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La EFQM otorga a CaixaBank el Sello de Oro a la excelencia europea.

Nuestro socio CaixaBank ha recibido el Sello de Oro a la Excelencia Europea, la máxima valoración que concede la European Foundation for Quality Management (EFQM), en reconocimiento a la implantación de un modelo de gestión de calidad líder de acuerdo con los estándares internacionales.

CaixaBank ha obtenido una calificación superior a los 500 puntos en la evaluación realizada por EFQM de su modelo de gestión con clientes, empleados, accionistas y otros grupos de interés.

Entre los elementos más valorados en la obtención del galardón, EFQM ha destacado el “fuerte sentimiento de identificación” de los empleados de CaixaBank con el compromiso social. Asimismo, la clara orientación de servicio a los clientes, el liderazgo en banca de particulares, la apuesta por el crecimiento en el negocio, la innovación y la sólida posición de solvencia de la entidad han sido factores fundamentales para la concesión del premio.

EFQM realiza sus valoraciones bajo un modelo de gestión de la calidad integral, comparando los resultados de una organización con los criterios de excelencia en la gestión.

La mejora de la calidad, proyecto clave del Plan Estratégico 2011-2014

La mejora continua en la gestión de calidad es uno de los proyectos clave del Plan Estratégico de CaixaBank 2011-2014 que, bajo el lema “Marcar la diferencia”, define las principales líneas de actuación de la entidad para reafirmar su liderazgo y potenciar el crecimiento.

El reconocimiento de EFQM se suma a otros galardones de prestigio internacionales recibidos por CaixaBank durante los últimos meses. Recientemente, la revista financiera Euromoney galardonó a la entidad como ‘Best Bank in Spain 2012’. Además, CaixaBank recibió hace unos meses el premio al Banco Más Innovador del Mundo, en los Global Banking Innovation Awards, promovidos por el Bank Administration Institute y Finacle, mientras que la asociación internacional de cajeros, ATMIA, le otorgó el Trailblazer Award a la mejor innovación del año en el sector financiero en Europa, por el desarrollo del primer cajero “contactless”.

Cuando el jefe es el cliente

En el peor momento del paro, Mercadona generó 6.500 puestos el año pasado y arrastra 400.000 indirectos.

El modelo de Mercadona se basa en un armazón dirigido por su principal propietario y presidente, Juan Roig, que divide el “mundo” de Mercadona en cinco pilares: el jefe -los clientes-, el trabajador, el proveedor, la sociedad y el capital. Por ese orden, considera que la empresa debe graduar su cadena de satisfacciones para que el engranaje funcione.

Una máxima que aplica radicalmente es la del ahorro de costes en cualquier detalle: botellas de aceite cuadradas para que quepan más en una caja y mejorar la logística, briks de leche sin brillo que rebajan el gasto de impresión… Todo tipo de medidas que, con ahorros de céntimos por productos acaban suponiendo millones en los volúmenes que maneja.

Sus retos son dos, principalmente: mejorar sus secciones de frescos, especialmente frutería, y la salida al extranjero, que podría producirse el próximo año con la compra de una cadena en Europa.

(Extraído de http://www.expansion.com/2012/06/29/directivos/1340988554.html)

Y ¿cuál es tu misión?

Cada persona que viene a este mundo lo hace con una misión que cumplir, tiene unos objetivos y, para conseguir los mismos,  cuenta con determinados recursos y  medios. Sería un tema muy interesante para meditar y escribir sobre él, pero no es este el canal apropiado para hablar de la misión del hombre en el mundo.

Sin embargo, sí quiero hacer un breve comentario sobre la misión de la empresa, dentro de la sociedad, y del directivo dentro de la empresa.

Existen empresas que persiguen un objetivo social, benéfico, son empresas sin ánimo de lucro, normalmente fundaciones, asociaciones benéficas y ONG’s.  Y existen empresas, cuyo único objetivo es obtener el mayor beneficio económico posible, aún a costa de pasar por encima de quien sea y tener pocos miramientos ni consideraciones con clientes y empleados.

Debemos sentirnos afortunados si trabajamos en una empresa que nos da la oportunidad de desarrollarnos como personas y como profesionales; una empresa que, sin prescindir de su lógico y justo objetivo de perseguir la obtención de un beneficio económico, tiene muy en cuenta y respeta los intereses de sus clientes, fomenta y protege los derechos de sus empleados y es consciente de su deber para con la sociedad.

