Autor: lauramateo

10 pasos para emprender con éxito

En muchas teorías se habla de que podemos llegar a triunfar repitiendo una serie de patrones o de formas de actuar que conducen al éxito. Es recomendable conocer qué están haciendo otros, qué funciona mejor y absorver dichos patrones para que nos sirvan en nuestro propósito.

Hay algunas actitudes comunes a todas las personas exitosas, algunas de ellas se reflejan en los pasos incluidos en lainfografía que queremos compartir contigo, aunque permítenos que interpretemos dichos puntos a nuestro modo:

Sueña: Tener proyectos y sueños es una condición fundamental para lograr el éxito, que al final no es más que lograr ser felices con lo que hacemos y aportar todo lo que está en nuestra mano en cada proyecto que emprendemos. Sin sueños, no hay ilusión ni motivación y, por tanto, difícilmente llegaremos a la acción.

Plantea objetivos y acciones: Pero no basta con tener buenas ideas o sueños, si no los ponemos en marcha, si no nos fijamos objetivos para organizar nuestras acciones, difícilmente llegaremos a ningún lugar.

Aprende de los mejores: Sin duda puedes aprender mucho de los que ya han logrado objetivos que deseas. Muchas veces nos empeñamos en ver a los demás con ojos críticos en vez de sacar de ellos las enseñanzas que pueden facilitar nuestro propio camino.

Prepárate: Sin formación y constante mejora e innovación, poco podremos hacer. No basta con formarse sino con poner en práctica lo que aprendemos. Cada experiencia es un buen momento para aprender y mejorar.

Persevera: No te rindas. Puede que no sea fácil pero si cesas en tu empeño, seguro que no consigues el objetivo.

Acepta el fracaso: Si las cosas no son como pensabas, aprende del camino y mejora. Evita el miedo al fracaso, es el mejor momento para aprender.

Disfruta el ahora: La felicidad y el éxito se encuentran en cada paso del camino. Si haces lo que amas y pones pasión en tu trabajo, el éxito acabará llegando.

Huye de personas tóxicas: No te dejes afectar por personas que intentan desanimarte. Rodéate de personas que te aporten y motiven.

Aporta a los demás: En cualquier trabajo debemos aportar y ayudar a otros. Da un servicio excelente. No pienses en tu beneficio sino en el de tu cliente.

Sigue soñando: No te rindas y no dejes de mejorar. Si alcanzas objetivos, fíjate otros que te permitan seguir avanzando.

A continuación os dejamos la infografía que completa esta información. No te preocupes por el pasado o el futuro. No es tarde para empezar, lo importante es que no lo retrases más. Empieza a trabajar en tu proyecto, cada paso te acerca a tu objetivo.

¿Empezamos ya?

¿Te gusta hablar en público?.Consejos para no ser un@ más.

Hasta los más aventajados oradores tienen alguna anécdota que contar para responder a esta pregunta. Hacer una presentación ante un grupo de personas siempre produce algún tipo de ansiedad, pero ello no impide que sea una necesidad que como profesionales tendremos que realizar si queremos validar nuestra capacidad.

En las siguientes líneas incluimos una serie de consejos que pueden ayudarnos a resolver estas situaciones, no son una varita mágica pero sin duda inciden en algo importante: la preparación como base fundamental para minimizar una parte de la ansiedad asociada a esta situación. Al final  el objetivo es que estos consejos te ayuden a no ser “un@ más” y ser recordado como un buen comunicador capaz de llegar a su público.

  1. Da comienzo a tu conferencia de una forma distinta. No seas convencional, no utilices las mismas frases de siempre. Comienza de una forma que sorprenda a tu audiencia y les haga prestar atención. Con esto no queremos decir que todo vale, sea cual sea tu inicio, debe de tener relación contigo y con el tema que se va a tratar. Según Gonzalo Álvarez, las primeras diez palabras de tu presentación son tan importantes como las 10.000 siguientes.

Puedes empezar contando una historia, una anécdota, utilizando alguna cita conocida o incluso imágenes, pero siempre en relación con el tema a tratar.

2. Cuida el diseño de la presentación que vas a utilizar. No dejes que un mal diseño acabe por destrozar tu presentación. Utiliza imágenes que ilustren lo que estás diciendo pero que no te roben el protagonismo, obteniendo más atención que tus propias palabras. El ponente es lo más importante, la presentación es un apoyo a tus palabras. Si incluyes mucho texto conseguirás que el público acabe leyendo y no prestando atención. Si lo das todo en la presentación, ¿qué valor aportan tus palabras?

Sobre este tema puedes consultar ideas interesantes en el libro Presentación Zen de Garr Reynolds.

  1. Adapta tu mensaje al público al que se dirige. No es lo mismo hablar para muchas que para pocas personas, para diferentes públicos de diferentes edades, para jefes o para clientes… El mensaje debe adaptarse para que llegue al público, para ello debemos conocer ante quiénes vamos a intervenir. En ocasiones lo tendremos claro pero, otras veces, deberemos investigar un poco sobre qué personas van a asistir a nuestro curso o ponencia.
  2. Establece un vínculo emocional con tu audiencia. Otro consejo que puede funcionar en este sentido es utilizar materiales que tengan que ver con el público, que despierten en ellos un vínculo emocional.

Por ejemplo, puedes aportar ejemplos relacionados con aspectos del lugar o la población en la que vas a realizar la charla o, si el curso es de varios días, introducir conversaciones o datos obtenidos los días anteriores.

  1. Prepara los contenidos para cada charla. No te dejes llevar por la comodidad utilizando los mismos materiales para varios cursos o diferentes situaciones. Debes adaptarte a cada momento, público y temática que vayas a tratar, elaborando una presentación distinta según las necesidades de cada intervención.
  2. Deja claras las ideas más importantes de tu discurso. Una persona no recuerda más de 2 ó 3 ideas clave, así que no tiene sentido empeñemos en incluir grandes dosis de información en nuestros cursos o charlas. Aunque demos más ideas, siempre deberemos dejar claro cuáles son las ideas principales que queremos que se recuerden y trabajar sobre ellas varias veces durante la ponencia.
  3. Trabaja tu comunicación verbal y no verbal. Transmitimos tanto verbal como no verbalmente y debemos cuidar nuestra comunicación. Se trata de un aspecto fundamental para que ambas comunicaciones sean coherentes y transmitan lo que deseamos sobre nosotros y nuestro mensaje. Podemos trabajar la comunicación. Una forma muy efectiva es grabarnos “en acción” y detectar los campos que podemos mejorar.

Es importante transmitir seguridad. Todos tenemos dudas y miedos en algún momento pero debemos evitar transmitirlos a la audiencia. Si no nos sentimos seguros se nota y se transmite. ¿Cómo ganar seguridad? A base de experiencia y, como veremos más adelante, con mucho ensayo.

  1. Acepta las críticas y que te sirvan para mejorar. El feedback que puede aportarnos el público al que nos dirigimos es una información valiosísima que nos va a permitir mejorar los aspectos que tengamos menos desarrollados.

Tus clientes más insatisfechos, son tu mejor fuente de aprendizaje.

Bill Gates

9. Ensaya, ensaya, ensaya. Como explican Laurent y Bang Rouhet:

para tener éxito al hablar en público no se puede dejar nada a la improvisación. Hay que ensayar mucho para ser natural y espontáneo.     

10.  Ajusta tu discurso al tiempo. Es importantísimo ajustarse al tiempo que tenemos disponible, no pecando por exceso ni por defecto. Podemos dejar un poco de tiempo para preguntas, pero siempre contemplado en nuestra planificación.

Una charla interesante puede acabar siendo valorada como negativa si se hace demasiado larga. Planifiquemos bien el tiempo, los descansos y las cuestiones que puedan surgir, es una muestra de respeto hacia el tiempo de nuestra audiencia y hacia el nuestro propio. Es cierto que determinadas personas pueden tener más facilidad que otras para expresarse, pero todo se mejora a través de la práctica, la experiencia y el ensayo. Si quieres alcanzar discursos realmente interesantes y de calidad, deberás ensayar cada ponencia, lo que además te servirá para determinar el tiempo que va a llevarte cada una de las partes a tratar y organizarla así de forma óptima.

Todos estos consejos van a ayudarnos a llevar a cabo intervenciones que realmente lleguen a la audiencia consiguiendo que nuestro público nos recuerde como buenos oradores.

Podemos ser malos ponentes, mediocres o buenos comunicadores.

¿Cuál es tu decisión?

¿Qué es el coaching y cómo puede ayudarme en mi desarrollo profesional?

El origen de la palabra Coaching, tal y como se explica en este artículo, se remonta a los coches utilizados entre los siglos XV y XVI que tomaron el nombre de la ciudad húngara de Kocs, a unos 70 kilómetros de Budapest.

Estos coches se convirtieron en un símbolo en la excelencia del transporte de personas entre un lugar y otro. El Coaching también transporta a personas desde el lugar desde el que parten hasta el que quieren estar, es por ello que se tomó esta palabra, en su evolución inglesa, como coach.

