VENTAJAS DE LA COMUNICACIÓN INTERNA.

Hablábamos en el post anterior de la Comunicación interna como elemento imprescindible para el funcionamiento correcto de las empresas y es que, sin duda, aporta ventajas muy difíciles de conseguir de otra forma, convirtiéndose en una vía de definición de ventajas competitivas sostenibles para la empresa puesto que se basan en elementos intangibles que van mucho más allá de los propios canales utilizados para la puesta en marcha del plan de comunicación de la compañía.

Un buen plan de comunicación interna  ayuda a desarrollar la identidad y la cultura empresarial en un clima de confianza, con la participación de todos los componentes de la empresa, lo que genera un clima laboral positivo que blinda a la empresa, en tiempos de bonanza, de posibles incursiones de competidores en la captación de empleados, a la vez que facilita el compromiso de la plantilla en tiempos de dificultad con el éxito de la compañía.

Más allá de aquel concepto de que “la información es poder”, en Comunicación Interna y en este tiempo tecnológico, de información en red, yo diría que “la información es seguridad”, es garantía de hacer las cosas bien, de la forma correcta y en la dirección correcta. Y eso, dentro de la empresa, significa a través de un plan perfectamente estructurado de comunicación que facilite a toda la plantilla el conocimiento global de la compañía, los objetivos, las prioridades, … y con todo detalle la información necesaria para hacer correctamente el trabajo asignado, así como los medios necesarios para facilitar y canalizar la creatividad de toda la plantilla, de manera individual y a través de los equipos formales e informales de trabajo.

Es, por tanto, un vehículo de unión de todas las personas de la empresa que incorpora seguridad en las relaciones profesionales (y también personales) y como tal, elimina dudas, conflictos, facilita la coordinación de actividades y aporta coherencia a todas las tareas de la organización, lo que trasciende a las relaciones de la empresa con todos los demás grupos de interés, ayudando a conformar esas ventajas competitivas que comentábamos, basadas en la seguridad y consistencia de relaciones a largo plazo.

Y por supuesto, desde la confianza de las personas y la seguridad de las relaciones, la comunicación interna es el principal vehículo para abordar el cambio, tan importante en este tiempo –y de aquí en adelante, que ya hemos repetido muchas veces que el cambio es el signo de nuestro tiempo, que lo único que permanece es el cambio-. Cambio tanto como evolución de la compañía como en tanto que revolución cuando la simple evolución no fuera suficiente.

Evidentemente un buen plan de comunicación interna no es suficiente para lograr el cambio si no hay un programa de cambio perfectamente diseñado, pero un programa de cambio sin un buen plan de comunicación interna está abocado al fracaso. No es posible -al menos no es nada fácil, ni tiene ninguna garantía- cambiar una sociedad contra los miembros de la sociedad. Cualquier cambio relevante en los objetivos, formas de relación, planes de actuación, … en una empresa, requiere de la participación –cada uno dentro de su responsabilidad- de todos los miembros de la empresa, y eso solo es posible a través de los planes de comunicación interna.

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