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Relaciones laborales, Recursos Humanos y Administración local. Algunas conclusiones. 8.02.2013.

Organizado por la Cátedra Prosegur de la U.A. con el apoyo, entre otras instituciones, de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias y el Círculo de Economía de la Provincia de Alicante, se ha desarrollado el seminario “Relaciones laborales, Recursos Humanos y Administración local, un análisis del contexto actual” con una asistencia presencial superior a las 100 personas, además de las que han optado por el seguimiento on line a través de la transmisión en directo por streaming realizada.

La apertura de la jornada ha corrido a cargo del catedrático de la Universidad de Alicante José Luis Gascó, que ha destacado la importancia creciente de la gestión de los recursos humanos en la administración local, así como las oportunidades profesionales que se abren en el asesoramiento en temas de Personal a los políticos municipales para mejora de su función, en un contexto económico y político especialmente complejo que afecta –y está afectado a su vez- de manera relevante a la gestión de personas, máxime cuando aún no existe una trayectoria sólida en esta faceta fundamental de la gestión municipal, con falta de planificación de los RRHH, de liderazgo, de definición de carreras profesionales, … todo ello unido a importantes deficiencias éticas que es imprescindible corregir y donde, como explicaba el profesor Gascó, surgen oportunidades profesionales para titulados universitarios en carreras relacionadas con gestión de personas (Relaciones Laborales, Ciencias del Trabajo, Administraciones Públicas, …).

En opinión del profesor Gascó, llevar dentro o fuera del Ayuntamiento la orientación y la gestión de determinados programas de RRHH no es especialmente relevante, siempre que se haga con profesionalidad. Quizás la línea divisoria podríamos situarla en los programas que exijan o no un compromiso fuerte por parte del empleado, en cuyo caso el desarrollo interno puede tener más sentido. Pero el diseño y apoyo a la implantación de programas novedosos y útiles para la gestión de personas en la administración local, especialmente en Ayuntamientos pequeños y medianos, tiene sentido que pueda orientarse desde el asesoramiento externo por lo que supone de incorporar mejores prácticas de otras administraciones de referencia, evolucionar positivamente los programas de gestión del Ayuntamiento, etc. Pero este es un tema sometido aún a debate, con matices ideológicos importantes.

La ponencia-marco de la sesión ha corrido a cargo de Elena Bastidas, Alcaldesa de Alzira y Presidenta de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), que centró su intervención en la necesidad de corregir los déficits de financiación de los servicios que prestan las Administraciones Locales, y de manera específica en sus expectativas positivas sobre la próxima ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local que, no obstante, parece estar teniendo un desarrollo más difícil que el previsto inicialmente, que ya debería haberse aprobado y sin embargo sigue en fase de análisis por el gobierno de la nación.

La Administración Local, decía la presidenta de la FVMP, se basa en la autonomía local y en la suficiencia financiera. Las necesarias reformas deben afectar, por tanto, a la ley de bases de la administración local, pero también a la ley de haciendas locales, con el objetivo de corregir los desequilibrios que se han ido generando a lo largo de los años como consecuencia de que las competencias, servicios y gastos asumidos por los Ayuntamientos no han ido acompañados por un incremento proporcional de los ingresos; desequilibrio que se ha acelerado desde el año 2007, con el inicio de la crisis, y que exige una racionalización de la estructura administrativa de las administraciones locales que evite el solapamiento de competencias, duplicidades, etc., con otras administraciones (“una administración, una competencia” decía Elena Bastidas).

En la administración local, hoy, los ingresos se reducen y los gastos se incrementan, lo que hace imprescindible, con criterios empresariales de sostenibilidad económica, el incremento de la eficiencia y flexibilidad municipal sin perder calidad en los servicios. La nueva administración debe ser, decía, más eficaz, más eficiente, más moderna, más próxima, con servicios al ciudadano de elevada calidad y una apuesta clara por la administración electrónica capaz de mejorar el servicio a la vez que aporta un ahorro importante de recursos públicos municipales, apoyando de forma clara el concepto de administración sostenible.

Finalmente, en un contexto básicamente universitario y con la esperanza en la progresiva próxima solución de la crisis en que seguimos inmersos, la ponente apostaba por el asesoramiento de expertos externos en RRHH, sobre todo en Ayuntamientos no demasiado grandes, para hacer frente a los nuevos retos que en gestión de recursos humanos tienen los municipios, para los que habitualmente no cuentan con las capacidades técnicas suficientes que sí puden aportar expertos procedentes de la Universidad y de la empresa privada.

Este tema de la prestación de servicios públicos con recursos exclusivamente públicos o con participación en la realización o en el apoyo desde la empresa privada, es un elemento que no resulta en absoluto neutro y que, como en la sociedad, también fue objeto de debate por prácticamente todos los participantes en la sesión.

Tras Elena Bastidas intervino Juan José Saura, interventor del Ayuntamiento de Rocafort, que centró su intervención en la estabilidad presupuestaria municipal y su impacto en el presupuesto de personal.

