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Cajamar y Círculo de Economía de Alicante unen esfuerzos para favorecer la financiación de las pymes

CONVENIOEl Círculo de Economia de la Provincia de Alicante ha suscrito un acuerdo de colaboración con Cajamar Caja Rural al objeto de facilitar crédito y contribuir al desarrollo de las más de 70 empresas y despachos profesionales alicantinos asociados a esta organización empresarial.

Enrique Javier Fur, presidente del Círculo de Economía, y Francisco Javier Ruiz, director territorial de Cajamar, han firmado este convenio que establece líneas especiales de financiación, entre ellasCredipyme 360’ dirigida a facilitar liquidez a las micro, pequeñas y medianas empresas para que puedan cubrir sus necesidades de circulante, crear nuevas líneas de negocio o abrir delegaciones, entre otros.

El acuerdo incluye otras líneas vinculadas a la financiación de impuestos, préstamos  FEI y líneas ICO. Igualmente, se establecen productos y servicios específicos para las exportaciones e importaciones, en condiciones especiales que les permitan obtener liquidez para potenciar sus operaciones en el mercado exterior.

El Círculo de Economía de la Provincia de Alicante es una asociación empresarial sin ánimo de lucro, integrada en la red CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos), cuyo fin es apoyar la investigación, la innovación y la cultura emprendedora, y a la vez mantener actualizados a los empresarios y directivos en las técnicas más avanzadas de gestión empresarial.

El seguimiento de la entrevista. El desarrollo profesional (4).

Terminaba el último post haciendo énfasis en que incluso más importante que la entrevista, es el seguimiento que hagamos de las conclusiones/acuerdos alcanzados con el colaborador en la misma.

En la entrevista fijamos objetivos cuyo cumplimiento afecta tanto al colaborador como al jefe, y es imprescindible ir siguiendo su evolución, tanto porque el seguimiento es lo único que asegura mantener el camino correcto (que no es necesariamente siempre el mismo camino; en muchas ocasiones, y más en este tiempo de cambios, el camino correcto requiere adaptaciones sobre la marcha para acercarnos al objetivo), como porque la retroalimentación, el feed back, da seguridad al colaborador en su actuación, además de afianzar nuestro compromiso con el mismo objetivo pactado, que el seguimiento afecta a los acuerdos de las dos partes (si nos comprometimos a actualizar la formación del empleado con un curso de formación, rotación del puesto, delegación, etc. en un determinado plazo, debemos ser consecuentes).

Evidentemente, si buscamos el compromiso, la implicación, la aportación a la empresa de lo mejor de cada uno de sus integrantes, en tanto que directivos tenemos que ser los primeros en cumplir (decimos lo que hacemos y hacemos lo que decimos, ya que en caso de discrepancia, nuestros colaboradores se quedarán, sin duda, con lo que hacemos).

Bien, el seguimiento de la evolución de los objetivos marcados en cada una de aquellas entrevistas personales se convierte en imprescindible para asegurar el progreso que perseguimos, y ese seguimiento no debería esperar a la próxima entrevista de evaluación (que como norma general, se debería realizar una vez al año), sino fijarlo formalmente en un periodo intermedio que permita tomar acciones correctoras en el caso de desviación relevante respecto de los objetivos previstos; además de que no todos los objetivos son anuales, con algunos en periodos más cortos de concreción (una campaña comercial, un curso de formación, la implantación de un nuevo proceso, la focalización en las reuniones, delegación, etc.), y abordarlo igualmente a través de una entrevista jefe/colaborador, esta centrada específicamente en ese seguimiento.

Se trata, por tanto, de dar una cierta formalidad en otro momento del ejercicio a una obligación ineludible de cualquier responsable en una empresa: el control, entendido en este caso como una revisión global de la actividad pactada; lo que debe ser perfectamente compatible con el seguimiento periódico, el contacto directo jefe/colaborador para temas puntuales del trabajo individual cuantas veces sean necesarias, así como con el contraste y orientación de la actividad global de la unidad que el jefe debe abordar periódicamente con el conjunto de empleados con el fin de coordinar y priorizar en común las acciones a abordar.

Las reglas de oro

«Has de elegir a gente trabajadora, con la formación adecuada a lo que quieres que hagan, pero la forma exacta de dirigir no existe. Tú puedes tener tus reglas, pero tienes que acoplarte, no hay reglas escritas. Lo que sí has de tener es capacidad de riesgo. La capacidad de riesgo es delegar, es dar ocasión a la gente. Y es que delegar es necesario si quieres que la empresa crezca. Si una vez que delegas ves que te has equivocado, cuanto antes reconozcas tu error, mejor», dice Begoña Zunzunegui, presidenta de Becara.

(Fuente:  http://www.expansion.com/2012/11/15/directivos/1353003387.html)

10 habilidades directivas fundamentales en la empresa

En nuestro blog hemos hablado en multitud de ocasiones de habilidades importantes para los miembros de nuestro equipo o empresa.  En este post hemos reunido algunas de estas habilidades que son fundamentales para los directivos de las empresas, habilidades que deben desarrollarse y trabajarse para alcanzar los mejores resultados en los equipos directivos.

No debemos olvidar otras muchas habilidades y aptitudes que pueden ser muy útiles pero nos permitimos destacar las siguientes:

1. Solución de problemas.

Las personas que ostentan cargos directivos en las empresas, así como el resto del equipo, deben estar entrenadas en solución de problemas, conociendo los procesos y las estrategias para la optimización de las soluciones. En todo equipo van a surgir problemas que deberán resolverse de la forma más operativa posible.

2. Toma de decisiones. 

Si hablamos con cualquier directivo o empresario y le preguntamos qué hace en su día  a día, hay un denominador común en sus acciones, tomar decisiones para que las cosas se hagan, para que se lleven a término, por ello, el proceso de toma de decisiones forma parte de nuestra realidad diaria.  Anteriormente ya escribimos sobre ello en el post 6 Fases para optimizar el proceso de Toma de Decisiones, que te invitamos a leer para profundizar en este tema.

 

3. Habilidades sociales e interpersonales. 

Las habilidades de relación son fundamentales para que los equipos fluyan. Se trata de habilidades sociales que vamos desarrollando durante toda nuestra vida y que traspasan, incluso, el plano profesional para ser más personales que otro tipo de habilidades. Saber relacionarnos con los demás, desarrollar relaciones satisfactorias y conseguir establecer lazos y redes fuertes, son algunas de estas habilidades tan importantes y que deberán estar presentes en los directivos de la empresa.

4Resiliencia. Capacidad para afrontar los cambios.

En un post reciente tratamos el tema de la resiliencia, indicando cómo podemos trabajarlo. 

Este concepto, heredado de la física, nos habla de la capacidad de adaptación y de cómo lograr volver a la normalidad tras un cambio, creciendo en el proceso y mejorando en el mismo.  La vida personal y profesional es cambio, y debemos desarrollar la habilidad de adaptarnos al mismo, sacando lo mejor de cada situación a la que nos enfrentemos.

5. Autoconfianza y autoconocimiento.

Debemos saber cuáles son nuestros puntos débiles y fuertes, conocer nuestros límites y fortalezas y, por supuesto, confiar en que podemos mejorar.

La confianza en nosotros y en nuestras posibilidades es fundamental para afrontar con éxito nuestros objetivos en la empresa.

6. Liderazgo. 

Según la Wikipedia «El liderazgo es el conjunto de capacidades que un individuo tiene para influir en la mente de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos.»

Se trata de una de las habilidades directivas más importantes ya que puede marcar la diferencia entre un directivo mediocre o uno excepcional. 

7. Asertividad. 

La asertividad es una habilidad que se sitúa en una línea contínua, en el punto medio entre Pasividad y Agresividad. Se trata de una forma de responder y actuar respetándonos a nosotros mismos y a los demás. Mantenernos en nuestro lugar de una forma razonada y teniendo en cuenta que no podemos sacrificar derechos de otros por los nuestros, ni los nuestros por el beneficio de los demás.

¿Se puede entrenar la asertividad?  Te recomendamos leer el post «Las 7 fases del entrenamiento asertivo». 

8. Capacidad para delegar y desarrollar a otros a través del trabajo en equipo.

Un buen directivo ha de saber apoyarse en su equipo, delegando tareas ya que es imposible que todo sea realizado por uno mismo. El trabajo en equipo, la comunicación entre el mismo, saber transmitir la importancia de las tareas y asignarlas a la persona adecuada, son algunas habilidades que nos ayudarán a obtener los mejores resultados en nuestro trabajo.