Además también tiene connotaciones como “entrenador” por lo que muchas veces ha sido comparado con los entrenamientos en la práctica deportiva.

Fundamentalmente el coaching nos ayuda a conocernos mejor desde otras perspectivas, rascando la superficie para llegar a un análisis más profundo  a través de las preguntas abiertas que formula el coach.

Llegaríamos, por tanto, a la siguiente definición de Coaching de la ICF – España:  “Es el arte de hacer preguntas para ayudar a otras personas, a través del aprendizaje, en la exploración y el descubrimiento de nuevas creencias, que tienen como resultado el logro de los objetivos”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Existen distintos tipos de Coaching, como puede observarse en la imagen. En el Programa de Desarrollo de Directivos y Emprendedores de la Universidad de Alicante se trabaja un Coaching eminentemente Ejecutivo, aunque en ocasiones puede tener otras connotaciones  a la hora de trabajar en equipo o en la organización.

El Coaching se apoya en unas determinadas creencias que son las siguientes:

  1. Las personas pueden cambiar.
  2. Los comportamientos cambian nuestra identidad.
  3. Las personas no hacen las cosas mal a propósito.
  4. Nuestra percepción de la realidad no es la realidad.
  5. Todo individuo tiene talento.
  6. Tomar el error como aprendizaje nos acerca a la meta.

En este proceso el compromiso del coachee es fundamental para el éxito ya que  el proceso de cambio no es fácil y realmente es esa persona quién deberá comprometerse y trabajar para lograr los objetivos fijados, con el apoyo y orientación de su coach. Sin compromiso no hay cambio.

Una herramienta sencilla que nos puede ayudar a definir qué ámbitos tratar en las sesiones es la rueda de la vida. Gracias a este sencillo ejercicio podemos detectar áreas de mejora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El propio coachee se evalúa en distintos aspectos viendo si la rueda es “redonda” o si está “desequilibrada” lo que puede suponer problemas o puntos a trabajar.

En esta rueda pueden evaluarse distintas competencias y también puede ser valorada por otras personas por lo que podremos tener una evaluación sobre cómo se ve una determinada persona respecto a ellas y cómo valoran los demás a esta misma persona.

El coaching es, por tanto, una herramienta realmente interesante en el ámbito ejecutivo, complemento y apoyo a nuestro desarrollo profesional y personal.

Esta información fue extraída de la sesión sobre Coaching del Programa de Desarrollo de Directivos y Emprendedores de la Universidad de Alicante llevada a cabo por Kerstin Healy José Manuel de Haro, donde además se realizaron sesiones de «Coaching exprés» para probar la herramienta.

¿Te atreves a soñar?

Hemos encontrado en internet este motivador vídeo que queremos compartir con vosotros ya que muestra el espíritu del soñador, de las personas que se conocen a sí mismas, tienen claros sus objetivos y estrategias y se atreven a luchar por sus sueños.

Es importante tener sueños, saber qué queremos conseguir en el futuro. Para conseguirlos debemos poner fecha de caducidad a nuestros sueños (plazos) y trabajar para alcanzarlos. La actitud con la que enfrentes este trabajo es fundamental, te puede ir muy bien… ¡¡¡todo depende de lo que tú creas!!!

En el vídeo se analizan de una forma directa y muy visual las diferentes zonas a las que te enfrentas cuando luchas por tu sueño que se resumen en la siguiente imagen.

Zona de confort.

Te encuentras en esta zona cuando te mueves en tu entorno, un entorno que dominas y dónde te encuentras cómodo. Es lo que ya conoces, los hábitos que ya tienes implantados en tu vida, tus comportamientos y habilidades ya adquiridos, etc.

Zona de aprendizaje.

Es la zona a la que sales para ampliar tu visión del mundo. Cuando aprendes, haces nuevas cosas, tomas en cuenta otros puntos de vista, adquieres nuevos hábitos o conoces otras culturas. Hay personas a las que les gusta este desafío y suelen estar en su zona de aprendizaje. Sin embargo a otros esto les asusta y prefieren permanecer en su zona de confort.

Zona de pánico o zona de no experiencia.

Es una zona desconocida en la que todavía no hemos estado y para la que no tenemos referencias. Escucharás a muchas personas que te avisarán de que en esta zona te pueden pasar cosas terribles. Normalmente te dirán esto personas que nunca salen de su zona de confort.

Esta zona se puede convertir en la zona mágica, en la que ocurren cosas maravillosas, la zona de los grandes retos, donde los sueños ocurren.

Al acceder a esta última zona lo que va ocurriendo es que tus zonas de confort y aprendizaje crecen y van asumiendo más retos y conocimientos.

La lucha entre la tensión emocional (te empuja a tu zona de confort) y la tensión creativa (te lleva hacia la zona mágica) es encarecida y para que la creatividad triunfe tu motivación debe superar a tus miedos.

Hemos de ver el cambio como desarrollo no como algo amenazante, que nos asuste.

Cree en ti, eres el protagonista de tu vida, tú decides soñar y avanzar hacia tus metas.

¿Te atreves a salir de tu zona de confort y alcanzar tus sueños en 2013?

Laura Mateo Catalán (http://www.lauramateo.es), Community Manager de Campus y Empresa (http://www.campusyempresa.com)

Tips para un networking eficaz

Seguro que en alguna ocasión has escuchado la palabra Networking y puede que tengas alguna duda sobre ella, sobre su significado y sobre todo, sobre si es una herramienta que pueda servirte y resultarte útil en tu vida profesional o laboral. Podemos definirlo como “El arte de construir y mantener relaciones (personales) a largo plazo que impliquen (siempre) un beneficio para ambas personas o una “interconexión de personas con los mismos intereses”.

En la actualidad se realizan muchos eventos de Networking activo que pretenden fomentar el clima adecuado para que estas sinergias profesionales surjan y se puedan generar redes realmente efectivas y que nos puedan servir en el futuro.

¿Es importante asistir a estos eventos y utilizar el networking? La respuesta es indudablemente, sí. Sea cuál sea tu actividad, tu objetivo y tus intereses, puedes encontrar el lugar adecuado para ti. No olvides que las redes sociales son un lugar adecuado para establecer redes y para realizar networking, obteniendo más alcance y ampliando las posibilidades que nos da el “cara a cara”, aunque el aspecto “off line” es fundamental y no debemos obviarlo como fórmula para alcanzar nuestros objetivos.

Pero, ¿cualquier networking es efectivo? Si queremos que este networking sea realmente efectivo debemos seguir unas pautas ya que no todo vale. Aunque hay muchos más os dejo algunos consejos que seguro que te ayudan a enfrentarte a estas situaciones con éxito:

1. Selecciona eventos afines a tus intereses y que realmente puedan ayudarte en tus objetivos. No funciona ir a cualquier evento si en él no vas a encontrar a las personas adecuadas.

2. Prepárate para asistir. Ten información a mano sobre qué se va a tratar en determinado evento, conferencia o charla. Si conoces a quién te vas a encontrar en ese lugar y obtienes algo de información sobre los profesionales con los que te interesa interactuar seguro que ese contacto será más fructífero.

3. No te dediques únicamente a dar tarjetas a diestro y siniestro. En varias ocasiones me he cruzado con personas en estos eventos que se acercan a ti y sin mediar más palabras, te dan su tarjeta personal directamente. Creo que es importante charlar y conocer a la otra persona, sus intereses, vuestros puntos comunes, etc. Es importante la imagen que transmites y debes cuidarla para que sea la adecuada.

4. Conversa, pregunta, cuenta y… escucha. Aprovecha la conversación con cada una de las personas con las que contactes. Cuenta a qué te dedicas, tus intereses, tus logros… pero no te olvides de escuchar lo que la otra persona te tiene que decir. No te centres sólo en ti, recuerda que esta comunicación es un intercambio y sólo si ambas personas ganan es realmente una buena relación.

5. Afronta tus miedos. Es normal que te encuentres un poco incómodo las primeras veces que asistas a estos eventos y que te preguntes de qué y con quién hablarás. Abandona tus miedos y verás cómo encuentras temas y personas muy interesantes.

6. Adáptate al medio. Ante la pregunta ¿qué me pongo para ir? Piensa cómo es el evento y cómo asistirán los demás. Está bien que te distingas pero debes adaptarte al lugar al que vayas a asistir para que no parezca que estás “fuera” del mismo.

7. Gestiona tus contactos. Una vez hayas realizado contactos interesantes, gestiona los datos. Ten una base de datos actualizada de tus contactos con el fin de tenerlos localizados cuando los necesites, según el ámbito de cada uno de ellos.  De otra forma puedes perder un contacto que puede serte útil en un determinado momento.

Con estos pequeños consejos seguro que afrontas mejor estas situaciones y te decides a comenzar a trabajar en tu red de contactos. ¡Te aseguro que no te arrepentirás! ¿Quién sabe qué oportunidades te están esperando?

Laura Mateo Catalán, Community Manager de Campus y Empresa. 

10 habilidades directivas fundamentales en la empresa

En nuestro blog hemos hablado en multitud de ocasiones de habilidades importantes para los miembros de nuestro equipo o empresa.  En este post hemos reunido algunas de estas habilidades que son fundamentales para los directivos de las empresas, habilidades que deben desarrollarse y trabajarse para alcanzar los mejores resultados en los equipos directivos.

No debemos olvidar otras muchas habilidades y aptitudes que pueden ser muy útiles pero nos permitimos destacar las siguientes:

1. Solución de problemas.

Las personas que ostentan cargos directivos en las empresas, así como el resto del equipo, deben estar entrenadas en solución de problemas, conociendo los procesos y las estrategias para la optimización de las soluciones. En todo equipo van a surgir problemas que deberán resolverse de la forma más operativa posible.

2. Toma de decisiones. 

Si hablamos con cualquier directivo o empresario y le preguntamos qué hace en su día  a día, hay un denominador común en sus acciones, tomar decisiones para que las cosas se hagan, para que se lleven a término, por ello, el proceso de toma de decisiones forma parte de nuestra realidad diaria.  Anteriormente ya escribimos sobre ello en el post 6 Fases para optimizar el proceso de Toma de Decisiones, que te invitamos a leer para profundizar en este tema.

 

3. Habilidades sociales e interpersonales. 

Las habilidades de relación son fundamentales para que los equipos fluyan. Se trata de habilidades sociales que vamos desarrollando durante toda nuestra vida y que traspasan, incluso, el plano profesional para ser más personales que otro tipo de habilidades. Saber relacionarnos con los demás, desarrollar relaciones satisfactorias y conseguir establecer lazos y redes fuertes, son algunas de estas habilidades tan importantes y que deberán estar presentes en los directivos de la empresa.

4Resiliencia. Capacidad para afrontar los cambios.

En un post reciente tratamos el tema de la resiliencia, indicando cómo podemos trabajarlo. 

Este concepto, heredado de la física, nos habla de la capacidad de adaptación y de cómo lograr volver a la normalidad tras un cambio, creciendo en el proceso y mejorando en el mismo.  La vida personal y profesional es cambio, y debemos desarrollar la habilidad de adaptarnos al mismo, sacando lo mejor de cada situación a la que nos enfrentemos.

5. Autoconfianza y autoconocimiento.

Debemos saber cuáles son nuestros puntos débiles y fuertes, conocer nuestros límites y fortalezas y, por supuesto, confiar en que podemos mejorar.

La confianza en nosotros y en nuestras posibilidades es fundamental para afrontar con éxito nuestros objetivos en la empresa.

6. Liderazgo. 

Según la Wikipedia «El liderazgo es el conjunto de capacidades que un individuo tiene para influir en la mente de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos.»

Se trata de una de las habilidades directivas más importantes ya que puede marcar la diferencia entre un directivo mediocre o uno excepcional. 

7. Asertividad. 

La asertividad es una habilidad que se sitúa en una línea contínua, en el punto medio entre Pasividad y Agresividad. Se trata de una forma de responder y actuar respetándonos a nosotros mismos y a los demás. Mantenernos en nuestro lugar de una forma razonada y teniendo en cuenta que no podemos sacrificar derechos de otros por los nuestros, ni los nuestros por el beneficio de los demás.

¿Se puede entrenar la asertividad?  Te recomendamos leer el post «Las 7 fases del entrenamiento asertivo». 

8. Capacidad para delegar y desarrollar a otros a través del trabajo en equipo.

Un buen directivo ha de saber apoyarse en su equipo, delegando tareas ya que es imposible que todo sea realizado por uno mismo. El trabajo en equipo, la comunicación entre el mismo, saber transmitir la importancia de las tareas y asignarlas a la persona adecuada, son algunas habilidades que nos ayudarán a obtener los mejores resultados en nuestro trabajo.

El líder no debe tener miedo de rodearse de personas excepcionales, incluso mejores que él, puesto que el equipo y su profesionalidad será garantía del éxito de todos.  Este es el sueño de los mejores mandos y la pesadilla de los directivos mediocres. 

9. Orientación al desempeño.

Orientar al equipo a los resultados, dirigidos por objetivos claros, concisos y previamente definidos. Todos los miembros del equipo han de tener claro hacia dónde se dirigen y cómo conseguir los resultados planteados.

10. Confianza. 

La confianza es una variable fundamental sobre todo en los tiempos en los que nos encontramos cuando es muy difícil confiar en los líderes.

Debemos asentar y apoyar nuestro liderazgo en la confianza de nuestro equipo, de nuestros clientes, proveedores, redes, etc. Sólo de esta forma conseguiremos implicar a todos en nuestros proyectos y conseguir que se crea en nuestros métodos, alcanzando los mejores resultados. 

Cualquiera de estas habilidades es tan importante que merecería un post (incluso varios) para cada una de ellas. Hemos querido agruparlas en este para indicar que son fundamentales en la empresa y, más allá de ella, en la vida. 

Seguro que te has ido planteando el desarrollo de estas habilidades en ti durante la lectura del post.

¿Cuáles de estas habilidades crees que necesitas trabajar? ¿Ya estás en ello? 

Laura Mateo Catalán, Community y Content Manager de Campus y Empresa. 

Habilidades que debemos trabajar para aumentar nuestra Resiliencia y Capacidad de Adaptación

El concepto de resiliencia viene originalmente de la física que nos hablaba de objetos capaces de volver a su forma original tras recibir una presión que les deforma. Este concepto, aplicado a partir de entonces en múltiples ámbitos, toma una importancia fundamental en el momento que atravesamos, dado el entorno cambiante en el que vivimos.

Si aplicamos al concepto al mundo personal y profesional podemos decir que las personas «resilientes» son aquellas que consiguen hacer frente a las dificultades de la vida, las afrontan y salen reforzadas de las mismas.

En el momento en el que vivimos es fundamental la actitud con que nos enfrentemos a los acontecimientos, evitando la resistencia al cambio.

Hay muchas formas de responder ante un momento difícil o una crisis, algunas de estas formas no nos aportan ningún beneficio futuro, tales como la negación, el ataque o la preocupación.

Las personas que responden con adaptación y resiliencia son las que consiguen afrontar dichas situaciones, aprender y salir reforzados de las mismas.

Una de las preguntas que nos asaltan en este sentido es si uno nace o se hace resiliente. Aunque las actitudes, las formas de cada uno de nosotros pueden venir determinadas por lo que siempre hemos hecho en el pasado, hemos de pensar que podemos aprender, cambiar y mejorar ya que esto nos hará crecer y afrontar mejor las dificultades, aprendiendo de ellas.

Algunas de las características que tienen las personas resilientes y que podemos trabajar y desarrollar.

1. Capacidad de adaptación.Son personas que se adaptan a las nuevas situaciones, que no tienen miedo a los cambios ya que los ven como oportunidades. Depende de dónde fijes la atención puedes ver algo como un problema o una oportunidad.

2. Fijación de objetivos.Si tenemos objetivos y vamos a por ellos, fijando nuestra energía en ellos, sabremos cómo actuar aunque tengamos que cambiar nuestra estrategia para adaptarnos a nuevas circunstancias.

3. Búsqueda de sentido. Buscar explicación a la nueva situación a la que nos enfrentemos, así como los beneficios que nos aporta. No todo será negativo.

4. Conoce tus habilidades. La persona resiliente sabe de qué habilidades dispone y cómo utilizarlas en determinadas situaciones, confía en sus capacidades.

5. Percepción objetiva. Aunque todos somos subjetivos, las personas con resiliencia intentan ver la situación de la forma más realista y objetiva posible, analizando todas las posibilidades y las ventajas / inconvenientes de la misma.

6. Ajuste a la nueva realidad. Gracias a su adaptabilidad son capaces de ajustarse a la nueva realidad utilizando todas las habilidades de las que disponen y haciendo uso de una actitud positiva.

7. Actitud positiva. Estas personas suelen ser optimistas, valorando las ventajas de los cambios por encima de las desventajas. La actitud es fundamental para afrontar situaciones, como bien dicen estas palabras:

«Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. Está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos».

Sidhartha Gautama

8. Relativizar los problemas. Esta actitud positiva nos lleva a relativizar lo que nos ocurre, buscando las partes positivas que a veces nos cuesta encontrar o ver. En ocasiones damos más importancia a problemas que realmente no la tienen. Analizar objetivamente las situaciones, como hemos comentado, nos ayudará a relativizar sus implicaciones y consecuencias.

9. Orientación a soluciones. De nada nos sirve quedarnos anclados en el problema. Una vez fijados y revisados los objetivos, debemos orientarnos hacia ellos, hacia soluciones, que son las que realmente nos sacarán de esta situación difícil y nos ayudarán a salir reforzados de la misma.

10. Ojo con el entorno. En ocasiones nos dejamos llevar por personas negativas y nada resilientes. Debemos relacionarnos y movernos en un ambiente optimista y positivo, es importante para que el entorno sea enriquecedor y nos facilite nuestro crecimiento tanto personal como profesional.

