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Lo que hacen los líderes (2)

En el post anterior, hablábamos del decálogo sobre liderazgo de Jeff Immelt, presidente de General Electric. Vimos sus cinco primeros consejos, que se centraban sobre todo en servir a las personas y gestionar las prioridades, el tiempo y la energía. Hoy terminamos de desgranar su sabiduría en cuanto al buen liderazgo:

6)      Sé fiel a tu propio estilo: el liderazgo es un viaje intensivo hacia uno mismo. Si utilizas tu propio estilo puedes lograr lo que te propongas. Se trata de tomar conciencia de uno mismo. Cada mañana, me miro en el espejo y me digo: “Ayer hubo tres cosas que pude hacer mejor”.

La mejora personal, en liderazgo, no mira solo a las tareas que pudieron haberse hecho mejor, sino que se trata de una voluntad de examinar los motivos personales que te impulsaron, para poder llegar a impulsarte por los motivos correctos. Es un ejercicio profundo de introspección dirigida a la mejora.

7)      Gestiona poniendo los límites y dejando el centro libre: los límites son el compromiso, la pasión, la confianza y el trabajo en equipo. Dentro de estas fronteras, hay plena libertad. Pero nadie puede cruzar esas cuatro fronteras.

Saber poner límites es esencial. Sin embargo, es sabio reconocer que de la misma manera que tú tienes derecho a poner tus límites, los demás también lo tienen a poner los suyos. Si quieres que los demás respeten tus límites, debes estar dispuesto a respetar los suyos.

8)      Mantén la disciplina, la atención al detalle y el foco: los buenos líderes nunca tienen miedo de intervenir personalmente en los temas que son importantes. Michael Dell sabe exactamente cuántos ordenadores se exportaron ayer a Singapur.

Como buen líder, debes confiar en tu equipo. Decirles el “qué” y dejarles que ellos decidan el “cómo” y aprendan de los errores y de la experiencia. Si te dedicas a micro-gestionar causarás resentimiento, abdicación de responsabilidad y falta de compromiso. Sin embargo, eres el máximo responsable. Debes saber cuándo y cómo intervenir, como por ejemplo cuando ocurre algo inusual, un problema de seguridad o está en juego la satisfacción del cliente. Aprovecha esos momentos para enseñar y construir equipo. Eso reforzará tu confianza en ellos.

9)    Guárdate algunas respuestas: puede que yo sepa la respuesta, pero muchas veces dejo que el equipo encuentre la suya propia. A veces, hacer una escucha activa es mucho más efectivo que terminar una reunión conmigo enumerando 17 acciones.

Esto es importante, vuelve a leer el punto 9. Demasiados líderes creen que les corresponde a ellos hablar y a los demás escuchar. Es justo lo contrario. Dejar que los demás hagan suyos los resultados. En coaching esto se llama el “Síndrome Habla versus Pregunta”. Aprende a hacer preguntas abiertas, para generar participación y luego apoya las iniciativas que surjan.

10)   Disfruta con la gente: hoy es fácil encontrar empleo, nadie trabaja donde no quiere. Por ello es crítico comprender a las personas, ser siempre justo y querer lo mejor para ellos. Y si la cosa no funciona, deben saber que no es una cuestión personal.

Es obvio que Jeff Inmmelt no pensaba en España ni en la crisis, cuando dictó este último punto de su decálogo, pero aun así, no va desencaminado. La gente da lo mejor de sí misma cuando trabaja con personas que les gustan. Todo el mundo, cualquiera que sea su nivel en la jerarquía de la organización, quiere ser apreciado y quiere tener un trabajo desafiante y motivador. Si hay insatisfacción en la organización es responsabilidad del líder ser parte de la solución.

Seguiremos hablando de liderazgo en próximos posts. El liderazgo es como el músculo: si queremos que esté fuerte y en su sitio, hay que trabajarlo. Terminamos con la pregunta de coaching de hoy: ¿de entre estos 10, cuál es el consejo que más te ha llegado y qué vas a hacer esta semana para ponerlo en práctica?

Lo que hacen los líderes (1)

Jeff Immelt, presidente de General Electric, una de las empresas más admiradas del mundo, en la que tuve la suerte de trabajar durante 20 años, solía enseñar a los jóvenes talentos emergentes de la compañía su decálogo personal sobre lo que los buenos líderes hacen para influir en su entorno:

1)      Responsabilidad personal: Hoy en día, liderar es construir equipos y anteponer a los demás antes que a ti mismo. No se trata de ti, sino de los demás.

 

Como líder, una de las responsabilidades más importantes es desarrollar a las personas. El liderazgo es la habilidad de obtener lo mejor de las personas, no solo para la organización, sino porque uno se preocupa por ellas. Si no es así, no deberías ocupar ese puesto.

 

2)      Simplifica constantemente: Todo líder tiene que poder explicar claramente los tres temas clave en los que trabaja su organización. Si no puedes, es que no estás liderando bien.

Hoy en día, las empresas se mueven en entornos y mercados que cambian a velocidad de vértigo. Sus líderes deben enfocarse no solo en los resultados inmediatos sino también en la longevidad y el éxito de la compañía a largo plazo. No se puede sobrevivir pensando que “todo es importante”. Si es así, entonces estás muy desencaminado.

3)      Comprende la profundidad y el contexto: lo más importante que aprendí como Director General (dice Jeff Immelt) es el contexto. Es comprender cómo tu empresa encaja en el mundo y cómo respondes tú a ello.

Esto enlaza con el punto anterior: ¿el foco de tu empresa está puesto en tener buenos resultados y también en crecer? Es esencial que como líder, sepas exactamente cuál es tu papel y el de tu equipo en este contexto.

4)      La importancia de la alineación y la gestión del tiempo: al final de cada semana, tienes que dedicar tiempo a las cosas que son realmente importantes: fijar las prioridades, medir los resultados de las acciones, y premiar a los buenos.

Los buenos líderes empiezan el día sabiendo cuáles son sus momentos de mayor rendimiento para tratar en ellos los temas más importantes. Es imperativo aprender a gestionar tu energía y tu tiempo. La delegación de tareas rutinarias debe ser tu canción de moda.

5)      Los líderes se forman constantemente y enseñan a los demás: la función principal de un líder es enseñar. La gente que trabaja contigo no tiene por qué estar de acuerdo con lo que dices, pero tienen que sentir que estás dispuesto a compartir lo que has aprendido.

Enseñar a otros, ser mentores, desear compartir experiencias, asesorar y ayudar a los demás a tener éxito: en eso consiste el liderazgo de personas. Debes comprender la importancia no solo de respetar a todas y cada una de las personas que te rodean sino también de valorar su contribución.

Estos cinco primeros consejos del decálogo de Jeff Immelt nos hablan de líderes enfocados en servir a los demás y en gestionar las prioridades. En el próximo post veremos qué otras cosas nos tiene reservadas. Entre tanto, como Coach de Ejecutivos que soy, no puedo despedirme sin preguntarte: ¿Cuál de estos consejos vas a poner en práctica esta semana?