Si de verdad quieres saber, pregunta

Solo un breve comentario a raíz del último taller del Círculo “Cómo captar lo que quieren los clientes”.

Este no es un tema más entre los elementos que es necesario gestionar correctamente si queremos tener éxito en nuestra empresa. Es “el tema”: identificar las necesidades y expectativas de los clientes para estar en condiciones de satisfacerlas adecuadamente.

Las empresas solo se justifican en función de que sean capaces de desarrollar y vender productos y servicios útiles para sus clientes objetivo. Y para eso tienen que desarrollar múltiples actividades, pero todas orientadas a conseguir la satisfacción del cliente y, cuando sea posible, su lealtad. El motor, ya digo, el cliente.

Viene bien recordar en este punto una definición de calidad sobre la que hemos debatido en diferentes momentos en el blog del Círculo: “adecuación constante y eficiente de nuestro producto/servicio a las expectativas de nuestros clientes, de manera que su percepción suponga una ventaja competitiva permanente sobre nuestros competidores”.

El cliente, por tanto, en el centro de la actividad constantemente. La pregunta es ¿cómo conseguimos diseñar y venderle el producto que se adapta a sus necesidades cambiantes?. Y la respuesta a esta pregunta depende de cuál sea la orientación y la estrategia de la compañía: O eres el mejor, o eres diferente o eres el más barato. Y seguramente la aspiración a ser el más barato es poco sostenible en un mundo tan global.

La clave para avanzar está, sin duda, en fabricar y vender exactamente el producto/servicio que necesita el público objetivo al que nos dirigimos, en las condiciones que esos clientes potenciales pueden aceptar. Y hacerlo de manera diferente a como lo hacen nuestros competidores que, efectivamente, ya no son solo los que tenemos próximos a nosotros, al menos en el sentido tradicional de proximidad entendida como concepto físico.

Con los grandes avances aportados por la rápida extensión de la tecnología y la logística, el concepto de proximidad está en el número de clicks que tengamos que utilizar para llegar al producto que queremos, en las condiciones que queremos.

La diferenciación, por tanto está en el producto y en el servicio y en cómo ambos son percibidos por el cliente, cuestión que no conviene imaginar por los errores en que podemos incurrir, máxime con las facilidades que tenemos para conocer la opinión real de los clientes

Y esa opinión, en efecto,  solo nos la puede dar el cliente si sabemos preguntarle y somos capaces de recoger y utilizar correctamente la información que nos proporciona, tanto en nuevos proyectos empresariales como en la adaptación constante que la empresa tiene que hacer de su producto  a las necesidades y expectativas cambiantes de sus clientes objetivo.

Disponer de una metodología que nos ayude a abordar profesionalmente este aspecto básico de la gestión empresarial, ha sido propuesta de este taller Cómo captar lo que quieren los clientes, organizado por el Círculo de Economía de la Provincia de Alicante con la colaboración del COITIA y la Cátedra Prosegur de la Universidad de Alicante, e impartido por Josué Gadea, Economista, máster en Dirección de Marketing y gerente de Visual & Game Training.

Resultó realmente útil para todos los que decidimos y pudimos asistir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *