segundo año consecutivo. Además, la publicación británica ha designado a CaixaBank como el “Mejor Banco del Mundo en Innovación Tecnológica” (‘Best Retail Bank for Technology Innovation’) y, de esta forma, se convierte en la primera entidad en recibir este reconocimiento global, en el que competían entidades de todo el mundo. Euromoney ha valorado el liderazgo comercial y tecnológico de CaixaBank, unido a su solvencia, solidez, calidad de servicio y mantenimiento de su compromiso social.

Ambos premios se entregaron en una gala celebrada en Londres, durante la que Euromoney Magazine destacó el liderazgo de CaixaBank en el mercado español, tras las últimas operaciones corporativas llevadas a cabo, y el mantenimiento de un modelo de banca basado en la excelencia en el servicio y la innovación. La entidad cuenta con 13,8 millones de clientes, 6.400 oficinas, y unos activos de 367.000 millones de euros, así como una penetración del 26,1% en banca de particulares, después de experimentar aumentos generalizados en cuotas de mercado.

El presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, ha agradecido el premio y ha afirmado que supone “un reconocimiento a nuestra manera de hacer las cosas en CaixaBank: con prudencia, sentido de la anticipación, profesionalidad y responsabilidad”.

Fainé ha destacado que la entidad “debe continuar con el proceso de adaptación y reinvención que le permita seguir manteniendo lo que es esencial en el proyecto de CaixaBank: el servicio a las personas y el desarrollo económico y social en su sentido más amplio”.
Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin, ha afirmado que la entidad “va a seguir apostando por mantener sus fortalezas financieras de liquidez, solvencia y calidad de los activos”.

Nin ha apuntado que “estamos convencidos de que CaixaBank será una de las entidades que saldrán fortalecidas de la actual situación económica, y estamos dando los pasos necesarios para que así sea”.

Los Premios a la Excelencia de la revista Euromoney (‘Euromoney Awards for Excellence’) suponen uno de los reconocimientos más prestigiosos en el sector financiero. Como ‘Best Bank’ (‘Mejor Banco’), Euromoney premia a aquellas instituciones en el sector financiero que demuestran “liderazgo, innovación e impulso en los mercados en los que destacan”. En cuanto al premio al ‘Mejor Banco del Mundo en Innovación Tecnológica’ (‘Best Retail Bank for Technology Innovation’), la publicación financiera reconoce “innovaciones en las finanzas durante los últimos 12 meses que hayan cambiado radicalmente la forma en la que un banco hace negocios, ya sea por sí mismo o con sus clientes”.

“La economía española en una encrucijada: presente y perspectivas”.

(Resumen del Desayuno CEDE con Álvaro Nadal, Secretario de Estado y Director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno).

Desde la sede del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Alicante, hemos seguido en directo (contando con la participación de una representación magnífica de la asociación Unidos8demarzo) la intervención y posterior debate, organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos, con el Director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno.

Ha sido un debate clarificador sobre la situación de España desde la perspectiva del Gobierno, así como sobre las medidas que se están adoptando para tratar de corregirla.

Y aunque con un cierto optimismo final (“de esta saldremos, seguro”), Álvaro Nadal ha tratado la crisis con objetividad y con toda la crudeza propia de una situación sin duda todavía muy compleja y difícil.

Tras situar el contexto que percibimos la mayoría de los españoles (“todos estamos inquietos y nos levantamos cada mañana mirando a los mercados, pese a que ya hemos aportado mucho como país y llega el momento en que también deberían aportar otros”), el ponente ha hecho un análisis de la génesis y evolución de la crisis que seguimos soportando, así como de algunas de las causas y los problemas estructurales que la siguen alimentando.

Se ha mostrado defensor sin fisuras de nuestra moneda única y del espacio común europeo, que necesita consolidar y asegurar el mercado interior en la zona Euro para convertirse en una “zona monetaria óptima”, que aún no es, comparándola con EEUU, con un dólar que nadie pone en duda y que:

1º.- En EEUU existe gran flexibilidad de precios, salarios, alquileres, etc., que permite atender correctamente ciertos desequilibrios, lo que no ocurre en la zona Euro, con muy poca flexibilidad a la baja.

2º.- En EEUU existe gran movilidad de mano de obra, lo que tampoco ocurre en la zona Euro (tenemos inmigración exterior, pero la interior, pese a lo que se dice, es poco significativa, incluso dentro del mismo país).

3º.-En EEUU existe una autoridad económica común (el Tesoro) y una autoridad bancaria única (la Reserva Federal), que asegura el riesgo global de la nación, mientras que en Europa seguimos soportando el riesgo país a país, sin mecanismos de aseguramiento global, lo que provoca que algunos países se financien con tipos en torno al 1%, mientras otros, como España, deben soportar tipos superiores al 7%, poco sostenibles en el tiempo tanto por los elevados intereses de la deuda como por su repercusión en el crédito a las empresas que termina reduciendo considerablemente su capacidad de competir en este entorno global.