El líder no debe tener miedo de rodearse de personas excepcionales, incluso mejores que él, puesto que el equipo y su profesionalidad será garantía del éxito de todos.  Este es el sueño de los mejores mandos y la pesadilla de los directivos mediocres. 

9. Orientación al desempeño.

Orientar al equipo a los resultados, dirigidos por objetivos claros, concisos y previamente definidos. Todos los miembros del equipo han de tener claro hacia dónde se dirigen y cómo conseguir los resultados planteados.

10. Confianza. 

La confianza es una variable fundamental sobre todo en los tiempos en los que nos encontramos cuando es muy difícil confiar en los líderes.

Debemos asentar y apoyar nuestro liderazgo en la confianza de nuestro equipo, de nuestros clientes, proveedores, redes, etc. Sólo de esta forma conseguiremos implicar a todos en nuestros proyectos y conseguir que se crea en nuestros métodos, alcanzando los mejores resultados. 

Cualquiera de estas habilidades es tan importante que merecería un post (incluso varios) para cada una de ellas. Hemos querido agruparlas en este para indicar que son fundamentales en la empresa y, más allá de ella, en la vida. 

Seguro que te has ido planteando el desarrollo de estas habilidades en ti durante la lectura del post.

¿Cuáles de estas habilidades crees que necesitas trabajar? ¿Ya estás en ello? 

Laura Mateo Catalán, Community y Content Manager de Campus y Empresa. 

Siete valores de Air France KLM para volar alto

El equipo es lo primero. Desarrolla el espíritu de equipo, mantén el ánimo y la motivación. Ten empatía. Confía en los otros.
Compromiso. Muestra fidelidad a los compromisos y las decisiones. Defiende y explica la postura del equipo o la empresa.
Transparencia. Expón los hechos tal y como son. Comparte la información y tu experiencia.
Comunicación. Comparte tus expectativas con tu equipo. Comunícate a todos los niveles y con el equipo de dirección.
Confiere poderes. Delega en tu equipo. Da tu apoyo sin eliminar la responsabilidad o la autoridad para tomar decisiones. Elogia en público y haz las críticas en privado.
Sé un profesional con altas expectativas. Ve preparado, pide apoyo, anticípate, planea. Identifica y destaca los retos.
Ejemplaridad. Sé un ejemplo para tu equipo. No prediques lo que no haces. Sé honesto.

(Entrevista en Expansión a Thierry de Bailleul  director general de Air France KLM para España y Portugal)

El deporte, un modelo a seguir en la empresa.

Si desde el mundo empresarial fuésemos capaces de mirarnos en el deporte como en un espejo, a través de sus distintas disciplinas,  nos podría resultar muy útil pues nos brinda toda una serie de ejemplos a seguir y a tener en cuenta mediante la extrapolación e  implantación de sus principios y valores a la esfera laboral.

A poco que seamos algo observadores, veremos que son muchas las semejanzas entre el deporte y nuestro trabajo, y muy provechosas las enseñanzas que nos puede proporcionar y que podemos aplicar, especialmente en estos tiempos de crisis y dificultades económicas.

El inicio de cualquier campaña de marketing tiene que ser explosivo, como la salida de Fernando Alonso en su fórmula 1, con el motor a tope de revoluciones. No podemos permitirnos el lujo de salir a medio gas. Hay que comenzar bien, porque quien da primero, da dos veces. Para poder decir la famosa frase “hemos hecho todo lo posible” necesariamente implica haber empezado a tope desde el minuto cero y no a mitad de campaña, cuando vemos que los resultados no evolucionan de acuerdo a lo previsto.

Desde hace algunos años, nuestro equipo nacional de baloncesto nos está ofreciendo una lección de trabajo en equipo, todos atacando y todos defendiendo y, además, con intensidad y concentración. Aún así, hay especialistas según la función que deben desempeñar. Ese es el equipo que todos deseamos en nuestra Unidad de trabajo y en el resto de la Organización. Equipos bien conjuntados, trabajando todos para todos, pero con delegación de tareas y responsabilidades.

