Categoría: Actualidad

Reflexión 11 Noviembre 2011

Para Javier Fuentes, director general de Grupo Redes de Venta Proactiva, “el vendedor del siglo XXI tiene que presentarse como una persona rigurosa en su planificación estratégica, capaz de gestionar de forma impecable su tiempo y su cartera de clientes; tendrá que ser experto, asesor, conocedor de nuevas tecnologías, -con especial atención a los sistemas informáticos de gestión que permiten realizar informes en tiempo real- y se convertirá en generador de nuevas soluciones y alternativas para conseguir que los productos y/o servicios de su empresa resulten más competitivos, representando el valor añadido que forma parte del producto global”.

Asimismo, este profesional debe saber transmitir seguridad y confianza por su empresa y sus productos. Por eso, la creatividad es una de las grandes bazas, debe buscar alternativas imaginativas frente a los conceptos tradicionales y hacer de cada excepción una oportunidad de negocio.

Reflexión 10 Noviembre 2011

Después de tantos años de consultoría y de seleccionar a muchos directivos, Diego Esteban, socio director de la agencia de head hunters Russell & Reynolds,  cree que el perfil del ejecutivo español ha cambiado mucho en los últimos años, “antes se daban oportunidades a gente joven, ahora las empresas buscan a gente aprendida. El directivo anticrisis es maduro, con visión de negocio, un profesional realista y pegado al terreno”.

“Las oportunidades laborales se han reducido mucho también para los ejecutivos. Las empresas, nuestros clientes, son más exigentes porque necesitan directivos que den resultados a corto plazo” y puntualiza: “Hay dos tipos de trabajadores, el técnico, que conoce su trabajo, y el profesional, que conoce el mercado”. Las empresas ahora buscan en el mercado a los profesionales que sean capaces de ver más allá de las cuentas de la empresa. Se trata de situarse en el mercado, en el sector en el que se mueve. No sólo de pensar en la empresa”.

Diego Esteban confía en qué se de la vuelta al mercado y que los directivos “sean capaces de hacerlo. Esos serán los que puedan hablar de éxito. Las ofertas para ellos no van a cambiar tanto en los próximos años y los buenos durarán poco en la calle. Interacción, versatilidad en su carrera, idiomas, dispuestos a viajar… Esas son las claves del éxito de muchos profesionales”. El valor de muchos profesionales de antes “era el de conocer a gente y tener buenos contactos. Eso cada vez es menos real. Ahora se valora la lealtad y el conocimiento del mercado”.

(Publicado en Expansión, 9.11.11)

Reflexión 9 Noviembre 2011

¿Ha aumentado el interés por crear cooperativas con la crisis?
Sí, además en todos los sectores. Por ejemplo, en el ramo de la vivienda protegida prácticamente se ha incrementado en un 30%, también en el trabajo asociado. Las cooperativas somos empresas que intentamos mantenernos en los mercados y no deslocalizarnos y eso hace que sepamos aguantar más.

Entonces, ¿se han visto menos afectados por los cierres y la pérdida de empleo?
Se han visto afectadas pero menos porque han tenido capacidad de aguante. Como la empresa es nuestra, aunque este mes cobremos la mitad, resistimos pensando que ya ganaremos más el que viene. Al ser propietarios y al mismo tiempo empleados tenemos que aguantar.

¿Qué ventajas tiene para un joven que está desempleado el convertirse en cooperativista?
Primero, lanzarse a ser empresario, a ser emprendedor, y, segundo, que lo haces con otros para compartir gastos y decisiones. Sabes que están apostando por tu propio futuro y, si eres joven y preparado, puedes salir adelante. Ha aumentado mucho este perfil, los menores de 39 años ya suponen casi la mitad de los cooperativistas, algo que no era habitual y que indica que cada vez más jóvenes lo ven como una salida del paro.

