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El papel de la banca

Artículo publicado el pasado 7.05.2014 en Abc Alicante, en la sección periódica que mantengo en el periódico con el título genérico “Proa a la mar”.

En esta ocasión con referencia al último informe del Instituto de Análisis Inmobiliario, perteneciente al Grupo Euroval –socio del Círculo-, incidiendo en la importancia del flujo del crédito bancario, tanto para empresas como para clientes particulares, en el proceso de recuperación económica que ahora parece que empieza a vislumbrarse aunque aún con muchas incertidumbres debido, precisamente, a esa falta de crédito que aún se observa motivada por las altas tasas de desempleo que tenemos, así como por la falta de confianza en las empresas.

El artículo se centra en un sector, el de la construcción, que ha sido motor durante muchos años en nuestro país, y específicamente en la provincia de Alicante, que sigo considerando necesario para consolidar esta recuperación incipiente y que a corto plazo no tiene alternativas claras.

Puedes leer el artículo completo aquí

Nuestros socios: Grupo Marjal

Con más de 30 años de experiencia, en los que se han llevado a cabo innumerables proyectos, el Grupo Marjal ha ido evolucionando en infraestructura y en definitiva, creciendo hasta haber conseguido formar un sólido grupo de empresas capaz de afrontar cualquier reto con calidad, profesionalidad y una experiencia avalada con muchos años de esmerado trabajo. El Grupo es un Holding de empresas dedicadas a diversos sectores estratégicos de la economía, que tienen unos objetivos comunes fundamentados en la  innovación,  la sostenibilidad, el compromiso, la investigación y la orientación hacia los clientes y colaboradores. Está presente en los sectores de la Promoción Inmobiliaria, Construcción, Turismo, Ocio, Restauración, Deportes y Salud, Desarrollo y Ejecución de Proyectos e Inversiones, Acuicultura y Proyectos Solidarios a través de su Fundación. La experiencia cosechada por Grupo Marjal a través de la ejecución de distintos proyectos desde hace muchos años y su especial interés por fomentar el desarrollo de áreas culturales, educativas, científicas y divulgativas, con el fin de mejorar el entorno que le ha visto crecer, ha derivado en la constitución en 2009 de la Fundación Marjal de la Comunitat Valenciana sin ánimo de lucro. La Fundación nace con el objetivo de realizar una aportación al progreso de la ciencia, la tecnología, la cultura, la protección del medio ambiente y los valores sociales y humanos y en general a todo lo que conduce al bienestar de los ciudadanos; y de esta forma canaliza los recursos destinados a la sociedad a los fines relacionados con la sostenibilidad y gobierno responsable. La esencia de Grupo Marjal son sus personas, tanto los clientes como el equipo de profesionales que forman la compañía. Con una experiencia en el ámbito empresarial y ejecutivo, a nivel nacional e internacional, los miembros de Grupo Marjal trasladan y ponen a disposición de sus clientes todo el conocimiento adquirido, así como su red de contactos globales. El trabajo en equipo de alto rendimiento es el principio básico de la relación con el cliente Las características y fortalezas del equipo son:

  • Enfoque Creativo e Innovador
  • Talento para colaborar de manera eficiente
  • Visión Estratégica
  • Experiencia Empresarial y Ejecutiva
  • Flexibilidad  y Resilencia (capacidad de resistencia en entornos críticos)
  • Capacidad de Trabajo en Equipo
  • Compromiso con la Misión y los Valores de Grupo Marjal.
  • Atención y Acompañamiento personalizado.
  • Espíritu Emprendedor

La web: http://marjalinternational.com

De burbujas y otras consideraciones.

Seguimos obsesionados con los efectos devastadores que la burbuja inmobiliaria ha tenido sobre la economía española en los últimos años. Y no nos falta razón porque las consecuencias han sido –están siendo- muy duras para nuestro país, que no es un ente indefinido, sino los casi 50 millones de personas que vivimos, sentimos, trabajamos en España.

Pero como todas las obsesiones, tampoco esta es buena aunque, eso sí, debería servirnos para evitar caer de nuevo en errores reiterados como los que nos llevaron al problema de sobreexplotación de un sector que sigue siendo imprescindible en nuestro país y que, sin embargo, parece sumido en un letargo de dudosa solución a corto plazo.