Si estamos encantados con nuestro equipo nacional de baloncesto, por lo menos igual lo estamos de nuestra selección nacional de fútbol. La primera línea del equipo administrativo serían los Xavi Hernández o Xavi Alonso, distribuyendo, hacia sus compañeros comerciales, las oportunidades de negocio que detectan en el análisis de sus clientes.  Casillas y la defensa integrarían la plataforma de retención de clientes. Nuestros comerciales serían los Silva, Villa, Torres, etc., que atacarían al público objetivo de los potenciales clientes, estudiando la mejor forma de penetrar y vender el producto.

En las anteriores Olimpiadas de 2008, nuestro compatriota José Luis Abajo obtuvo medalla de plata en esgrima, transmitiéndonos la especial habilidad que debemos tener en el cuerpo a cuerpo con el cliente. No basta que el producto y el precio sean buenos. Tenemos que saber venderlo y, en ese punto, la destreza negociadora es fundamental.

España nos tiene acostumbrada a alcanzar excelentes resultados en el deporte de vela. Es curioso cómo, sin tener la ruta señalizada, a diferencia de la pista de atletismo, nuestras embarcaciones se orientan perfectamente para navegar con el rumbo adecuado. Nuestra actuación comercial también debe estar orientada constantemente hacia el resultado y hacia el cliente. No perdamos de vista, para no extraviarnos, cuáles son las prioridades. Distingamos lo importante de lo accesorio.

Rafa Nadal nos da, de forma recurrente, una magistral lección de resistencia y mentalización. No dar nunca una pelota por perdida y, mucho menos, el partido hasta haber finalizado la match ball. Sabemos que cada contacto con clientes no va a terminar en venta, que todas las negociaciones no culminarán con éxito, pero en nuestra profesión tenemos que ser inasequibles al desaliento. Todos los días vuelve a salir el sol.

La nadadora Gema Mengual y compañeras  de natación sincronizada, requieren potencia y, sobre todo, precisión. Esa precisión que nosotros necesitamos para realizar nuestro trabajo sin errores. Para sacar el producto adecuado, en el momento adecuado. Para seleccionar, entre varias opciones, la acción comercial más idónea.  Para transmitir las directrices y estrategias sin lugar a incorrectas interpretaciones. Para explicar bien el producto a nuestro cliente, de forma que, posteriormente, no existan incidencias ni reclamaciones. Para no tener que volver a rehacer las cosas, con la consiguiente pérdida de tiempo e imagen.

Pocos deportes tan representativos como el ciclismo para ilustrar la capacidad de esfuerzo y sacrificio que se requiere en el mundo del trabajo.  En este sentido, muchos excelentes ciclistas españoles de primer nivel personifican el perfecto paradigma. Y es que nada que merezca la pena se consigue sin esfuerzo y, muchas veces, sin sacrificio.

A la planta del éxito no se sube por la escalera mecánica. En cualquier profesión, la escalera que da acceso al éxito la componen muchos peldaños, algunos muy empinados. No es fácil subirla, pero cuando llegas arriba del todo, tal como le ocurre a muchos de los buenos alpinistas españoles, cuando pisan cumbre, experimentas una sensación extraordinaria e indescriptible.  Qué bonito que cualquier profesional pueda experimentar a fin de ejercicio esa maravillosa sensación.

Pasión por el trabajo.

El concepto que tenemos del trabajo varía según las circunstancias y el contexto histórico. En los albores de la humanidad, nos encontramos con la maldición bíblica, considerando el trabajo como un castigo, obteniendo sus frutos no sin sudor y esfuerzo. Hoy día, con más de 5 millones de parados y camino de los 6 millones, gozar de un trabajo fijo es casi como tocarte la lotería primitiva.

De manera que según sean las relaciones laborales de la empresa y, sobre todo, según sea nuestra predisposición, el trabajo se puede convertir en una tortura o en un placer.

Sostengo que para ser feliz, uno debe entregarse a la consecución de su meta apasionadamente y esto en cualquier orden de la vida.  Tanto los directivos como los trabajadores de una empresa conseguirán mayor gratificación si afrontan su tarea con pasión y esto significa poner a trabajar su talento a máximo rendimiento, vaciarse en el empeño.

Es responsabilidad del directivo la  Planificación, Organización, Delegación, Motivación , Formación y Ética.-  No es este el momento de desarrollar cada una de estas facetas, pero gestionándolas adecuadamente, al igual que el escultor va rompiendo el mármol, hasta transformar un bloque en una bella estatua, así también el directivo tiene que pulir, que apoyar el desarrollo de su colaborador hasta hacer con él una obra de arte.  Invertir en el trabajador es, sin duda,  una inversión rentable.