(De la entrevista de David Navarro a Vicente Diego, Presidente de la Confederación de Cooperativas de la Comunidad Valenciana, en Información)

Reflexión 8 Noviembre 2011

¿Ha aumentado el interés por crear cooperativas con la crisis?
Sí, además en todos los sectores. Por ejemplo, en el ramo de la vivienda protegida prácticamente se ha incrementado en un 30%, también en el trabajo asociado. Las cooperativas somos empresas que intentamos mantenernos en los mercados y no deslocalizarnos y eso hace que sepamos aguantar más.
Entonces, ¿se han visto menos afectados por los cierres y la pérdida de empleo?
Se han visto afectadas pero menos porque han tenido capacidad de aguante. Como la empresa es nuestra, aunque este mes cobremos la mitad, resistimos pensando que ya ganaremos más el que viene. Al ser propietarios y al mismo tiempo empleados tenemos que aguantar.

¿Qué ventajas tiene para un joven que está desempleado el convertirse en cooperativista?
Primero, lanzarse a ser empresario, a ser emprendedor, y, segundo, que lo haces con otros para compartir gastos y decisiones. Sabes que están apostando por tu propio futuro y, si eres joven y preparado, puedes salir adelante. Ha aumentado mucho este perfil, los menores de 39 años ya suponen casi la mitad de los cooperativistas, algo que no era habitual y que indica que cada vez más jóvenes lo ven como una salida del paro.

(De la entrevista de David Navarro a Vicente Diego, Presidente de la Confederación de Cooperativas de la Comunidad Valenciana, en Información)

Crecer para dirigir

(art. De Isidro Fainé, publicado en El País el 2.11.2011)

Hace cuatro años que se inició la que, posiblemente, podemos ya considerar como la recesión económica más profunda de la historia reciente. Hay muchos motivos que lo demuestran: el carácter global de la crisis, las medidas fiscales y monetarias aplicadas, la escasez de liquidez, los ajustes de gastos que afectan a toda la población, la necesidad de acometer procesos de reorganización y concentración en el sector bancario y, más recientemente, las dudas sobre un activo considerado tradicionalmente seguro: la deuda soberana.

¿Estamos, de verdad, saliendo de la crisis? ¿Dónde hemos llegado después de todo el esfuerzo realizado hasta el momento? En mi opinión, nos encontramos en una situación de estancamiento, con graves riesgos si no se toman las decisiones adecuadas. La única solución posible para superar la crisis, y volver a crear puestos de trabajo, es recuperar el crecimiento económico. Se pueden establecer medidas transitorias que ayuden a que el sacrificio no recaiga en los más débiles. Se pueden arbitrar ayudas que traten de paliar el dramatismo del momento. Pero solo cuando todas las empresas y organizaciones apuesten, con valentía, por recuperar la senda del crecimiento será cuando de verdad estaremos afrontando con responsabilidad ese reto.

Por ello, en estas circunstancias, los empresarios y directivos debemos asumir nuestra responsabilidad: manteniendo la calma, nuestros criterios y valores y, ante todo, sin perder la fe en nosotros mismos. Siguiendo nuestras intuiciones, adecuando la estrategia y concretando las prioridades, trabajando con inteligencia y corazón. Y siempre orientados al crecimiento.

Los empresarios y directivos tenemos que liderar ese cambio de actitud. Debemos tomar decisiones sabiendo que no podemos limitarnos a reajustar los costes, sino que debemos buscar y encontrar nuevas fuentes de ingresos. Habrá que dedicar más horas al trabajo para ser capaces de diseñar nuevos productos y abrir nuevos mercados. Y todo ello necesita realizarse con una gran dosis de realismo, es decir, cerrando operaciones y proyectos que generen nuevos ingresos y que, al mismo tiempo, potencien la ilusión, la esperanza y la confianza colectiva.

Podemos preguntamos, con sentido realista, ¿qué necesitamos para volver a la senda de crecimiento? Sin ánimo de ser exhaustivo, deberíamos:

– Orientar nuestras empresas al exterior. Los países de nuestro entorno y, especialmente, los países emergentes presentan atractivas perspectivas de crecimiento. Por este motivo, debemos dirigirnos a ellos para ampliar nuestras oportunidades de negocio y las fuentes de nuestros ingresos.Y no es una misión imposible. Sabemos y podemos hacerlo. Para las empresas del Ibex, el mercado internacional ya representa aproximadamente dos tercios de su cifra total de negocio. Y, también, muchas pequeñas y medianas empresas están sobrellevando mejor el temporal gracias a haberse atrevido a dirigirse al exterior. Hay que seguir su ejemplo y apostar por el crecimiento.

– Identificar nuevas oportunidades. Hoy en día, liderar también significa poner en marcha prácticas de empresa que cuestionen lo convencional. Abrirse a nuevos sectores, identificar oportunidades en negocios cercanos a nuestra actividad tradicional, la que conocemos de primera mano. Resulta imprescindible construir organizaciones capaces de crecer desde el conocimiento del cliente, porque este debe ser el centro sobre el que gire toda la actividad empresarial. La confianza, calidad de servicio y vinculación deberían ser ejes prioritarios para construir un modelo de negocio sostenible a largo plazo.

Para avanzar en las ventas, no hay más remedio que crear una cierta tensión, como vemos que sucede con los deportistas. Y esa tensión se consigue proponiendo metas difíciles, pero razonables; introduciendo un cierto ranking comparativo; vigilando de cerca, todos los días, la evolución de las operaciones; procurando mejorar, permanentemente, el amplio abanico de productos; cuidando el binomio calidad/precio; evitando la duplicidad de jefaturas, que siempre acaba con más burocracia.

– Revisar las estructuras de costes. España se encuentra en pleno proceso de desapalancamiento del sector privado y, como tal, se hace imprescindible revisar las estructuras de costes, racionalizarlas y, cuando sea necesario, aprovechar las economías de escala a través de la consolidación. Hay que aportar sentido práctico y realista a nuestras actuaciones. No son momentos de dudas, son momentos de determinación.

Para llevar a cabo estos planes de acción se requieren directivos capaces de interpretar el mundo exterior. Esto se consigue con una actitud observadora y constructiva, siempre dispuesto a aprender, y asumiendo que puedan cometerse errores que, seguro, serán fuente de aprendizaje. Además, el directivo tiene que ser consciente de sus propias limitaciones y saber apoyarse en sus colaboradores, incorporando sus aportaciones, sus análisis, sus ideas y sus experiencias. Más que nunca, el directivo tiene que saber trabajar en equipo y con visión de conjunto. Esto permitirá no solo crecer en resultados a las organizaciones, sino también crecer a nivel personal a todos los empleados.

El directivo de nuestros días no debe olvidar que las empresas modernas que alcanzan el éxito trabajan con el convencimiento de que sus empleados son el más importante de sus grupos de interés. Más que los clientes y más que los accionistas. Son conscientes de que si los empleados están contentos y motivados, los clientes estarán bien atendidos, generarán negocio y ganarán dinero para repartir buenos dividendos para todos los accionistas.
Como decía Ortega y Gasset, “es falso que en la vida decidan las circunstancias. Las circunstancias son el dilema, siempre nuevo, pero quien decide es nuestro carácter”. La situación es delicada, pero tenemos la responsabilidad de liderar la salida de la crisis.

Ha llegado el momento de demostrar que, cuando las adversidades nos golpean, cuando la situación es exigente y difícil, cuando los objetivos marcados parecen fuera de nuestro alcance, los empresarios y directivos somos emprendedores que actuamos con determinación. Debemos resistir, sin perder ni los principios, ni los valores, ni las formas. Haciendo lo que decimos y diciendo lo que hacemos. Sin rendirnos al fracaso.

En un momento tan difícil como el actual, los directivos tenemos la oportunidad de cambiar el rumbo de la historia, a través del compromiso firme de pensar en positivo. Hemos de ser capaces de ver lo invisible -lo que otros no veían-, sentir lo intangible -lo que otros no captaban- y lograr lo imposible -lo que parecía fuera de su alcance-. De este modo, podremos ofrecer a las personas la ilusión de un trabajo, la posibilidad de sentirse útil y la energía de seguir forjando una vida con sentido, una familia y, muy probablemente, una sociedad más justa.

Isidro Fainé es presidente de La Caixa y de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE).

¿Quién se anima a emprender?

Un tema recurrente al que aludimos con frecuencia, como no podía ser de otra forma en estos momentos, es el de la situación económica y social en la que nos encontramos, es decir, la famosa “crisis” que nos azota despiadadamente y que no sabemos muy bien cómo atajar.

Al principio, de una manera un tanto autocomplaciente, nos decíamos que no iba a durar mucho, que en un “par de años” volveríamos a la senda de la recuperación, que era un “bache pasajero”… pero la realidad nos ha demostrado que no ha sido así y hoy por hoy parece que ni siquiera quien se supone que debe guiar este proceso tiene muy claro cómo hacerlo.

Hay quien opina que para dejar atrás este escenario no necesitamos ayuda externa, que depende de nosotros cambiar nuestra percepción hacia el empresariado y el emprendedurismo, pues serán los autónomos, las cooperativas y  las pymes
los motores del empleo que tanto necesitamos.

Desafortunadamente cabría matizar que nuestro país se caracteriza por un alto nivel de aversión al riesgo. Como muestra un botón: para un tercio de nuestros estudiantes su máxima aspiración es llegar a ser funcionario.

Igualmente, mientras que en Estados Unidos un 70% de ellos quiere ser emprendedor, en España este porcentaje cae hasta un casi anecdótico 8%.

Entre otras causas podríamos apuntar al miedo al fracaso instaurado en nuestra cultura, las diversas trabas que se encuentran los emprendedores para crear empresas, mantenerlas y consolidarlas, así como el poco apoyo que reciben tanto de la sociedad como de las administraciones.

Mientras en otros países se aplaude a aquellos que intentan emprender aunque fracasen, en el nuestro si ocurre ésto, si fracasas, dificilmente conseguiras una segunda oportunidad, pues es fácil que quedes estigmatizado.

Sin embargo hay muchos casos de éxito que nos demuestran que con una buena idea, esfuerzo y constancia se puede llegar lejos.

Y vosotros qué creéis ¿puede ser una solución apoyar a los emprendedores?, ¿alguien se atreve a emprender?

Autor: José Luis Gascó es Director del Master de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad de Alicante, publicado en Campus y Empresa.

El ‘hub’ de Tel Aviv busca promover la innovación social, tecnológica y medioambiental entre empresarios

El grupo de Tel Aviv aspira a promover la iniciativa empresarial entre compañías extranjeras que quieren establecerse en Israel

El hubde Tel Aviv forma parte de una red internacional de espacios abiertos a la innovación cuya idea es juntar bajo el mismo techo las oficinas de empresarios que trabajan, en principio, en proyectos que ayudarán a mejorar el bienestar y a promover “un mundo mejor”. Este tipo de “incubadoras” está presente en ciudades como Madrid, Mumbai, Nueva York, Berlín o Johannesburgo.

El hub de Tel Aviv constituye una iniciativa privada por la cuál cualquier empresa interesada puede alquilar un espacio en sus oficinas desde el que trabajar, con un paquete completo que incluye la utilización de todas sus instalaciones por horas.

En la actualidad, dicho espacio cuenta con más de 50 empresas en sus instalaciones, entre las que se incluyen productoras cinematográficas, empresas de software y telecomunicaciones, etc. Según Danny Gal, cofundador de la iniciativa, “ninguna enseña está excluida de trabajar en nuestras oficinas. Somos una sociedad autosuficiente y todo el que viene a trabajar aquí encuentra lo que está buscando”.

Aunque, dadas las características del mercado israelí, el denominador común de las empresas presentes en el hub apunta al sector de la alta tecnología, en él se promueven las energías renovables y las iniciativas para “crear un mundo mejor”.

En las oficinas del hub se comparte conocimiento y recursos, se establecen acuerdos de colaboración entre empresas y se trabaja por separado y en conjunto para crear y promover nuevas ideas. Es un ambiente ideal para un joven emprendedor que lucha por sacar adelante su nueva empresa o para la pyme extranjera que busca conocer, colaborar y participar en el mercado israelí.

Fuente: ICEX