En mi opinión son tres las causas de una burbuja en cualquier actividad económica:

–       Una sobreexplotación de los recursos de manera indiscriminada y sin una focalización clara en el cliente.

–       Una percepción de inexistencia de riesgos asociados a esa actividad.

–       El excesivo recurso al crédito para financiar ese crecimiento desordenado (apalancamiento).

Y las tres se dieron en su máxima expresión para hinchar (en la primera acepción del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua “hacer que aumente de volumen algún objeto o cuerpo, llenándolo de aire u otra cosa”) la burbuja inmobiliaria que estalló sin control en la segunda mitad de 2007 y cuyas consecuencias seguimos arrastrando.

–       Se construyó dee forma desordenada en un sector en el que prácticamente desaparecieron las barreras de entrada, lo que facilitó la entrada de especuladores que buscaban –y consiguieron durante muchos años- importantes beneficios a corto plazo, sin proyecto más allá de construir y vender rápidamente, sin ningún planteamiento claro de sostenibilidad.

–       La construcción son ladrillos, tiene imagen de solidez (“es una inversión segura, las casas nunca bajarán de precio” era una expresión acuñada entonces), hasta convertirse en muchos casos en un valor refugio frente a otros activos que se consideraban más volátiles. No se apreciaba riesgo por ninguna de las partes intervinientes en las transacciones. Ni las empresas, ni los bancos, ni los compradores estimaban riesgos serios en el sector, lo cual es incomprensible porque no era la primera vez que se producía un caso similar.

–       Y como no había percepción de riesgo, unido a la práctica inexistencia de desempleo en el país, el recurso al crédito se convirtió en la práctica más habitual. Y eso está bien, porque el crédito es un factor imprescindible para el progreso (la labor de los intermediarios financieros poniendo en relación el sobrante con las necesidades de liquidez, es imprescindible para el funcionamiento de la economía pero, por supuesto, con control). Y el sobreendeudamiento llegó a los particulares, a las empresas, a las administraciones y a las entidades financieras, que tenían que recurrir al exterior para obtener los fondos necesarios para financiar ese crecimiento desordenado que nadie parecía ver.

Entre todos, por tanto, fuimos hinchando un globo que terminó estallando y destrozando todas aquellas “hipótesis de barro” sobre la que habíamos construido a lo largo de 15 años una burbuja que terminó llevándose por delante muchas convicciones e ilusiones forjadas a lo largo de tanto tiempo de manera –es fácil decirlo ahora- irracional: los más de cinco millones de personas en el desempleo en nuestro país; el montón de casas sin vender; los graves problemas que han arrastrado a una parte importante de la banca española; o los problemas que muestran prácticamente todas las administraciones públicas de nuestro país tienen su origen en esa gestión desafortunada de un sector, el inmobiliario, que sigue siendo imprescindible en España.

Pero eso sí, con racionalidad, con profesionales, con empresarios de verdad, con diferenciación, con calidad, con visión clara e integrada de servicio al cliente, con prudencia, con honestidad.

No podemos volver a aquella situación sin control en el sector de la promoción y construcción inmobiliaria, con una economía absolutamente dependiente, pero no saldremos de la crisis si no contamos con este sector, auténtico motor de otros muchos cuya supervivencia está completamente condicionada. Y no son sectores marginales sino básicos para nuestra economía, como el turismo, el comercio minorista, el mueble, el electrodoméstico, …

Hay mucho trabajo por hacer. Nos tenemos que poner ya manos a la obra.

Puntos fuertes y áreas de proyección de nuestra zona.

Para nuestras empresas, el área en que debemos profundizar –que ya es un punto fuerte comparado con el resto de la Comunidad Valenciana y con todo el Estado- pasa por confirmar y profundizar en una mayor internacionalización de la actividad empresarial, por el aumento de nuestra capacidad exportadora, en la que tendrá mucho que ver el desarrollo completo del Corredor Mediterráneo que no debería sufrir más demoras, ya que es clave para la recuperación; pero tiene mucho que ver también el apoyo que las empresas puedan recibir desde las administraciones, en este momento con propuestas, en mi opinión, dispersas para apoyo a la internacionalización: embajadas, cámaras de comercio, ICEX, IVEX –en el caso de la Comunidad Valenciana-, etc., pretenden facilitar a las empresas su paso a internacionalizarse, pero con recursos escasos y no siempre idóneos en cada una de las administraciones. Integrar todos esos esfuerzos en un único canal, creo que sería una solución mucho más eficiente que las propuestas actuales.