La disciplina es uno de los valores o principios que es inherente a cualquier empresa o trabajo. Pero mientras la obediencia basada en el temor y en el ordeno y mando no suele ir acompañada de buenos resultados, al menos no recurrentes en el tiempo, el buen directivo sabe que la obediencia por convicción, basada en la necesaria y adecuada información,  gana las voluntades de los colaboradores y propicia que den lo mejor de ellos mismos. En este aspecto, la información es fundamental.  No es lo mismo el que piensa que su trabajo es poner ladrillos, que el compañero de éste, que es consciente de que está trabajando para construir una catedral.

Sin desdeñar, ni mucho menos, las nuevas tecnologías, absolutamente imprescindibles, creo que todavía podemos aprender bastante volviendo la vista atrás. Por ejemplo, observando la precisión, el gusto por la tarea bien hecha.  Nuestra labor directiva tiene mucho de trabajo artesanal, de hacer las cosas con mimo, con delicadeza, atendiendo el detalle, no siendo tacaños con el tiempo dedicado  al cliente.

No sólo se consiguen las ventas ofreciendo una explicación técnica del producto, sino transmitiendo al cliente la pasión convincente que debe poner el gestor al atenderle.  Tener como objetivo sorprender al cliente, seducirle, ofreciéndole siempre un poco más de lo que aquél nos viene a pedir. Todo es cuestión de detalles.

En mi opinión, el principal objetivo de todo profesional es lograr disfrutar con su trabajo, vivirlo apasionadamente, y esto aunque su tarea sea la más aburrida del mundo. Recuerdo, como experiencia personal ya lejana, una etapa en la que, buena parte de mi trabajo, consistía n archivar montones de fichas por orden alfabético, una labor aparentemente tediosa.  Para ponerle “chispa”, me cronometraba y cada día trataba de superarme y batir mi propio récord en cuanto al tiempo que utilizaba para finalizar. De esta forma, encontraba entretenimiento y satisfacción. Como se puede ver, todo es cuestión de  ponerle un poco de imaginación.

Vivir apasionadamente el trabajo, significa, entre otras cosas:

·        Ante una actitud pesimista, de constante lamento, propongo una visión positiva de las cosas. No se trata de un optimismo iluso y desmedido, sino de mantener un adecuado estado vital de ánimo.

·        Ante el conformismo, propongo ejercitar nuestro espíritu de superación. Esforzarme en adquirir la formación idónea para realizar mi trabajo en las mejores condiciones y obtener el mayor rendimiento.

·        Ante al desinterés y comodidad de quedarme donde estoy, propongo tener sana ambición por escalar con el consiguiente esfuerzo, a otros puestos de mayor responsabilidad.

·        Frente a la regla del mínimo esfuerzo, propongo la profesionalidad responsable.

·        Frente a la rutina diaria, propongo ejercitar la creatividad para encontrar en mi trabajo nuevas facetas y matices, que proporcionen frescura.

·        Frente a la pasividad y frialdad, propongo el entusiasmo y la ilusión.

Para finalizar y como regla práctica, aún a riesgo de que alguien pueda tomarlo a broma, uno de los termómetros que mide el grado de pasión por nuestro trabajo lo visualizamos cuando, al tocar el despertador, nos levantamos rápidamente y con ganas de afrontar la jornada o, por el contrario, nos hacemos los remolones y demoramos al máximo el salir de la cama para acudir al trabajo. Tener la voluntad de afrontar el día con excelente actitud es casi tener ganada la jornada.


LO QUE OCURRE HOY ALREDEDOR DE LAS EMPRESAS (Y DE LOS EMPRESARIOS). 2.12.11

Hemos hablado en los últimos días de internacionalización, de impacto de la tecnología en los procesos de negocio, de importancia creciente de la responsabilidad social corporativa en la reputación de las empresas o de la integridad como característica imprescindible de los directivos. Son elementos, todos ellos, que contribuyen a definir ventajas competitivas de la empresa frente a los competidores.

Pero sabemos que para que esas ventajas sean sostenibles en el tiempo, es necesario que se construyan sobre elementos difíciles de copiar y esos son los elementos intangibles vinculados principalmente a las personas que forman la empresa. Conseguir el compromiso real de los empleados con los objetivos de la compañía puede llegar a convertirse, en efecto, en un elemento capaz de definir esa ventaja.

