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Necomplus, presente en la XIII edición de la feria SmartPayments de Portugal

SmartPayments_16_2Tras más de 13 ediciones de la feria portuguesa, el Congreso SmartCards se rebautiza con el nombre de SmartPayments, un cambio que refuerza la credibilidad y notoriedad entre los players de los medios de pago.

El 2016 ha sido el año del relevo generacional del certamen, con la revolución digital y las incipientes Fintech como testigos de renombre. Con todo, el Congreso SmartPayments, celebrado en Lisboa, sigue siendo el evento más innovador en el área de las transacciones en el país luso.

La feria puso a debate asuntos de plena actualidad clasificados en dos grandes apartados: Innovación y la seguridad en los pagos móviles, por una parte, y el comportamiento del cliente, por otra. Nuevos retos y tendencias de la Investigación de Operaciones; Servicio de Tarjeta ProxyEMVPay; la convergencia de los pagos; wearables; mPOS; Pagos P2P; Connecting the Points, entre muchas otros cuestiones tratadas en el congreso.

Necomplus estuvo presente en el certamen siendo uno de los actores del encuentro, con stand propio, en el que tuvo la oportunidad de detallar detenidamente todas sus propuestas de valor. En concreto, la empresa de outsourcing de servicios detalló su visión integral para las entidades financieras, llegando a cubrir una gran cantidad de servicios expertos en medios de pago, que incluían:

–        La instalación, mantenimiento y reparación en campo de tpvs o datáfonos

–        La atención al cliente y soporte técnico telefónico (datáfonos físicos, virtuales, móviles y tarjetas)

–        El backoffice experto y automatizado (incluyendo, por ejemplo, fraude nacional e internacional)

–        La gestión comercial avanzada (incluyendo venta cruzada, upgrade y retención y recuperación de clientes)

–        Las soluciones de software más vanguardistas en los medios de pago

Durante más de dos décadas, Necomplus lleva prestando con éxito servicios a compañías financieras líderes en las áreas de banca y medios de pago a nivel nacional e internacional: España, Portugal, Andorra y Latinoamérica, destacando especialmente en fiabilidad, flexibilidad, tecnología y expertise en el sector.

El sistema ha reventado y tenemos que empezar a pensar de otra manera.

Esta fue una de las tesis de Andrés Pérez Ortega en la conferencia-coloquio “RRHH vs Marca Personal: cambiando las reglas de gestión de personas”, organizada por AEDIPE con la colaboración del Círculo y del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Alicante, celebrada el día 4.07 en COITIA.

El objetivo de las áreas de Recursos Humanos de las empresas debería pasar de encasillar a las personas a potenciar las singularidades de cada uno de los empleados de la compañía. Los empleados no son números –o no deberían serlo- y cada día van tomando mayor conciencia de ello, asumiendo la iniciativa de sus itinerarios profesionales.

Hasta hace poco tiempo, el empleado “se casaba” con la empresa para toda la vida, pero eso se ha terminado. Cada día más, la relación empresa/trabajador está pasando a tener connotaciones mercantiles que no estaban en el ámbito  de esa relación, al menos oficialmente: “hoy vendemos nuestro trabajo como un servicio”, y cambiamos en la medida en que alguna de las dos partes de esa relación entiende que no es justa la prestación/contraprestación que se produce.

Las estructuras piramidales, decía el ponente, están obsoletas: esto va de personas individuales, no de clones; “podemos y debemos ser agentes libres, profesionales con marca” cambiando de mentalidad de empleado a mentalidad de proyecto. Todos vendemos servicios y tenemos que ofrecer algo valioso para que lo compre nuestro cliente (empresario, compañero, cliente externo), de manera que si eres un empleado “marca blanca” solo puedes aspirar a contratarte por precio. Tenemos que empezar a valorar las marcas, lo bueno que tienen, también asociadas a cada persona.

El objetivo de una marca personal, como de cualquier otra marca, es que la compren, la elijan los posibles clientes. No se trata de llamar la atención sin más –eso no es nada sostenible-, sino de tener un fondo importante (Dalí era extravagante, pero después de ser un gran pintor). Una marca personal bien posicionada te convierte en opción preferente.

¿Cómo encajan las marcas personales con las políticas de Recursos Humanos de las empresas?