Y por supuesto, esa internacionalización depende en gran medida de la capacidad de la propia empresa, lo que le exige contar con personas altamente cualificadas, con dominio de idiomas extranjeros y conocimiento de la cultura y las formas de hacer de los países objetivo; y dispuestas a cooperar con otras empresas en proyectos comunes de expansión cuando resulte difícil abordarlos individualmente.

Nuestro mayor punto fuerte desde un planteamiento sectorial ha sido, es y probablemente seguirá siendo el turismo, que tiene que continuar como uno de los pilares de nuestra economía, tanto con el modelo de sol y playa que cada día más tenemos que completar con oferta complementaria de turismo cultural, congresos, gastronómico, etc.; así como el turismo de interior. También en este sector, como en general en todo nuestro tejido productivo, tenemos que profundizar en la diferenciación de nuestros productos y de nuestro servicio frente a ofertas de precio procedentes de países emergentes con las que difícilmente podremos competir en los próximos años.

Y sin duda, a pesar de la depresión en que está sumido en estos momentos –y sin olvidar sectores tan tradicionales en nuestra zona como el calzado, el turrón, el mueble, etc.-, el sector de la promoción inmobiliaria de nivel medio tiene, en mi opinión, recorrido importante a medio plazo –con su importante efecto arrastre sobre otros sectores-, también en la línea de captación de compradores extranjeros, procedentes de economías consolidadas del norte de Europa o de otras emergentes como Rusia o China. En este punto, será también importante hacer esfuerzos significativos en potenciar la marca España como parece que ha decidido hacer el Gobierno.

Finalmente, en este punto de la necesidad de potenciar la internacionalización, es imposible no tener en cuenta la tristemente famosa prima de riesgo española, con una evolución muy negativa en los últimos tiempos. El hecho de que tengamos que financiarnos un 6% más caro que Alemania o un 4% más caro que Francia, por ejemplo, resta a nuestras empresas gran capacidad competitiva ya que aumenta los costes hasta límites en muchas ocasiones imposibles de compensar con esfuerzos de ajuste en otras partes del proceso productivo.

Sobre la situación del entorno y posición del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante

El pasado martes, en el programa la Linterna de Alicante, de la cadena COPE, hablaba con su redactor, Julio Vicedo, en torno a la crisis y la expectativa que tenemos desde el Círculo de Economía. Y  evidentemente la situación sigue estando muy complicada, con la constatación de que en el último trimestre de 2011 el PIB nacional descendió un 0,3%, que con el previsible decrecimiento de este primer trimestre de 2012, entraremos ya oficialmente en recesión.

Las medidas de ajuste que se están adoptando son necesarias, pero también lo son medidas de estímulo que faciliten la reactivación de nuestra economía, que impulsen la actividad de nuestro tejido industrial, medidas que apoyen el flujo del crédito a las familias y a las empresas, la confianza entre los agentes económicos, políticas que primen la innovación y la internacionalización como vías para crecer en estos tiempos,…

Desde el Círculo nos focalizamos en analizar y aportar nuestro grano de arena para la mejora a través de lo que mejor conocemos: la gestión de las empresas.

Tratamos de identificar puntos fuertes y vías de reactivación de sectores básicos de nuestra economía, como el turismo (el jueves 26 de enero tuvimos una mesa redonda en Torrevieja sobre Turismo y modelo de desarrollo en el litoral de la Vega Baja, al que acudieron más de 150 empresarios y directivos de la Zona, que siguieron con mucho interés un debate que confiamos en que tendrá continuidad para redefinir un modelo que sigue teniendo muchas posibilidades de aportar valor y capacidad de desarrollo a todo el litoral de la Vega Baja). Sobre turismo, participaremos con la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), de modo on line desde CAMON-Alicante en el desayuno que se emitirá desde Madrid el próximo día 21 de febrero, acerca de los retos pendientes del sector turístico en España, con Fernando Conte, Presidente de Orizonia y de Exceltur (el hecho de formar parte de CEDE ofrece importantes posibilidades a nuestros socios, al contar con experiencias de empresas líderes a nivel nacional, que pueden mostrarnos caminos útiles para sortear con mejores argumentos esta crisis que parece acomodada y contra la que tenemos todos la obligación y la oportunidad de luchar).