En este punto, es fundamental la delegación, facilitar que los empleados tomen decisiones en sus puestos para mejorar los procesos y el servicio que la empresa presta a los clientes. Eso puede provocar algunos errores que no solo tenemos que aceptar, sino enfocar como oportunidades de mejora y de progreso para todos. Así reforzaremos el mensaje a la organización de que la iniciativa es un valor importante para la empresa. Pero es que, además, en empresas grandes o físicamente dispersas, es imprescindible: en el servicio al cliente, nadie conoce y puede resolver mejor el problema que aquel que lo está viviendo.

La delegación, por tanto, debe ser un valor en alza a promover desde las empresas, como la cualificación y la coherencia son dos valores que tiene que cuidar el empleado si quiere tener éxito en la empresa. Al respecto, son relevantes dos noticias que publican estos días los medios: InfoJobs ha alcanzado un acuerdo de colaboración con el portal de empleo noruego Stavanger Aftenbad para reclutar hasta 5.000 ingenieros españoles dispuestos a trabajar en el sector petrolífero de Noruega; y tal como recoge Cinco Días, el buen profesional deberá vigilar su propia reputación haciendo buen uso de las redes sociales y evitando cualquier tipo de acción que al difundirse pudiera poner en riesgo su propia marca personal o la de la empresa (la consultora Silvia Forés explica que “los consultores en recursos humanos que nos dedicamos a selección de personal ya no solo pedimos referencias antes de contratar a alguien; ahora, además, no olvidamos nunca escribir el nombre del propio candidato en Google para que la red nos cuente quién es y a qué se dedica… por si acaso”).

Con empleados comprometidos, dentro de las dificultades competitivas existentes, el avance de la empresa resulta menos difícil cuando, por ejemplo, tiene que adecuar el precio a las nuevas expectativas y posibilidades de nuestros clientes. La gestión de la calidad y específicamente la mejora continua de los procesos, facilita la posibilidad de reducir precios manteniendo márgenes si somos capaces de simplificar los procesos productivos y, por tanto, reducir los costes de producción.

Este es el caso, por ejemplo, del sector juguetero, que ha reducido sus precios sobre un 5% para hacer frente a la caída de ventas en torno al 6% respecto a 2010, mucho menor que las caídas en otros sectores debido a que el juguete se conceptúa más como un instrumento educativo que como un artículo de lujo, en lo que es claramente un buen posicionamiento de un sector en el mercado.

Y terminamos con una noticia importante, hasta cierto punto sorprendente y creemos que poco favorable: según recogen algunos medios, el Banco de España aplaza la adjudicación de la CAM cuando todo parecía indicar que hoy era la fecha en que se iba a hacer público el nombre del comprador que casi se descontaba que era el Banco de Sabadell. Y aunque pueda haber razones de agenda del FROB –como apunta Cinco Días- o la necesidad de dar una solución global al sector –con bastantes más necesidades de saneamiento que las que presenta CAM- no es, en nuestra opinión, una buena noticia, ya que abre de nuevo todas las posibilidades o, al menos, los rumores: desde el mantenimiento en solitario – opción difícil a estas alturas- hasta el troceo de la entidad y su venta por partes –lo que resulta impensable y conceptualmente incompatible con la trayectoria histórica de la CAM, una entidad de fusiones y de búsqueda de sinergias en el sector-, la creación de un banco malo que recoja las partes más dañadas del sistema financiero, o la venta más adelante. En cualquier caso nos parece que con esto se prolonga una situación de incertidumbre que no beneficia en nada ni a los clientes, ni a los empleados, ni a la propia CAM, ni a la economía de nuestra provincia, cuyo principal instrumento financiero sigue sin un rumbo definido, ni a la imagen del sistema financiero español. Confiamos en que se trate solo de eso, de un aplazamiento puntual –o un error de interpretación y que aún hoy se adopte la decisión- que aporte de inmediato una solución que pase por mantener entero el banco CAM, solo (con absoluta garantía del Banco de España ante los clientes para que CAM recupere la vía de la normalidad), o integrado en una entidad que aporte esas mismas garantías y apoye de nuevo a todo el tejido productivo, a los emprendedores y a los clientes particulares, como ha sido siempre en el ámbito operativo tradicional de CAM.