En opinión de Andrés Pérez, hasta ahora bastante mal. Las empresas no fomentan en sus empleados la marca personal, especialmente las grandes empresas, lo que es un error importante. Ocultar al empleado valioso solo pretende evitar su salida de la empresa, pero no se pueden poner puertas al campo, antes o después el empleado será reconocido y si lo es al margen de su empresa, la salida será más probable, además de haber perdido la empresa importantes oportunidades de aprovechar las capacidades distintivas de ese empleado durante el periodo de trabajo en la compañía.

El empleado relevante, fiable y notorio (visible) es excelente y puede ofrecer un servicio extraordinario a la empresa, incluso más allá de su trabajo específico dentro de la sociedad porque la imagen de la empresa se conforma, entre otras cosas, a través de la actuación y reputación de todos sus empleados.

Frente al interés por “ocultar” a esos empleados brillantes, la labor de Recursos Humanos en el futuro (en el presente ya), debería ser la de descubridor, buscador de talento dentro y fuera de la compañía, apoyo a que cada empleado desarrolle una marca que le identifique y que muestre todas sus capacidades distintivas.

Branding personal y Gestión de los Recursos Humanos en la empresa no son, por tanto, incompatibles, ni mucho menos enemigos. Pueden y deben ser aliados, a través de la contribución de RRHH para la conversión de cada empleado en alguien individual, en alguien con marca personal: no gestionar para estandarizar, sino para coordinar la actividad de las “empresas unipersonales” (proveedores de servicios) en que se deben convertir todos los empleados de la compañía y reorientar en esa línea todos los programas actuales de gestión (formación, desarrollo profesional, adecuación persona/puesto, carrera profesional, etc.).

Nuestra Marca

En ocasiones resulta difícil tratar con objetividad temas trascendentes tanto para la convivencia social como para el éxito empresarial.

Una de las cuestiones que suele despertar mayores pasiones es la que se refiere a la marca de una empresa, de una región, de un sector o de un país, motivada en ocasiones por un planteamiento erróneo de diferenciación de visión corta, o por cuestiones asociadas con la historia, las tradiciones o los intereses de parte contrapuestos a lo que podríamos identificar como el interés general.

Y no es que no crea en la diferenciación. En realidad estoy convencido de que el éxito de las empresas, de las personas, de los países, se basa en gran medida en su capacidad de presentarse y conseguir ser realmente diferentes y con mayor capacidad para atender las expectativas de aquellas personas o colectivos con los que nos relacionamos.

Pero esta diferenciación no se puede plantear en el seno de una empresa, de un sector, de una región o de un país, contra nadie, sino desde la marca matriz, mostrando características específicas compatibles y complementarias de las de otra parte del mismo todo.

En este breve artículo, me estoy refiriendo a la Marca España en tanto que paraguas que englobe al resto de marcas sectoriales o regionales que se integran en nuestro país y en la que cada una encaja dentro del atributo de diversidad que es uno de los que debe caracterizarnos y en base al cual conseguimos las elevadas tasas de regreso de turistas extranjeros que nos visitan ( en torno al 80%).

Un país tradicional y moderno, sólido, solidario, diverso, flexible, fiable, debería ser nuestro compromiso compartido a favor de esta Marca España que nos identifique claramente ante la comunidad internacional y de la que podremos colgar diferentes marcas menos globales con mayores garantías de éxito.

La web marcaespaña.es nos puede ayudar en este objetivo.

Fdo. Enrique Javier Fur Quesada

Presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante

(Publicado en Información el 30.06.2013 )

La Marca España: una tarea de todos

El pasado 19 de junio se desarrolló el desayuno CEDE con Carlos Espinosa de los Monteros, Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España, al que tuvimos ocasión de asistir con el motivo adicional de participar en la Junta Directiva y Junta General de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), de las que forma parte el Presidente del Círculo.

Carlos Espinosa realizó una exposición muy didáctica para explicar qué es la marca España; cómo impacta en la imagen de nuestro país en el exterior y qué repercusiones tiene; cual es nuestra situación actual y qué podemos hacer para mejorarla.

Seguiremos en este breve resumen la misma secuencia de la intervención del Alto Comisionado

–          ¿Qué es la marca España?

La marca-país es diferente a la marca comercial. Marca España es un intangible no traducible en un logo, símbolo, canción, aroma, … es algo que hace referencia más al mundo de las percepciones que al de las realidades. Está formada, por tanto, de las percepciones que se identifican con nuestro país.

–          Esto de la Marca España, ¿no será una frivolidad? Puede sonar a maniobra de distracción para evitar tratar problemas más serios.

En este punto, conviene ver qué hacen los demás, y todos los países importantes del mundo dedican importantes recursos/esfuerzos a elevar la imagen del país, y lo mismo están haciendo los países emergentes. Es una práctica habitual. Es un planteamiento que conviene abordar en positivo pero que incluso, desde una perspectiva de impacto negativo, podríamos concluir con el concepto “si tú no haces algo por tu imagen, otros se ocuparán de ello”, y probablemente no siempre en la dirección correcta.

Es importante, por tanto, prestar atención a la imagen de un país.

–          ¿Tiene sentido económico dedicar ese esfuerzo?

Si estamos dispuestos a pagar, por ejemplo, un 30% más por un vehículo que por otro cuando sabemos que tienen al menos un 90% de piezas iguales siendo la justificación fundamental la marca “made in Germany”, estamos dando un valor económico muy importante a esa marca.

La imagen facilita exportaciones, atrae turismo, inversiones, facilita financiación, … la imagen, sin duda, se puede traducir en dinero.

–          ¿Realmente se puede hacer algo para cambiar la imagen de un país?

Volviendo al ejemplo alemán que es, sin duda, una de las referencias actuales, la marca Made in Germany es símbolo de calidad, confianza, garantía, … pese a que en sus inicios tenía una connotación exactamente inversa (en 1895, en Reino Unido, se obligó a los productos alemanes a ser marcados con Made in Germany para identificar productos de baja calidad que competían en condiciones de ventaja con los productos locales). En estos 115 años, la situación se ha invertido por completo.

Otro ejemplo es Italia, que en los años 60´ del siglo pasado era percibido como un país líder en cultura e historia, pero con cierto atraso industrial. Un trabajo riguroso de los italianos ha evolucionado la imagen del país, sin abandonar el liderazgo en cultura e historia, hacia el concepto de diseño e innovación (moda, mueble, textil, automóvil, …)

–          ¿Cómo se puede trabajar para mejorar la marca España?

Carlos Espinosa lo plantea en tres etapas: Análisis de la situación actual; ¿dónde queremos estar en 8/10 años?; ¿de qué instrumentos disponemos para pasar de la primera a la segunda etapas anteriores?.

Estamos mejor de lo que pensamos, aunque nuestra imagen no es homogénea en todo el mundo.

Para trabajar en la mejora de la Marca España nos interesan básicamente tres zonas:

–          Los países que integran el G.8 (80% de nuestros turistas y de inversión extranjera, y reciben el 70% de nuestras exportaciones). Aquí tenemos una imagen bastante buena, similar a la de Francia o Italia.

–          América (desde México hasta Chile), con imagen desigual: buena en México, Brasil y Panamá; buena con tendencia al alza en Centroamérica (países andinos); y deteriorada en países con regímenes políticos poco afines como Argentina, Venezuela y Bolivia.

–          Continente Asiático, con imagen pobre. No mala, sino escasa. Hay un desconocimiento importante de la realidad española. Aquí España se asocia básicamente con deporte (selección de futbol, Real Madrid y Barcelona, Nadal, Fernando Alonso), algo de gastronomía y muy poco con la industria.

–          Hay una cuarta zona importante, los países del Golfo, en la que tenemos un cierto prestigio y aceptación de nuestra tecnología, aunque nuestra marca está por desarrollar.

 

–          ¿A qué imagen aspiramos?.

En primer lugar, queremos ser percibidos como un país simultáneamente tradicional y moderno, con una historia y cultura amplias a las que no renunciamos, enriquecidas con la percepción de país moderno (en este punto en 2013 y 2014 focalizamos nuestra prioridad en EEUU, con la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de Florida por Ponce de León, o la fundación de la primera ciudad norteamericana, San Agustín, también en Florida y también por españoles; etc.). Nuestro mensaje en estos acontecimientos: España contribuyó de manera decisiva a la construcción de EEUU y sigue participando en esa construcción con empresas españolas en proyectos muy relevantes en el país (autopistas, plantas de generación de energía solar, proyectos arquitectónicos singulares, …), con influencia creciente del idioma español en los Estados Unidos de América (“España estuvo aquí en las fases iniciales del país, y sigue aquí ahora”, es la esencia del mensaje en EEUU).

El segundo atributo: somos un país sólido y solidario, con presencia en el contexto mundial favoreciendo el progreso de los países menos desarrollados.

La solidaridad es un valor en alza en el contexto actual y lo será más en el futuro. España tiene una gran tradición en este punto, tanto a través de órdenes religiosas como de ONG´s seglares propias y concreción en nuestro país de organizaciones supranacionales, además de haber construido unas redes nacionales de solidaridad ejemplo para el mundo (ONCE, red nacional de trasplantes, Cruz Roja Española, etc.)

Tercer atributo: España como país diverso.

Tenemos todos los climas, fauna, flora, diversidad cultural (salvo del imperio Chino, tenemos huella de todos los imperios que en el mundo han sido), lingüística, …, lo que facilita el interés de nuestros visitantes por volver una y muchas veces.

Cuarto atributo: Flexibilidad.

Tenemos una historia reciente magnífica de transición ejemplar de una dictadura a una democracia, ejemplo para muchas transiciones posteriores y actuales.

Las reformas estructurales que se están haciendo –decía Carlos Espinosa- son reconocidas por inversores internacionales como las más serias de Europa, y en este mundo en cambio permanente, los países flexibles son los más atractivos para invertir con visión de futuro.

Como resumen de todo lo anterior, el objetivo de la Marca España es identificarnos como un país Fiable.

Hoy tenemos una imagen media en fiabilidad, más asociada a países del Norte.

Ese es nuestro esfuerzo: convertirnos en un país fiable, serio, responsable, cumplidor de la palabra dada.

–          ¿Cómo se mide todo esto?

“Lo que no se mide no existe”. Hoy tenemos 134 indicadores elaborados por instituciones básicamente internacionales que nos permiten compararnos con otros países (la marca, más que en términos absolutos, tiene sentido en comparación con los demás: somos percibidos como mejores o peores que otros; y la evolución temporal de cada indicador), de los que trabajamos con 40 con series históricas de al menos 3 años, y profundizamos en no más de 8 índices globales y 30 sectoriales.

–          ¿Con qué medios contamos?

Medios escasos, con importantes restricciones presupuestarias acordes a este tiempo, buscando la colaboración empresas/administración para construir juntos, avanzando, pero poco a poco. Tratando de ganar la confianza y el respeto de los agentes sociales para conseguir un mayor compromiso de todos.

Al respecto, el Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España hizo especial énfasis en el imprescindible respaldo desde el interior, en elevar el sentimiento/orgullo de pertenencia a esta nación como vía para mejorar nuestra imagen exterior (hizo referencia a diferentes encuestas a nivel europeo que muestran que somos el país de nuestro entorno con peor imagen interna de nosotros mismos).

–          ¿Cómo canalizar pequeñas iniciativas de personas que quieren ayudar en la promoción de la marca España en los términos expuestos?

Existe una página web: marcaespaña.es con amplia información sobre temas muy relevantes de nuestro país coherentes con la imagen que pretendemos y más de 1.500 links a otras tantas marcas individuales.

Se ha constituido una Asociación de Amigos de la Marca España (amigosmarcaespaña.es) con vocación de crear delegaciones por Comunidades, Provincias, etc.

Todos desde nuestras posiciones –decía el ponente- construimos o destruimos marca España, que debe ser el paraguas que acoja a todas las demás marcas (parafraseando un principio de marketing, decía Carlos Espinosa, “si tienes una marca, tienes una marca; si tienes dos marcas, tienes ½ marca; y si tienes tres marcas, no tienes ninguna marca”; o, lo que es lo mismo, “fuera del paraguas, normalmente uno se moja”).

Al final, el moderador del coloquio, Fernando Barnuevo, concluía con una frase del presidente norteamericano J.F. Kennedy, que podría resumir también el imprescindible compromiso de todos con nuestra marca “No preguntes que puede hacer EEUU por tí, sino que puedes hacer tu por EEUU” (marca España, al final, como hemos comentado en otras ocasiones respecto al turismo, somos todos).