Si pensamos que estas características pueden ser trabajadas, sabremos que podemos alcanzar la resiliencia, tan beneficiosa en nuestra vida personal como profesional, sobre todo en estos momentos de cambio. Pensando sobre nuestras características sabremos con qué partimos y qué necesitaremos entrenar para afrontar los problemas de una forma más adaptativa y eficiente.

¿De qué características dispones?¿Eres resiliente o te resistes a los
cambios?

Laura Mateo Catalán,
Community Manager de Campus y Empresa.

Aquí os dejo un pequeño vídeo interesante sobre los pilares de la
resiliencia.

La selección que viene o cómo las Redes Sociales están cambiando la forma de buscar empleo.

Las Redes Sociales facilitan nuevas fórmulas de reclutar personal, permitiendo conocer más a los candidatos por lo que ellos mismos muestran a través de las redes sociales en las que participan. Es importante estar y hacerlo de la mejor manera posible. Los candidatos de los que no se puede localizar ningún tipo de información en internet o en redes generan desconfianza.

Según Laboralnews, las Redes Sociales superan a las empresas de selección en cuanto a fuente más efectiva de reclutamiento.

Si hablamos de datos diremos, por ejemplo, que un 16% de los empleados han encontrado su trabajo a través de las redes sociales en 2011  y el 53% de los responsables de recursos humanos las utilizan para buscar candidatos.

De entre las Redes y lugares preferidos para los reclutadores destacamos Linkedin como  el sitio social más utilizado por las empresas para el reclutamiento debido a que se trata de una Red especializada en lo profesional, seria y que cuenta con más de 100 millones de usuarios. Para los candidatos que se encuentran en búsqueda de empleo, es importante conocer cómo los reclutadores utilizan esta red. Aunque esta no es la única red que se utiliza, también podemos contar con Facebook o Twitter, así como la potente herramienta que ponen a nuestra disposición los buscadores.

Si todavía dudas del poder que tienen Google, Bing o Yahoo para que los reclutadores encuentren información sobre ti, ExecuNet afirma que un 90% de los encargados de Recursos Humanos utilizan un motor de búsqueda para conocer más sobre la persona que opta a un puesto de trabajo. Hasta un 68% de reclutadores han descartado a un aspirante basándose en lo que han encontrado en la red.

Si te encuentras en Búsqueda activa de empleo, te interesa conocer cómo los reclutadores utilizan las Redes para seleccionar al personal. No debes descuidar lo que la red dice de ti y debes aprovechar las Redes Sociales para lograr tus objetivos.

Laura Mateo Catalán, Community Manager de Campus y Empresa.

 

Razones por las que es importante tener una buena red de contactos.

Generar una buena red de contactos a nuestro alrededor nos será muy útil en nuestra andadura profesional. Si nos encontramos en situación de búsqueda de empleo, hemos de trabajar diariamente y de forma concienzuda en esta red de contactos, no en vano los resultados arrojan que de todos los trabajos disponibles, un 80% nunca llegan  a publicarse, y más de la mitad de los empleados consigue su puesto a través de contactos (Bradford, 2005).

Una red de contactos trabajada y orientada a nuestros objetivos puede brindarnos ayuda en varios puntos, como por ejemplo los siguientes:

Apoyo. Los contactos que vayamos realizando nos van a apoyar en las diferentes fases que vayamos atravesando, tanto si nos encontramos en búsqueda de empleo o si estamos empleados en alguna empresa o somos empresarios. Nos pueden apoyar con dudas o problemas en nuestro trabajo, ayudarnos a mejorarlo o a encontrarlo en el caso de que no lo tengamos actualmente.

Conexión. Los contactos que tenemos nos sirven como puente de otros contactos. Por ejemplo, sabemos que una empresa está ofertando un determinado puesto de trabajo y uno de nuestros contactos trabaja en ella, podemos utilizarlo para acceder más fácilmente al profesional del que depende la selección.  Según la teoría de los seis grados de separación, podríamos conectar con cualquier persona del mundo con sólo 6 contactos intermediarios, lo que nos abre un mundo de posibilidades. Incluso se está hablando de que las redes sociales están disminuyendo esta cadena, acortándola hasta 4,74  intermediarios.

Transformación. Otro motivo hace importantísima esta red de contactos, uno nunca sabe dónde acabará profesionalmente ni con quién. Más contactos garantizan mejores relaciones en el futuro. Las relaciones se modifican y no sabemos qué puesto ocuparemos en el futuro, quizá seamos nosotros el puente de contactos que nos han apoyado en nuestros inicios profesionales.

La conclusión es que es muy importante desarrollar una buena red de contactos. Pero ¿cómo lo hacemos? Esta respuesta bien merece un nuevo post pero adelantamos que herramientas muy potentes para ello son el networking y el uso de las redes sociales, que potencian nuestro alcance. Las redes sociales nos permiten establecer una marca personal sólida y que transmite lo que realmente queremos transmitir, ya que, como ya nos dijo Penelope Trunk, columnista profesional de The Boston Globe:

«La calidad de las oportunidades que se le presentan está directamente relacionada con cómo haya construido su marca personal y su red de contactos.»

Laura Mateo Catalán, Community Manager de Campus y empresa.

Los 7 hábitos de la marca personal ¿Eres efectivo en la venta de tu imagen profesional?

La creación de una Marca Personal o Personal Branding es un proceso fundamental en el momento histórico que vivimos. A través de tu Marca Personal eres capaz de diferenciarte, destacando entre la multitud. Trabajar tu marca puede aportarte muchos beneficios en el futuro.

Paso a paso, acción a acción, irás construyendo tu personalidad en la Red. Para ello has de ayudarte de todos los recursos que estén a tu alcance.

Escribir activamente en un blog, construir tus post y compartirlos, puede ser un punto a tu favor en la construcción de esta marca personal.

Tal y como nos propone Dan Schawbel  en su libro, Yo 2.0, tu marca personal pone en valor tu profesionalidad, te sitúa como experto en tu terreno y logra que puedas labrarte una carrera, reputación y credibilidad. En definitiva, aumenta tu valor profesional y te diferencia.

Debemos de tener en cuenta una serie de consejos que nos ayudarán a alcanzar nuestros objetivos, construyendo nuestra marca de la forma más adecuada:

1. Autenticidad y honestidad. Nuestra marca ha de representarnos realmente. Si fingimos algo que no somos podemos ser descubiertos y nuestra reputación se verá perjudicada. A la hora de participar en un blog, lo más efectivo será escribir sobre lo que dominamos, sobre el ámbito en que somos expertos.

2. Define tu estrategia. Es importante definir la estrategia que vamos a seguir para alcanzar los objetivos previstos. Saber qué queremos hacer y cómo lo vamos a hacer. Dentro de esta estrategia nos interesará conocer cómo el participar en el blog va a facilitar la creación de nuestra marca.

3. Notoriedad y prestigio. Estas variables generan oportunidades, permitiendo ampliar nuestra influencia. Cuantas más personas nos conozcan y hayan oído hablar de nuestro trabajo, mejor. Desde la plataforma del blog se dará una mayor difusión a nuestros contenidos, maximizando su alcance y situándonos como expertos sobre un determinado ámbito.

4. Trabaja tu red de contactos e influenciadores. Es importantísimo que nunca dejes de ampliar y cuidar tu red de contactos. Cuantas más personas formen parte de esta red, más oportunidades estarán a tu alcance. Detectar a los Influenciadores en el ámbito profesional al que te dedicas y establecer relación con ellos también puede facilitar el proceso. A través de los post publicados, los comentarios o las interacciones, iremos trabajando esta importante red.

5. Productividad. Gestionar el tiempo de forma adecuada es la clave que te ayudará a alcanzar los objetivos previstos. Disponer de una estrategia bien definida beneficiará a tu productividad.

6. Promoción. ¡Date a conocer! Presenta tus trabajos, comenta lo que has realizado en tu andadura profesional, convierte cualquier contacto en una oportunidad de que te conozcan un poco más.  Has de tener en cuenta que tus contenidos van a poder ser vistos por cualquier persona en el mundo, situándote como experto en una determinada temática.

7. Creatividad. A partir de todos estos consejos has de dejar funcionar a tu creatividad. Todo lo que se te ocurra que se ajuste a tu marca y que puedas hacer para diferenciarte se convertirá en un punto a tu favor para alcanzar lo que te hayas propuesto.

Hace unos años uno de los profesores del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos nos comentaba: «Creo sinceramente que soy un buen profesional, con un buen curriculum y referencias allá donde he trabajado, sin embargo he vivido todos estos años debajo del despacho, sin relacionarme, nadie podía saber que existía».

Él cambió, pero considero que este es un elemento que debería hacernos reflexionar y reaccionar a muchos directivos que no se aplican esta medicina.

En definitiva, consideramos que es un buen momento para tomar acción.

Actúa, investiga, propón, diferénciate, muévete para alcanzar lo que deseas…

¡Trabaja tu marca personal aportando tu visión y tu profesionalidad! ¿Te atreves a participar y construir una marca sólida y experta?

 José Antonio Carrión Lópezsubdirector de programas profesor de Organización de Empresas de la UA.

Laura Mateo Catalán, Community Manager de Campus y Empresa.