Con el fin de corregir la percepción de los mercados financieros sobre la inadecuación de los ingresos y gastos públicos, –apuntaba-, lo que conlleva reticencias a la financiación y, en todo caso, la exigencia de tipos muy altos, la legislación actual impide a las entidades locales tener déficit, lo que ha impulsado el saneamiento de las cuentas de muchos Ayuntamientos, pero los superávits presupuestarios tienen que dedicarse exclusivamente a reducir el déficit municipal (anticipar la devolución de deuda no vencida), lo que impide realizar inversiones o incrementar plantillas para ofrecer o mejorar servicios en muchas ocasiones imprescindibles, y esto obliga a recurrir a la externacionalización de servicios que no siempre son más eficientes desde el exterior, sobre todo cuando tienen la consideración de permanentes.

Este punto de la privatización de determinados servicios públicos no resulta, como ya hemos apuntado, neutro, como se comprobó inmediatamente en la mesa redonda con representantes de organizaciones sindicales con presencia relevante en la administración local, moderada por el subdirector del Máster en Gestión y Dirección de RRHH de la U.A., Joaquín García Valls.

Inició la mesa redonda el secretario provincial de coordinación del SPPLB (policía local y bomberos), José Antonio García Alcolea, que centró su intervención en la oposición a algunos de los contenidos previstos en la próxima reforma de la ley de régimen local ya comentada, que prevé, decía el representante del SPPLB, un incremento de la función de las diputaciones en detrimento de las administraciones locales, así como la privatización de servicios públicos obligatorios para atender a la estabilidad presupuestaria, a lo que se opone su sindicato.

Adicionalmente incidió en señalar algunas deficiencias relevantes, en su opinión, de la administración local como consecuencia de políticas inadecuadas en la gestión de personal.

Decía que una buena gestión pública exige que los responsables municipales tengan competencia, capacidad de gestión y posibilidades reales de realizar esa gestión correctamente, y es frecuente una deficiente gestión de personal como consecuencia de que:

–       Muchos de los políticos que nos gobiernan no ejercen un liderazgo claro y carecen de los conocimientos y habilidades necesarias para asumir tareas de dirección.

–       Los sistemas de selección de personal no son siempre los más adecuados ya que con frecuencia obvian la experiencia, la aptitud y la actitud de los candidatos frente a un determinado puesto.

–       Los tribunales de selección los suelen elegir los representantes políticos, lo que no garantiza objetividad e imparcialidad.

A continuación, el secretario de política sindical de l´Alacantí de UGT, Baldomero Rubio, continuó incidiendo en la oposición sindical a la privatización de servicios públicos en el ámbito local sobre la hipótesis de mejora simultánea de la calidad y la eficiencia, en un binomio muy difícil de alcanzar, cuando no contradictorio, en opinión del ponente.

El funcionario “vuelva Ud. mañana”, decía, ya no existe. Hoy la orientación al usuario es real, con lo que la privatización solo puede aportar peor servicio y/o reducción de salarios, aún reconociendo que es necesario mejorar la planificación en las políticas públicas de gestión de personas así como en la selección de los mejores candidatos para cada puesto, aspecto en el que coincidía con el ponente anterior.

Sergio Casares, delegado sindical de CCOO, cerraba las intervenciones de los representantes sindicales en la mesa, e hizo énfasis en la necesidad de adopción en la administración pública en general, y en la local en particular, de políticas de personal orientadas a conseguir el compromiso y la motivación de los trabajadores del sector público con el servicio a los usuarios.

Si el trabajador está satisfecho con su trabajo, decía Sergio Casares, con una retribución adecuada y en un entorno motivador que cubra sus expectativas razonables, será más productivo, y en este punto la colaboración entre políticos, técnicos de RRHH y representantes sindicales, es fundamental y la única vía de conseguir unos servicios universales, gratuitos y de calidad.

En este punto, también el representante de CCOO se mostraba claramente a favor de contar con personal propio y no con subcontratas, para prestación de servicios propios de la administración local, lo que permite, en su opinión, mayor calidad y mejor control de los servicios al ciudadano.

Finalmente, el jefe de personal del Ayuntamiento de Teulada, Andrés Lluch, realizó una gran defensa de la profesionalización de la función de Recursos Humanos en la administración local. “Aquí no hay atajos –decía-; hay estudio, negociación, consenso, conocimiento, trabajo” y, por supuesto, constancia y orientación clara desde los líderes de la administración local, sobre plataformas de gestión global objetivas y con resultados contrastados, como puede ser el modelo de la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad (EFQM) en su versión específica para administraciones locales, que ayuda a orientar la gestión correcta en todos los elementos relacionados tanto con recursos como con resultados, con especial énfasis en el ámbito de las personas en el desarrollo de los criterios Liderazgo y Dirección, Gestión, y Resultados en Recursos Humanos.

Y aún con las diferencias de criterio que también en la sesión se han puesto de manifiesto entre los representantes de los diferentes colectivos participantes en la sesión, el secretario general de la FVMP, José Antonio Redorat, concluía que los consensos entre representantes de la administración local, técnicos de RRHH y sindicatos no solo son posibles, sino que resultan necesarios para la mejora de los servicios públicos.

En la clausura del seminario ha participado la Vicedecana de Relaciones Laborales de la Facultad de Derecho de la U.A., Áurea Ramos Maestre, que ha incidido en la gestión de los recursos humanos en la administración local como un factor muy importante para la modernización de los servicios públicos y, en consecuencia, para el progreso equilibrado de la sociedad.