Participamos, solos o con otras organizaciones, en identificar claves de éxito en la gestión, que después extendemos entre todos nuestros asociados o en jornadas abiertas de estudio, a todos los empresarios y directivos que estén interesados (el viernes 3 de febrero , por ejemplo, en el seminario sobre “Claves del éxito en la sucesión de la empresa familiar”, en la Universidad de Alicante, en cuya organización participamos con la Asociación de la Empresa Familiar y Deloitte, con la coordinación de la escuela de negocios de la Universidad a través de la dirección de su Master de Pymes).

Nos preocupa también, y nos ocupa por tanto, la Responsabilidad Social Corporativa como un elemento de futuro -en realidad de presente ya- en nuestras empresas, y para ello contamos con un referente magnífico entre nuestros socios: el Grupo APSA que, por cierto, ofrecerá durante este mes de febrero una jornada de puertas abiertas para todos los socios con el objetivo de profundizar en esta línea de gestión, la RSC, clave tanto como compromiso de la empresa con la sociedad, como en tanto que elemento capaz de apoyar de manera muy positiva la imagen de la compañía.

Trabajar juntos, compartir experiencias, entender e integrar las mejores prácticas en cada una de nuestras empresas es fundamental para avanzar. La clave, en mi opinión, está en la cooperación.

Estamos en un mundo global, con competencia también global, lo que exige hacer las cosas adaptadas exactamente a las expectativas de los clientes y en unas condiciones de calidad y precio perfectamente competitivas.

Eso exige ser cada día más eficientes, lo que nos obliga a centrarnos en aquello en lo que seamos capaces de definir y mostrar ventajas competitivas sostenibles sobre nuestros competidores, colaborando con otras empresas para que cada una aporte aquello en lo que mejora nuestra prestación en otras partes de la cadena de valor.

Eso exige, en una palabra, cooperación para innovar, para tener éxito aquí, para internacionalizarnos, … para avanzar.

Finalmente, sobre el impacto de otro sector básico para nosotros en la crisis y en la deseada recuperación económica, la construcción, estoy convencido de que tiene que recuperarse. Es un compromiso creo que compartido por la sociedad, las empresas y las administraciones. Es improbable que alcance los volúmenes pasados. Ni siquiera es deseable, en mi opinión, la alta dependencia que la economía española, y la alicantina específicamente, tenía de este sector. La diversificación, la apuesta por la industria, la tecnología, los servicios, tiene que ser mucho más evidente de lo que lo fue en el pasado, pero sin la construcción costará mucho más salir de la crisis.

LO QUE OCURRE HOY ALREDEDOR DE LAS EMPRESAS (Y DE LOS EMPRESARIOS). 29.11.11

La internacionalización, decíamos ayer, es un factor fundamental para combatir la crisis en que seguimos inmersos. Y el uso adecuado de la tecnología, decimos, es otro de los factores clave para avanzar; y no solo para avanzar, incluso si solo quisiéramos mantener nuestra posición, no tendríamos otra alternativa que hacer un uso intensivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC´s). En otro contexto, evidentemente, Lewis Carroll escribía hace ya muchos años en su libro “Alicia en el País de las Maravillas”: “si quieres permanecer dónde estás, tendrás que correr con todas tus fuerzas; y si quieres avanzar, tendrás que correr aún más”.

Y en eso estamos. Tenemos que hacer un uso intensivo de las tecnologías de la información o un uso muy intensivo de las tecnologías de la información, que hoy ninguna empresa, aunque en su concepto inicial no considerara la información como uno de sus inputs básicos, puede vivir aislada del mundo exterior. Necesitamos información para conocer al momento como se mueven nuestros competidores; que esperan y qué opinan nuestros clientes de nuestro servicio; qué nuevos productos están surgiendo que compiten, sustituyen y/o mejoran los nuestros; cuál es el índice de eficiencia en el sector porque eso condicionará los costes y por tanto, normalmente, condicionará los precios. La mejora continua de ese índice de eficiencia es imprescindible hoy para ser competitivo. Necesitamos la tecnología para mejorar el servicio a los clientes y para vender más.

