La mejora continua. No es posible el éxito empresarial a largo plazo con criterios de gestión de personal solo de corto plazo (11).

Aún en condiciones de compatibilidad de los valores, la cultura, la estructura y las prácticas empresariales con la exigencia creciente del entorno, en el actual contexto –caracterizado, como hemos dicho en repetidas ocasiones, por la globalización, la internacionalización de la economía, el incremento de la competencia o el impacto creciente de la tecnología-, es imprescindible para la supervivencia adaptar constantemente nuestras prácticas, productos, servicios, procesos, a esas exigencias crecientes, y hacerlo con seguridad, evaluando su impacto en la empresa antes de su extensión masiva.

En condiciones normales, la mejora continua será la forma de trabajar de las empresas que quieran mantener su capacidad competitiva en este contexto cambiante.

Y en este punto, la extensión del ciclo PDCA (Ciclo de Thomas Shewhart, 1924, para la implantación de mejoras: Planificar (Plan)  Ejecutar (Do) Comprobar (Check) Actuar-Repetir (Act) ) a la práctica diaria de la empresa tiene un papel muy importante. Este ciclo, como herramienta fundamental para implantación y mantenimiento de la calidad, se basa en el concepto de que la calidad no es un concepto absoluto, sino que depende básicamente de las expectativas del cliente y la empresa debe adaptarse –anticiparse cuando sea posible- a esas expectativas, que tienen que ver con las prestaciones del producto, con el precio, con las necesidades del cliente, con los productos alternativos, con la acción de los competidores, …

El ciclo PDCA incorpora una forma de trabajar que cuestiona permanentemente la forma de hacer las cosas en la empresa con el objetivo de mejorarlas, en cuatro fases: identificar procesos, productos, … susceptibles de mejora (Plan = Planificar); identificar y poner en marcha en entornos controlados programas que pretenden mejorar los elementos identificados anteriormente (Do = Hacer, ejecutar); comprobar los resultados de los programas puestos en marcha sobre los elementos a mejorar (Check = Comprobar); una vez comprobado el efecto positivo el nuevo programa, extenderlo a toda la organización (Act = Repetir, extender)

L. Schultz y B. Parker en “Visioning the Future” (Ed. Malean & DeVogel – 1988) proponen algunas de las preguntas para cada una de las cuatro etapas

· Planificar (P = Plan)
¿Qué es lo que debería existir –producto, proceso, …-?, ¿Qué expectativas no cubrimos?, ¿Qué coste podemos mejorar?… ¿Qué cambios son necesarios? ¿Qué obstáculos deben ser superados? ¿Cuáles son los resultados que necesitamos alcanzar? ¿Existe información disponible? ¿Qué informaciones adicionales necesitamos?
· Ejecutar (D = Do)
Identificar el mejor de los programas capaces de mejorar el resultado deseado e implementarlo en un entorno controlado que permita obtener conclusiones relevantes sin condicionar el comportamiento de la organización.

· Controlar (C = Check)
Medir, controlar las consecuencias de la aplicación del programa anterior. Corregir desviaciones, modificar el programa, buscar alternativas cuando los resultados no fueran los esperados; implantar la nueva solución y volver a medir y contrastar, y cuando el resultado sea el previsto…
· Actuar (A = Action)
Repetir, extender el proceso, producto, programa… a toda la organización … y vuelta a empezar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *