¿Sabes diferenciar los cuatro tipos de crowdfunding?

Sin títuloComo un Fuenteovejuna de las finanzas, el crowdfunding representa el éxito de la inversión colectiva como fórmula para sacar adelante nuevos proyectos empresariales.

Entre todos lo financiaron y él solito arrancó. Ese juego de palabras que parafrasea un refrán clásico refleja muy bien la esencia del crowdfunding: la aportación colectiva de diferentes inversores a través de las nuevas tecnologías para arrancar un proyecto. Es decir, aúna en un solo concepto dos de las tendencias clave de los últimos tiempos: el fintech (las tecnologías financieras) y la economía colaborativa.

Hay varios tipos de crowdfunding y lo importante es saber cuál le interesa más a tu proyecto, aunque, para la mayoría de los expertos, su elección dependerá sobre todo de la fase del negocio en la que te encuentres. Joan Riera, profesor de ESADE, lo explica muy bien. “La primera etapa correspondería al crowdfunding de donaciones y de recompensa, en el que el emprendedor tantea el mercado para generar métricas. Cuando ya ha validado el producto se va al crowdfunding equity para levantar capital para arrancar. Y una vez en marcha, cuando necesita circulante, acude al crowdlending”. Veámoslos en detalle.

– Crowdfunding de donaciones

Varios particulares realizan microdonaciones para sacar adelante un proyecto sin obtener nada cambio. Normalmente este tipo está más vinculado a proyectos sociales y/o culturales, aunque es cierto que también lo podemos ver de
forma muy minoritaria en proyectos empresariales.

– Crowdfunding de recompensa o perk-based

La primera fórmula de crowdfunding propiamente empresarial y la más extendida en nuestro país. Como resume Manuel Balsera, director del Máster en Digital Marketing de ESIC, “se utiliza para sacar la beta del producto al mercado. A cambio, ofrecen un descuento, precio más asequible o exclusividad, que sería la recompensa”. Como un preencargo. Es útil para testar la viabilidad de tu propuesta y generar métricas. No hay participación en la compañía ni devolución del dinero. La media de captación ronda los 20.000 euros. En 2014 en España movió 35 millones de euros.

– Crowdfunding equity o de inversión

Como recuerda Alejandro Cremades, CEO de la plataforma Onevest, es el tipo más joven “fruto de la JOBS Act firmada por el presidente Obama en abril de 2012”. Hay intercambio de capital por acciones en la compañía. La media de capital oscila entre los 30.000 y los 300.000 euros (aunque recientemente Pedro J. Ramírez superó los 3,5 millones de euros para su nuevo proyecto). En EE.UU pueden llegar a los 5 millones de dólares. La rentabilidad rara vez llega a los dos dígitos. En 2014 alcanzó los 10,5 millones de euros.

– Crowdfunding de préstamo o crowdlending

Es un préstamo a cambio de un interés. Se vincula más a la financiación de circulante y por tanto a una tercera fase de la startup. Como resume Arturo Cervera, fundador y CEO de Comunitae, “somos más parecidos a la banca, hacemos una selección de proyectos y analizamos que sean viables, que funcionen y tengan solvencia”. Las peticiones pasan por los departamentos de riesgo de las plataformas, pero al repartirse el riesgo entre varios prestamistas es más fácil alcanzar las cantidades buscadas. “Ha crecido 65 veces desde 2009 en el mundo”, recuerda Cremades.

En España ha experimentado un incremento del 300% desde el 2013, pasando de los 2,8 millones a superar los 13. Puede ser de dos tipos, “francés (el inversor recibe pagos mes a mes) o americano (el inversor recibe todo el dinero más el interés al final del préstamo)”, explica Sergio Navarro, director de Ventas de Zencap. El interés medio es más alto que el que cobran los bancos: entre el 4,99% y el 20%.

Fuente: Emprendedores.es

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