Estos sentimientos que, por cotidianos y obvios, puede que muchos tengamos aletargados, semidormidos en nuestra mente,  saltan a la plena conciencia y se hacen patentes con ocasión del enunciado de nuestra misión.

Con este enunciado, nuestra empresa pretende definir su sentido, su hueco, su encaje dentro del tejido socio-económico. Y del mismo deberían derivar las misiones de las distintas unidades organizativas de la compañía, coherentes, lógicamente, con la misión global.

Tengo claro que cada área, dentro de la empresa, tiene misiones distintas, y uniéndolas todas, como si fuera un perfecto mosaico, convergen y propician el cumplimiento de la misión general. Vistas así las cosas, nos podemos poner manos a la obra para buscar y definir la misión que corresponde a nuestra Unidad.

Preguntas como ¿cuál es nuestra aportación a la empresa?,  ¿cuál es el valor añadido con el que contribuimos?, ¿qué pasaría si no existiera nuestra Unidad?,  constituyen la base y punto de partida que nos llevaría a definir nuestra propia misión.

Un ejemplo de misión específica de un área comercial, construida con esta metodología de trabajo en equipo, podría llevarnos a:

  “Favorecer e impulsar la cultura comercial de nuestra empresa, transmitiendo, diseñando y ejecutando las estrategias comerciales más adecuadas, que faciliten y conduzcan a la obtención de los mejores resultados.

 Resolver o canalizar, con diligencia y amabilidad, las peticiones y demandas de nuestros clientes internos.

  Y todo esto, en un ambiente de trabajo agradable, con un alto grado de autonomía individual, basado en la confianza, que requiere coraje para decir las cosas que hay que decir, y consideración, para decirlas con respeto.”

Disponer de una norma escrita, que te sirva de clara referencia y guía orientadora de la actitud y conducta que tienes que seguir, que, además, ha sido diseñada y consensuada por todos los miembros dela Unidad, en un trabajo de equipo, sin imposiciones ni influencias exógenas, del que todos nos sentimos legítimamente propietarios, hace que nos tomemos el trabajo de otra manera, más responsable, más solidaria y mucho más placentera.

Desde aquí, invito a todos los directivos, con personas bajo su responsabilidad, a realizar este ejercicio de buscar y encontrar su propia misión. El esfuerzo, os lo aseguro,  merece la pena.

PAREMOS UN MOMENTO

Estamos en crisis. El día a día de nuestra empresa nos absorbe como si fuera un torbellino y nos hace girar y girar sin parar. Vamos saltando de mata en mata, apagando incendios. Intentando llegar al mes que viene.

Estamos en crisis, y nos dicen que para salir de ella hay que reinventarse, transformarse. Tenemos que ser la mariposa que sale de la crisálida tras haberse metido dentro en forma de gusano.

Paremos un momento. Llevamos meses, quizás años, mirando al suelo para no estamparnos corriendo entre brincos y malabarismos. Es necesario que nos detengamos, aunque solo sean unos minutos. Levantemos la cabeza. Sí, posiblemente nos duela el cuello por haber estado gacha tanto tiempo, pero nos aguantamos y la levantamos, para mirar hacia adelante, hacia el futuro. Parémonos a pensar adonde queremos llegar y de qué manera, porque de lo contrario,  correremos sin objetivo y, muchas veces, solo daremos vueltas sobre nosotros mismos.

Paremos un momento. Hay que reinventarse. Perfecto, pero eso es una tarea titánica, y no la puede afrontar uno solo. Párate y escucha. A tus clientes; ¿Qué esperan de ti? ¿Se lo estás dando? A tus colaboradores: Tienen ideas brillantes que pueden ayudarnos en esa reinvención.

Parémonos un momento. Miremos al futuro y escuchemos el presente, para saber de qué manera vamos a caminar ese recorrido que nos llevará adonde queremos llegar.

Tú tienes una misión importante, pero no la puedes afrontar solo. Tú tienes muy buenas ideas, pero no las tienes todas

Parémonos un momento, reflexionemos, y saquémosle todo el provecho al NOSOTROS que es tu empresa.