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Optimismo frente a la adversidad

“Si el optimismo era necesario antes en plena bonanza económica, porque a veces por aspectos que hoy nos parecen irrelevantes perdíamos la ilusión, cuanto más en la crisis, este momento en el que los estímulos son extremadamente negativos y nos hacen falta mucha más fuerza y más ánimo para salir adelante.

El optimismo es una cualidad necesaria ante la adversidad, una cualidad necesaria para conseguir resultados, sin optimismo normalmente nos resignamos, nos indignamos o nos adormecemos y no nos movemos adecuadamente para cambiar o salir de la situación”.

(Belén Varela, presidenta de la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas –Aedipe- en Galicia, en el Faro de Vigo)

RESUMEN JORNADA PUERTAS ABIERTAS APSA

Con la Jornada de Puertas Abiertas de APSA (www.asociacionapsa.com), iniciamos una nueva línea de actividades del Círculo orientada a promover la presentación de cada socio al resto de integrantes del Círculo, en la propia empresa, que permita conocer el nivel y tipo de actividad de la compañía, proyectos que está desarrollando, negocio principal (core business), exposición de buenas prácticas, con el fin de facilitar el establecimiento de redes que propicien negocios comunes, con énfasis en la focalización de cada empresa en su especialización real, con el objetivo de lograr las imprescindibles mejoras de eficiencia que exige el difícil entorno competitivo en el que ahora y a partir de ahora se moverán las empresas.

La incorporación de las personas con discapacidad al mercado laboral es necesaria en términos sociales, económicos y empresariales. Según los datos recogidos en numerosos estudios, las empresas que contratan servicios realizados por personal discapacitado evalúan la experiencia como altamente positiva, gracias a la excelente actitud aportada por los trabajadores. Esto se traduce en una notable reducción del absentismo laboral y un alto índice de esfuerzo, motivación y superación.

Por otra parte, las empresas conceden cada vez más importancia a la imagen, a la reputación y a la responsabilidad social corporativa En los últimos años, es la propia sociedad la que ha comenzado a exigir que las empresas adopten un comportamiento más socialmente comprometido en sus actividades. Además, cerca del 10% de la población tiene algún tipo de discapacidad.

En este ámbito, APSA es una entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública en 1970. Desde sus orígenes en 1962 su objetivo ha sido el de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual de la provincia de Alicante, ofreciéndoles el mayor apoyo posible a lo largo de todo su ciclo vital.

El crecimiento y la evolución de la asociación han sido constantes y han venido determinados por el espíritu innovador de sus socios y profesionales quienes, con la ayuda de las entidades colaboradoras, han buscado desde siempre la calidad en el servicio para adelantarse a las posibles necesidades de sus usuarios.

La jornada, en la que han participado 25 empresarios y directivos de empresas, ha comenzado con la presentación por parte del Presidente del Círculo tanto de la nueva línea de actividades como, específicamente, de esta primera jornada en APSA, destacando la importancia de la RSC y reivindicando su función también, y probablemente de manera especial, en este tiempo de crisis, en parte provocada por decisiones anteriores no siempre compatibles con el desarrollo sostenible que propugna la Responsabilidad Social Empresarial, que plantea que el éxito empresarial no depende solo de los beneficios económicos, con ser éstos imprescindibles para las empresas, sino del grado de satisfacción con la actuación de la empresa de todos sus grupos de interés: empleados, clientes, propietarios-accionistas, proveedores, entorno social, …

El presidente del Círculo finalizaba su intervención reafirmando que grupos empresariales como APSA son un ejemplo extraordinario de asunción de los conceptos de Responsabilidad Social en su misión y sus creencias más profundas. Apoyar a Grupos como APSA es, para muchas empresas tradicionales, una vía excelente para desarrollar una parte de este concepto de Responsabilidad Corporativa en su vertiente social y solidaria que, además, resulta incluso muy eficiente desde un planteamiento económico.

A continuación Carlos Serrano, director de Clientes y Relaciones Institucionales de Aquagest Levante, ha mostrado su convicción de la utilidad social y económica de las políticas de RSC, así como las líneas de trabajo que están abordando desde hace ya años con APSA.

Carlos decía que en la segunda parte del siglo pasado las empresas han trabajado con intensidad los temas relacionados con la calidad, básicamente desde la mejora continua de los procesos en busca de mejoras de eficiencia, pero ha faltado corazón. La RSC viene a corregir este error porque parte de la premisa de la voluntad de las personas para mejorar no solo el negocio, sino el compromiso social y ambiental de las compañías, incorporando la reflexión ética como elemento imprescindible en la toma de decisiones.

Y sobre la colaboración de su empresa con APSA, ha reiterado su compromiso así como la voluntad de seguir incrementando la colaboración por la doble satisfacción que les produce, tanto desde una visión de cooperación social, como de eficiencia y calidad en el trabajo que realiza que es, además, muy competitivo aunque se valorasen solo criterios estrictamente económicos.

Ha hablado del concurso de pintura que patrocinan (“estos chicos inventan colores, cuando nosotros muchas veces solo somos capaces de ver el mundo en blanco y negro”, decía), el libro de cocina realizado en este centro y que ha sido el regalo institucional de Agbar durante las navidades pasadas, o la utilización de los servicios de reprografía de este centro especial de empleo para gran parte de sus trabajos de imprenta (“las manos que lo hacen son de ilusión, mostrando, además, que son mucho más útiles de lo que muchos piensan”).

Finalmente, el Gerente de APSA, Carlos Giner, ha comenzado su intervención presentando el vídeo específico realizado por el Círculo de Economía para esta jornada, que ha contado con el reconocimiento de todos los participantes para, a continuación, exponer las grandes líneas de trabajo que APSA aborda para mejorar la integración de personas con algún grado de discapacidad psíquica o en riesgo de tenerla.

Carlos ha explicado que APSA es una entidad privada sin ánimo de lucro y declarada de utilidad pública que, desde 1962, desarrolla una labor de atención integral a las personas con discapacidad o riesgo de padecerla de la provincia de Alicante. En la actualidad presta servicios a más de 1.300 usuarios, con atención que puede llegar a todo el ciclo vital de la persona con discapacidad.

Desde su fundación, APSA ha ajustado sus servicios a las variaciones del mercado y a los requerimientos de los clientes, con soluciones a las necesidades planteadas por las empresas, especialmente en 10 áreas productivas: Servicios de Limpieza e Higiene industrial; Servicio de Jardinería; Servicio de Diseño Gráfico e Impresión; Entidad Colaboradora de Correos (recogida de correspondencia, clasificación postal, mailings, campañas promocionales, etc.); Manipulados (etiquetado, embolsado, envasado, reprocesado, plegados, ensobrados y emblistados manuales, etc.); Amenities (packs de bienvenida, higiene y aseo, etc.); Almacenaje y Logística (control existencia, controles de calidad, mozos almacén, …); Servicio de Conserjería y Auxiliar de Oficina; Suministros y Consumibles (material de limpieza, oficina, escritorio, artículos promocionales, lotes de Navidad, …); Máquinas de Vending (instalación, mantenimiento y reposición de productos).

Trabajar con APSA, concluía Carlos, supone la garantía de estar contribuyendo a mejorar la calidad de vida de miles de personas con discapacidad, pero también es garantía de un trabajo de calidad fruto de 50 años de experiencia.
Tras las intervenciones de los tres ponentes, la jornada ha concluido con una visita detallada a las instalaciones de APSA en Terramar, accediendo tanto al Centro Ocupacional como al Centro de Formación y al Centro Especial de Empleo.

Reflexión 16.03.2012

“Son épocas de máxima exigencia, que requieren más comunicación, motivación, reconocimiento e ilusión. La proximidad y confianza con los clientes son las claves ante la situación de incertidumbre que nos domina ahora. El cliente quiere trabajar con gente que transmita, además de conocimiento, espíritu colaborador y energía positiva”. Ángel Serrano, de Aguirre Newman.

La cometa vuela más alto cuando lleva el viento en contra.

En una revista, hace bastantes años, me encontré con la frase con la que titulo este artículo, atribuida a Winston Churchill. Me gustó y hablando conmigo mismo, la utilizo muchas veces, especialmente, cuando las circunstancias me son adversas y las cosas se me ponen difíciles.

Nuestros compañeros directivos, los que se han incorporado a la función en el actual milenio, se han dado de bruces con la crisis. El ciclo ha cambiado y la crisis ha dado un vuelco total al escenario económico, financiero y, por tanto, empresarial.

No voy a entrar a discutir si esta es la crisis más fuerte de las últimas décadas. Los que hemos sido testigos de varias de ellas, siempre hemos pensado que la que en cada momento  ocupaba  la actualidad era la peor.

Lo que verdaderamente importa es la forma y manera con que las afrontemos. Y aquí, el directivo juega un papel esencial, porque lejos de achicarse ante la dimensión de la crisis, tiene por delante el gran desafío de ser un Directivo con mayúsculas, un gran profesional.

Ser un auténtico ejemplo de profesionalidad para las personas que están a su cargo, mantenerlas ilusionadas y con más fe que nunca en el proyecto de la empresa, combatir la depresión y en ocasiones las diferencias a base mantener el trato amable al cliente, seguirle sonriendo para hacerlo sentir cómodo en nuestra casa, impulsar las gestiones comerciales activas, y mantener la ilusión en el equipo que son hoy, entre otras, las misiones más importantes del directivo.

Sinceramente, creo que estamos viviendo un momento apasionante, en el que los directivos tenemos que dar pruebas de nuestra valía, actuando con inteligencia para aprovechar las oportunidades que la coyuntura actual también nos brinda si somos capaces de identificarlas; pero poniendo también el corazón, porque muchas veces al cliente no le basta con las explicaciones técnicas, necesita también vernos firmemente convencidos de la oferta que le estamos haciendo.

Ante situaciones como la que estamos atravesando, no está de más reflexionar sobre la célebre máxima de Churchill, sacando nuestra raza y todo lo bueno que llevamos dentro y elevarnos y volar más alto, ahora que el viento de las dificultades sopla más fuerte. Muchas empresas lo están consiguiendo.