Y todo esto lo podemos conseguir –al menos lo tenemos que intentar- a través de un posicionamiento claro en todas las facetas, canales, redes, procesos, asociados a internet.

Ayer tarde, en CAMON Alicante e impulsado por nuestro Círculo de Economía de la Provincia de Alicante, desarrollamos un seminario con el objetivo de analizar el impacto de las redes sociales en las estrategias de marketing de las empresas, para lo que contamos con Lasse Rouhiainen –experto consultor en social media-, y con Alberto Inglés, CEO del Hotel Entremares, en La Manga. Desde una posición global, de experto en redes sociales y su utilidad para las empresas, con el contraste del trabajo real de una pyme, el hotel Entremares, que en tres años ha logrado una situación excelente en su posicionamiento en internet que ha redundado en un servicio mejor al cliente, mayor repetición de sus estancias en el hotel, su prescripción sobre clientes potenciales -especialmente a través de planteamientos de vídeo-marketing- y la confección de una base de datos muy amplia de clientes actuales y potenciales, que facilitan posteriores campañas de marketing, etc.

La importante participación de los asistentes al seminario, tanto de modo presencial en CAMON Alicante como de modo virtual desde puntos remotos conectados directamente con CAMON a través de la transmisión en directo del acto vía internet, muestra el interés del seminario y sobre todo del tema, fundamental como empezábamos diciendo para los negocios de hoy en empresas pequeñas y nuevas, pero también en las más grandes y consolidadas.

Este impacto de las redes sociales en las empresas es consecuencia, lógicamente, de su impacto en la sociedad, cuyos efectos económicos son, sin duda, muy importantes. Un ejemplo es el proyecto en que están trabajando científicos de la Universidad de Alicante para conocer las opiniones de los turistas que visitan la ciudad mediante el contenido de los mensajes que cuelgan en la red social Twitter. Calculan que aproximadamente entre el 20 y 25% de la población utiliza hoy en día un móvil con acceso a internet y el porcentaje «va en aumento», lo que aconseja a las empresas ese posicionamiento correcto en la red porque hacia ahí se desplaza la población (lo de la separación entre el espacio virtual y el espacio real cada día está más confuso), y ahí tenemos que estar las empresas.

Y hoy, como todos los días, tenemos todo tipo de noticias algunas positivas y otras negativas, con efectos inmediatos sobre nuestras empresas: en nuestros dos sectores básicos, el relacionado con el Turismo –aunque esto más que un sector, debemos considerarlo un grupo de sectores- y el sector de la construcción, tenemos noticias contradictorias. Mientras el turismo ha evolucionado bien en este último año (el gasto realizado por los turistas extranjeros –especialmente los británicos- que visitaron la Comunitat Valenciana el pasado mes de octubre registró un incremento del 22 por ciento respecto al mes anterior y del 9 por ciento respecto al mismo mes de 2011), el sector de la construcción continua en caída libre, con una pérdida de 49.000 empleos y más de 4.000 empresas en los últimos tres años y seguimos sin ver el fondo (los expertos hablan del inicio de la recuperación en 2014 o 2015, que es necesario reducir, que sin la construcción –como hemos reiterado en diferentes ocasiones en este blog- tenemos mucho más difícil la recuperación).

Terminamos con una noticia optimista: el importante repunte del Ibex –y de todas las bolsas europeas- ayer, como consecuencia de las hipótesis, no confirmadas, que apuntan a que la canciller Merkel dará su brazo a torcer y el BCE podrá adquirir deuda soberana de forma masiva de los países de la UE en riesgo. Ojalá esta tendencia se consolidara en la línea de mejora de la confianza de la que también hemos hablado muchas veces aunque es muy pronto para aventurar nada, que cualquier mínimo acontecimiento –incluso una simple hipótesis, como es este caso- puede suponer una reacción exagerada en las Bolsas. Pero bueno, esto es mucho mejor que lo que viene ocurriendo en los últimos tiempos (en los últimos años).