Esta situación ocurre cuando muchos países europeos, nosotros entre ellos, hemos crecido en la década entre 1998 y 2007 en base al crédito obtenido en los mercados interbancarios, lo que ha provocado un apalancamiento excesivo que debemos corregir bruscamente al cerrarse esos mercados por falta de confianza en la capacidad de algunas economías. Necesidad de desapalancamiento que afecta al Estado y sus instituciones y al sector bancario y, a través de ellos, a toda la economía real, a las empresas y los ciudadanos.

El Secretario de Estado se preguntaba, ¿cómo corregir esto?, con mejoras de productividad, y las hemos abordado por la “vía brutal” –decía-, con despidos masivos, dejando el mercado laboral muy deprimido, lo que justifica, en su opinión, la reforma laboral recientemente aprobada, que pretende ofrecer alternativas al despido en el ajuste, en muchas ocasiones necesario, de los costes de las empresas.

Y a nivel agregado es necesaria una estabilidad presupuestaria, sin la cual es imposible que el euro sea creíble, así como una mayor flexibilidad tanto a nivel de cada país como a nivel europeo para que exista un verdadero mercado interior.

Es necesario, decía, dar señales claras a nivel agregado de refuerzo del euro, lo que hace cada día más necesarias autoridades y políticas centrales europeas (unión fiscal, supervisor bancario europeo, etc.), que probablemente no son posibles a corto plazo, lo que exige instrumentos de liquidez que ayuden a salvar el día a día y eviten la ruptura del euro. Estos instrumentos son los que no acaban de concretarse y necesitamos actuar rápido, que la situación es crítica.

De momento en España tenemos estabilidad política y una estabilidad social muy razonable pese a las medidas muy duras adoptadas. Nos estamos adaptando a las dificultades, pero necesitamos que Europa haga aportaciones más claras.

Es verdad que Europa se ha construido desde sus crisis y ahora hay una nueva oportunidad para profundizar en la integración. La alternativa es la ruptura que sería terrible para todos los países de la Unión, que ahora los bloques económicos ya no se cuentan en millones de personas, sino en cientos de millones, lo que solo nos convierte en competitivos en el marco de una Europa unida.

Finalmente, a preguntas de los asistentes y sobre la llamada “amnistía fiscal” por la regularización en condiciones beneficiosas de cantidades actualmente opacas, Álvaro Nadal la justificaba por la necesidad de ampliar las bases fiscales, tanto por la aportación inicial vía impuestos directos, como porque a partir de la regularización, son cantidades cuyos rendimientos pasan a ser sometidos cada año al control fiscal.

Las ayudas a la banca, un tema recurrente.

Que no son estrictamente así, cuando se producen, sino apoyos al funcionamiento del sistema, apoyos a la recapitalización y a la liquidez de esos bancos para hacer frente sin traumas a sus compromisos con clientes y financiadores que, al final, suponen garantías para los clientes de esos bancos en crisis, así como apoyo a economías –habitualmente regionales, hasta ahora- a las que esos bancos se han vinculado históricamente y especialmente en los últimos años.

Es un tema recurrente objeto de múltiples debates en los que no quiero entrar y mucho menos defender a la banca que seguramente, en general, tampoco lo necesita.

Se han cometido errores, sin duda, y los responsables de esos errores reiterados deben abandonar sus puestos. Pero hasta donde sea posible, creo que no sería justo castigar a esos responsables sobre la espalda de los clientes de aquellos bancos que, insisto, ni son todos ni la mayoría, sino un grupo muy pequeño que se ha visto especialmente afectado por la evolución de la crisis (burbuja) inmobiliaria.

Esas ayudas pueden llegar a ser reales en esta segunda fase del proceso de reestructuración bancaria si se llegan a ejecutar las garantías plasmadas en esquemas de protección de activos que tratan de garantizar los fallidos que se puedan producir en el “banco ayudado” hasta un determinado porcentaje y durante un periodo de tiempo, y están siempre vinculadas al cambio en la gestión de ese banco que pasa a ser absorbido por otro, que es el que imprimirá nuevos criterios de funcionamiento a partir de la integración.

Es verdad que habitualmente las dificultades de los bancos con problemas derivan de una gestión deficiente de los riesgos (de crédito y de liquidez) en la época de bonanza, lo que abonó, junto a otros factores y actores, la famosa burbuja. Y eso contraviene frontalmente las buenas prácticas bancarias. Por eso el cambio en el modelo de gestión es imprescindible.

Pero si con las ayudas se consigue mantener la confianza de los clientes a través de incorporar seguridad a sus ahorros en sentido amplio, más allá del Fondo de Garantía de Depósitos –que es algo que no estaba prácticamente en la mente de ningún cliente de banca antes de esta crisis-, al menos por la etapa pasada, a la vez que apoya la confianza en las instituciones que favorezca el flujo del crédito solvente (que no es posible volver a caer en el error), esas ayudas estarán bien empleadas.

Es un tema muy reiterado y puede parecer hasta retórico, pero es la verdad: por muy tangibles que sean los productos, por muy real que sea la economía –que evidentemente lo es-, lo cierto es que sin confianza no funciona nada. Por encima de la garantías –que no son más que una segunda línea de defensa en las transacciones comerciales- ninguna relación se perfecciona si no existe previamente una percepción de confianza entre las partes.

Esas “ayudas a la banca” son, en mi opinión, uno de los instrumentos capaces de aportar confianza. Eso sí, solo uno de los elementos. Hacen falta muchos más.

LO QUE OCURRE HOY ALREDEDOR DE LAS EMPRESAS (Y DE LOS EMPRESARIOS). 1.12.11

Hoy hablamos de integridad, de cumplir con la palabra dada, de confianza sin la cual es imposible plantear relaciones a largo plazo. Relaciones sociales y, sobre todo, relaciones comerciales sólidas. Y esa confianza en las empresas está muy condicionada por la integridad de sus directivos que es muy importante siempre, pero especialmente en épocas de crisis, que no dejan de ser, lo hemos reiterado muchas veces, etapas en que la confianza se resquebraja: no nos creemos los precios, no confiamos en nuestro interlocutor, lo que ayer estaba muy claro, hoy se vuelve oscuro. Y en la desconfianza, los negocios se paran.

Algunos comportamientos poco explicables ocurridos en los últimos años con gran repercusión en los medios han extendido la hipótesis de que los directivos, en general, no son personas especialmente íntegras, y aunque esta es una conclusión muy precipitada que extiende a la categoría de general lo que son comportamientos puntuales, es cierto que esta imagen machaca la confianza y actúa como combustible a favor de la crisis, que es necesario corregir.

Sobre este tema trata un documento, “Integridad del Directivo. Argumentos, reflexiones y dilemas”, publicado recientemente por la Fundación CEDE, que ha tenido amplia repercusión en medios especializados, y que nos parece especialmente relevante. En opinión de la directora general de Esade, Eugenia Bieto, “conseguimos aproximarnos a la integridad cuando aquellos con los que nos relacionamos ven en nosotros una cierta congruencia entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos”; esto en la práctica, agrega, es realmente difícil de conseguir, porque “cada incidente crítico, cada nueva situación, pone a prueba nuestras convicciones”, según consta en el informe referido.

La integridad de los directivos es, por tanto, una condición necesaria para la evolución positiva de las empresas pero, claro, no es suficiente. Con nuestra gestión, tenemos que ser capaces de corregir los importantes problemas que pesan sobre nuestra economía.

Y uno de los principales problemas sigue siendo la situación del sector de la construcción y promoción inmobiliaria, que sigue sin arrancar y hemos reiterado muchas veces que de espaldas al sector, es prácticamente imposible que salgamos a corto/medio plazo.

Al respecto, las seis grandes inmobiliarias cotizadas, Colonial, Martinsa Fadesa, Metrovacesa, Reyal Urbis, Realia y Quabit solo han logrado cerrar 1.329 preventas durante los nueve primeros meses del año, muy alejadas, por tanto, de los años de boom inmobiliario. Y aunque se venden más viviendas tanto a través de inmobiliarias más pequeñas como desde los bancos, la realidad es que a este ritmo tardaríamos muchos años en reducir considerablemente el stock, lo que exige tomar medidas que faciliten la promoción, el crédito, el suelo y los precios razonables que dinamicen el sector de la vivienda.

Eso es lo que trata de hacer la Generalitat Valenciana con la creación de una comisión de trabajo con las Cámaras de Comercio y los colegios de registradores y notarios, con el objetivo de impulsar la venta de viviendas en Europa como vía para la reactivación de la actividad productiva y el empleo, según manifestaba ayer la Consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente.

Y como todos los días, aparecen ejemplos de internacionalización de empresas españolas que han entendido bien que ese sí es un camino para avanzar. Famosa se ha marcado el objetivo de que EEUU –donde ya ha abierto oficina-  ocupe el 25% de su cifra de negocios, sumándose así a los más de 50 países a los que exporta ya compañía. O la empresa CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles), que se ha adjudicado el contrato de suministro de 16 trenes para el metro de Bucarest por 100 millones de euros.

Terminamos con una buena noticia para la necesaria reactivación económica: El Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra (BoE), el Banco de Japón (BoJ), la Reserva Federal de EEUU y el Banco Nacional de Suiza han anunciado una serie de medidas coordinadas para garantizar el suministro de liquidez al sistema financiero global, lo que ha tenido un efecto inmediato en la bajada de la prima de riesgo que en el caso español se ha situado por debajo de los 400 puntos básicos. Es una medida que debe otorgar confianza a los mercados (la palabra mágica con la que iniciábamos el post) y facilitar el flujo del crédito tanto a particulares como a las empresas, que es una condición para la reactivación de la actividad empresarial y, por tanto, para avanzar por la senda de la normalización progresiva de la situación económica y social.